En el centro de un ojo me descubro; no me mira, me miro en su mirada.

Enero 08, 2009
Para America Latina y el mundo: Crítica alternativa contra el cinismo contemporáneo Tinku in english: Obs! mechanical translation!
 
           
 
 
PRINCIPALES
Portada
Colombia
Bolivia
Uruguay
Venezuela
Chile
Ecuador
Argentina
América Central/Caribe
La Jornada (Mexico)
UNASUR / INTEGRACIÓN
Invitados especiales
Noticiero TV-Sur
Últimas noticias TvSur
BBC Resumen Noticias
BBC-MUNDO
Opine libremente
CULTURAL
Cultural (Portada)
Poemas de Hoy/ayer
Poemas al R.Vivo
Adonis P.Nobel 2009?
O.Paz P.Nobel 1990
20 poemas de amor
Clásicos de la poesía
Videos Tinku
Enlaces de interés
Calendario Tinku
PodCast L.Castilla
NOSOTROS
Aviso Legal
Que es Tinku?
Subscripciones
Contactenos
Hacer donaciones
Canales RSS

Add to My Yahoo!

 


Cuba y Venezuela, dos revoluciones obsesión y pesadilla del Imperio Imprimir Correo
Por: el Administrador   
Julio 17, 2006
Chávez fue más allá en sus críticas a los gobernantes estadounidenses, al manifestar que «EEUU debería realizar, si quiere salvar su propia continuidad, una operación de repliegue estratégico. No hay peor ciego que el que no quiere ver», añadió,... ABN 13/07/2006


«Los perros ladran Sancho, señal de que cabalgamos».
Don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes


Caracas, 13 Jul. ABN (Hernán Mena Cifuentes).- Las revoluciones de Cuba y Venezuela se han convertido en hitos históricos de la resistencia de los pueblos en su lucha contra los planes hegemónicos de los Estados Unidos que pretende adueñarse del mundo, al hacer fracasar todas las conspiraciones urdidas por el Imperio contra la isla de la Libertad y la Patria de Bolívar para destruirlas junto con sus líderes, que hoy enfrentan una nueva agresión del «Nerón del siglo XXI» apoyado por bandas asesinas de «halcones» y contrarrevolucionarios apátridas.

La más reciente versión del complot imperial lo constituye la extensión del llamado «Plan de asistencia para una Cuba Libre», como segunda fase del proyecto elaborado en 2004 por la «Comisión de apoyo a una Cuba Libre», que co-preside Condoleezza Rice, secretaria de Estado norteamericana, y cuya aprobación fue anunciada este lunes por el propio Presidente George W. Bush, conjuntamente con «halcón negra» y el secretario de Comercio estadounidense de origen cubano, Carlos Gutiérrez.

El informe, destaca, la oferta de incentivos económicos por 80 millones de dólares al hipotético gobierno de «transición, sin Fidel Castro», que tras más de 4 décadas de fallidos intentos conspirativos sueña con imponer Washington en Cuba a fin de reapoderarse del país que fuera su «colonia» tras arrebatársela a España y luego gobernada a través de serviles y gobernantes que le daban fachada de soberanía, en complicidad con una corrupta oligarquía, que saqueó las migajas dejadas por el Imperio.

Mas aún, con el cinismo y prepotencia que caracteriza al presidente de la primera potencia militar y económica del planeta, en flagrante violación de los más elementales principios éticos y morales y de las normas del Derecho Internacional, Bush II declaró a la prensa que «este nuevo reporte demuestra que estamos trabajando activamente por el cambio en Cuba, no simplemente esperando el cambio». Esta afirmación fue ampliada por la Rice, quien manifestó que el documento contiene «recomendaciones sobre cómo podemos ayudar a aquellos en la isla que están dispuestos a presionar por la libertad a pesar de las consecuencias».

Las palabras de Bush y Rice reflejan el espíritu y letra conspirativos de un «Capítulo secreto» del Informe, que contempla ayuda económica para organizaciones contrarrevolucionarias integradas por criminales, proxenetas, narcotraficantes, terroristas y otras lacras incrustadas en mal momento en la sociedad estadounidense, estimuladas y alimentadas por planes de agresión diseñados y ejecutados por los gobiernos que a partir del triunfo de la revolución cubana en 1959, han desfilado por la Casa Blanca.

