Tratar de conocer, tratar de comprender. Unas notas de Antonio Diéguez –profesor de filosofía en Málaga— me devuelven a la cuestión del nihilismo.[1]
Mientras Europa se despereza, nosotros seguimos la Vida del día a día, yendo al trabajo los que tenemos trabajo, a recorrer vidrieras y hacer shopping, encontrarnos sin cita previa con un viejo conocido o no tanto y sentarnos a beber un café y hablar de la liga de básquet, o de que el ex presidente Moshé Katsav ya esté en prisión por violación.