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Por: el Administrador
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Septiembre 15, 2006 |
Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela Venezuela
Decir Venezuela,
es algo tan profundo,
es como decir madre.
Cuando invocamos
el nombre sagrado
de Venezuela,
Entonces,
Invocamos a la libertad.
Es exclamar la oración
más sentida y profunda
de todas las oraciones.
No podemos decir Venezuela,
sin imaginarnos el inmenso
Mar de los Caribes,
la tierra de Gracia
y la raza altiva
de nuestros antepasados
Originarios.
La palabra Venezuela,
Es entonar con fervor,
el más hermoso de todos
los cantos de cuna.
Cuando por nuestros labios
sale la palabra Venezuela,
se puede oír un torrente
de aguas caudalosas,
de vientos impetuosos,
de madres que arrullan.
Cuando digo Venezuela,
digo Mamá,
porque mi madre es parte
de este suelo bendito.
Cuando digo Venezuela,
digo también Papá,
porque su sudor ha nutrido
la tierra fértil de mi patria.
Cada día que digo Venezuela,
lo hago pensando en mis hijos,
porque aquí nacieron,
en esta tierra sagrada de libertad.
Al decir Venezuela,
Digo amor profundo,
porque aquí nació
la mujer que amo.
No se puede decir Venezuela,
sin pensar en Bolívar,
porque él fue quien la hizo
patria soberana,
libre,
solidaria.
No puedo decir Venezuela,
sin decir liberación.
--------------------------- Obed Juan Vizcaíno Nájera.
07-09-2006. |
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Última actualización ( Septiembre 15, 2006 )
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