Ese ejército de apátridas fueron convertidos en «Luchadores por la Libertad de Cuba», por efecto de la manipulación informativa de la verdad, tergiversada por muchos medios gracias a la compra de conciencias hecha desde Washington a dueños de diarios, revistas y emisoras de radio y TV, y a comunicadores sociales que traicionaron sus ideas y principios por un puñado de dólares, en complicidad con gobiernos títeres latinoamericanos y caribeños que aún sobreviven pese la nueva realidad política y social de la región.

Mas el odio que destila el Informe de la Comisión Imperial, no solo está dirigido contra Cuba, sino que pretende salpicar con su veneno a Venezuela, otra nación donde hoy avanza un revolucionario proceso, inédito y pacífico, después de liberarse de la dependencia política y económica del Imperio que explotaba su riqueza petrolera en connivencia con gobiernos corruptos, la oligarquía criolla y una élite de expertos que en beneficio de unos pocos, hicieron de Pdvsa la empresa que explota el energético, un Estado dentro del Estado.

Ese cuadro de injusticia e inequidad social, en realidad venía presentándose a raíz de la independencia, cuando las élites de entonces, en complicidad con algunos militares se adueñaron de la tierra y los recursos naturales del país recién liberado por Bolívar, y a pesar de los ingentes ganancias obtenidas por el petróleo a partir de comienzos del siglo XX, que solo beneficiaban a las grandes transnacionales, a gobernantes corruptos y a la oligarquía, el pueblo venezolano siguió exhibiendo niveles alarmantes de pobreza, enfermedad e ignorancia.

Fue con el triunfo de Hugo Chávez Frías en diciembre de 1998, conquistado en las elecciones mas democráticas y transparentes jamás realizadas en Venezuela, que las condiciones sociales y económicas del país comenzaron a cambiar, con el nacimiento de la V República y la aprobación a través de un referéndum popular, de una nueva Carta Magna, la Constitución Bolivariana, instrumento jurídico ejemplar que rescató para el pueblo venezolano los derechos que durante siglos le habían sido usurpados.

Su programa de gobierno, con énfasis en lo social y lo humano, pero sin dejar a un lado los necesarios e indispensables cambios en materia económica, como la búsqueda de un precio justo para el petróleo, energético que era adquirido a precios viles por las transnacionales de los EEUU; la mejora y ampliación de la infraestructura vial y la implementación de innovadores programas sociales en materia de salud, educación y generación de empleo, no fueron del agrado del Imperio por atentar contra sus intereses.

Pero fue su proyecto de integración regional, idea considerada al principio una utopía, pero luego hechas realidad con la incorporación al mismo, de un grupo de países hermanos liderados por gobernantes progresistas y que avanza en su primera etapa, la integración energética que muy pronto hará circular por grandes gasoductos el energético por toda la América del Sur, el Caribe y Centroamérica, despertó el odio irracional del Imperio hacia Chávez y su gobierno, por considerarlos «un mal ejemplo» para otros pueblos.

Más aún, la estrecha amistad y mutua admiración que une a Fidel y Chávez, y las alianzas estratégicas suscritas por ambos para la implementación de avanzados proyectos como las misiones Robinson, Ribas, Sucre, Barrio Adentro y la incorporación de Cuba y Bolivia al ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, creación de Chávez, fueron motivos mas que suficientes para que Bush Jr. y sus «halcones» los hayan seleccionados como «objetivos» a destruir, al igual que las revoluciones que lideran.

De allí que el Informe de la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, destaca que «con un Hugo Chávez rico en dinero del petróleo se ha creado la urgencia de trabajar hoy para asegurarse de que la transición cubana sea genuina y que la estrategia de sucesión del régimen fracase» y en clara y directa alusión al mandatario venezolano, entre los postulados del satánico compromiso figura el «asegurarse de desalentar a terceras partes de intervenir y obstruir la voluntad de los cubanos».

Cuba y Venezuela han rechazado enérgicamente el documento, orientado a aniquilar un proceso que no han podido destruir, ni aún en los tiempos de su inicio, cuando no tenía toda la fuerza que hoy tiene, ni el apoyo que hoy le ofrecen aliados como Venezuela, y que a pesar de ello le han permitido triunfar sobre el Imperio, que ha utilizado armas tan inmorales, como los mas de 600 intentos de magnicidio contra Fidel, invasiones, actos de sabotaje y terrorismo y el más salvaje boicot económico impuesto a pueblo alguno.

Ese mismo tipo de «receta» criminal ha sido aplicada infructuosamente por Washington a la revolución bolivariana y a su líder, alentando y propiciando un golpe de Estado, sabotajes y paros petroleros, invasión de paramilitares colombianos, marchas y guarimbas incendiarias y hasta la recomendación de magnicidio contra el Presidente Chávez, presentada cínica e impunemente por Pat Robertson, orientador espiritual de George W. Bush así como por Carlos Andrés Pérez y por el actor golpista, Orlando Urdaneta.

El gobierno de La Habana ha expresado, a través de una nota oficial referida al Informe de Washington, que la decisión de EEUU es «prepotente, bochornosa y violatoria del Derecho Internacional».

«Como puede apreciarse, en tan prepotente y bochornosa decisión -señala el texto del comunicado- se trata de preparar el derribo de un gobierno legítimamente instituido, en abierto desacato a las más elementales normas del Derecho y las relaciones internacionales».

Mientras tanto, el mundo espera la respuesta de Fidel, estimándose que la misma será «demoledora», pues, con la pasión que pone en sus discursos cada vez que se pretende agredir la soberanía de Cuba o su dignidad personal, el líder revolucionario, seguramente pondrá al descubierto, uno por uno, los oscuros pliegues del documento y muy especialmente, aquellos que oculta el «capítulo secreto», donde pululan los anti-valores que Washington propaga para justificar a los falsos «luchadores por la Libertad de Cuba».

Chávez por su parte, no tardó en dar respuesta a la insolencia del Imperio, y a pocas horas de conocer el contenido del Informe, manifestó que «el Imperialismo no amenaza sólo a Cuba, sino también a los países que intenten apoyar a Cuba revolucionaria» y retando a la prepotencia de los dirigentes yanquis que expresaron que uno de los postulados del compromiso de los EEUU es el de asegurarse de desalentar a terceras partes de intervenir y obstruir la voluntad de los cubanos (los contrarrevolucionarios, por supuesto) dijo:

«Ahora es cuando Venezuela apoyará a la revolución cubana y por más poderoso que se crea el Imperio, no logrará desalentarnos. No habrá Imperio que nos desaliente y que nos impida continuar la alianza estratégica con la Cuba Revolucionaria. Cada día nos sentimos mas alentados», aseguró.

Chávez fue más allá en sus críticas a los gobernantes estadounidenses, al manifestar que «EEUU debería realizar, si quiere salvar su propia continuidad, una operación de repliegue estratégico. No hay peor ciego que el que no quiere ver», añadió, y al hablar sobre la salud de su amigo Fidel, quien según «expertos» de la Inteligencia yanqui, sufre del Mal de Parkinson, procedió a corregirlos como ya lo había hecho el propio mandatario cubano, quien, para vergüenza de los falsos médicos, mostró ante las pantallas de TV, la firmeza de su pulso.

«Conversé recientemente varias horas con Fidel y lo noté, pese a la llegada de sus 80 años, más fuerte y animado que nunca», aseguró Chávez, en el marco de su respuesta, que ha devuelto como un bumerang, la amenaza lanzada por quienes pretendieron desalentarlo y que ahora son los propios desalentados, al ver cómo una vez mas se desvanece su sueño de medio siglo, de volver a anexar a Cuba a EEUU, una infamia que no podrá repetirse porque se lo impiden dos pueblos y dos revoluciones, obsesión y pesadilla del Imperio.

Última actualización ( Julio 17, 2006 )

Comparte este contenido


Tiene 40 invitados en línea

Búsqueda rápida

Lo más leído

Últimos titulares.



  Powered by mambo, designed by tinku.info