ARGENTINA
Julio 20, 2008
Para America Latina y el mundo: Crítica alternativa contra el cinismo contemporáneo       Tinku in english: Obs! mechanical translation!
PRINCIPALES
Portada
Bolivia
Uruguay
Venezuela
Chile
Ecuador
Colombia
Argentina
Invitados especiales
Noticiero TV-Sur
BBC Resumen Noticias
Opine libremente
CULTURAL
Literatura
Poemas de Hoy/ayer
Adonis P.Nobel 2008?
O.Paz P.Nobel 1990
Videos Tinku
Podcast Tinku
Bajar Software Libre
Enlaces de interés
Calendario Tinku
NOSOTROS
Aviso Legal
Que es Tinku?
Subscripciones
Contactenos
 
Que la inocencia te valga Imprimir Correo
Por: el Administrador   
Febrero 02, 2007
La irregular gestión de un carné gratuito de asistencia por parte del senador oficialista Leonardo Nicolini para operarse en el hospital Pasteur provocó una tormenta estival que terminó con el pedido de renuncia a su banca por parte de su sector, el MPP. Si bien parte de los hechos se conocieron ayer, el sector venía analizando el asunto desde el año pasado, y tenía previsto realizar un pronunciamiento público el próximo martes. El caso será tratado ahora en los comités de ética del sector y del Frente Amplio. El “affaire” Nicolini
Que la inocencia te valga

Por:Fabián Werner/ Gonzalo Silva
Brecha 2/2/07


La divulgación de la noticia, en Búsqueda de ayer, jueves, precipitó una resolución que la dirección del MPP tenía prevista para la sesión ordinaria del próximo martes, aseguraron a BRECHA fuentes del sector.
En la pasada jornada, y por varias horas, sesionó la dirección junto a la bancada parlamentaria, a la que asistió el legislador involucrado. De la reunión participaron el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, y el subsecretario de Ganadería, Ernesto Agazzi.
Si bien la resolución se tomó por unanimidad de los presentes, durante el debate se hicieron visibles diferencias en el enfoque de la situación. Los diputados pertenecientes a la Corriente de Acción y Pensamiento (CAP), la tendencia interna del MPP liderada por el senador Eleuterio Fernández Huidobro (ausente en esta oportunidad por razones de enfermedad), y que integran Nicolini, Carlos Gamou, Pablo Álvarez, Javier Salsamendi, Luis Rosadilla y Heber Clavijo, plantearon que fuera el propio inculpado quien renunciara a su banca, sin un pedido formal del MPP. El resto de la dirección y de los parlamentarios insistieron en la necesidad de una sanción
ejemplarizante, no sólo por lo dado a conocer sino porque existían elementos resultantes de una investigación interna que a juicio de la mayoría de la dirección resultaban suficientes para dicha determinación.
Ante la contundencia de los elementos recopilados desde principios de diciembre, finalmente se avinieron todos a la solicitud y se aprobó por unanimidad que se le pidiera la renuncia a la banca.
¿Pero cuáles eran los elementos de que disponía el grupo? ¿Existían otros datos que los contenidos en la nota de Búsqueda? Según supo BRECHA, desde los primeros días de diciembre había elementos que finalmente llevaron al inicio de una indagatoria para definir si algunos hechos que parecían irregulares realmente lo eran. De ese trabajo se pudo comprobar que el legislador tramitó la realización de una tomografía de abdomen (pelvis) en el hospital Maciel, examen que se practicó efectivamente el 24 de noviembre y por el que Nicolini terminó abonando la suma de 1.200 pesos. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Salud Pública confirmaron a BRECHA que antes de ese pago hubo una gestión del legislador ante una alta autoridad de la cartera para que no se le reclamara el pago, lo cual fue desestimado.
Pocos días después, el 5 de diciembre, se inició el trámite para adquirir el carné de asistencia para Nicolini, quien ya se encontraba internado en la sala 106 del primer piso del hospital Pasteur. Eso incluyó la firma, por parte de su hijo, de una declaración jurada de
ingresos, en la que consta que el senador carece de recursos. El carné finalmente fue expedido el día 7, un día después de la operación quirúrgica.
Estos hechos alertaron al doctor Daniel Parada, director del hospital Maciel (lugar donde se tramitó el carné), quien teniendo en cuenta ambos hechos solicitó a la directora del sistema de atención integral de Montevideo, Sandra Menotti, que se iniciara “una investigación administrativa, ante la presunción de una irregularidad”. Ese mismo día, Menotti elevó “en carácter de urgente” los
antecedentes del caso a la dirección general de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

A MÍ QUE ME REVISEN.
Pocas horas después de que el MPP hiciera pública su resolución pidiendo la renuncia a la banca del senador Nicolini, el legislador convocó a una conferencia de prensa en su despacho de la Cámara alta. Minutos después de las 18 horas, y acompañado por miembros de la CAP como Gamou, Salsamendi y Rosadilla, Nicolini caminó hasta una de las salas destinadas a las conferencias habituales en el Parlamento y dio su versión de los hechos.
Definió como “novela” la nota de Búsqueda y aseguró que el periodista omitió incluir el final de la historia, lo cual puede llevar a “confusiones”. Dijo que el artículo insinúa que él no abonó lo que correspondía, y mostró varias boletas para probar que sí lo había hecho: una del hospital Maciel de fecha 29 de diciembre de 2006 en la que se abonan 1.200 pesos por la realización de una tomografía, y otra del 3 de enero, del hospital Pasteur, en la que consta el pago de la primera de tres cuotas de 8.013 pesos por concepto de “hospitalidades y cirugía”. A esto agregó otro documento del mismo centro hospitalario en el que se detallan los tratamientos recibidos entre la fecha de su internación (5 de diciembre) y el alta (7 de diciembre), lo cual suma un total de 80,40 unidades reajustables.
“Al faltarle este final a la novela, interpreto que se desarma todo”, dijo Nicolini, y añadió que desde el 6 de diciembre que fue operado hasta el 20 del mismo mes, cuando le extraen un catéter por la afección en un riñón, ocurrieron cosas que no están incluidas en la narración periodística. Según Nicolini, hubo una serie de “errores administrativos” a los que no asignó “intencionalidad política” pero que son los que dan origen al asunto. “Esos errores llevaron a que, en el momento que me estaban operando, una autoridad del hospital Maciel obligara prácticamente a mi hijo” a tramitar el carné de asistencia, aunque no aclaró por qué el trámite se realizó en un centro diferente al lugar de la intervención quirúrgica.
Allí, narró Nicolini, se le hizo firmar un documento que él interpretó como el retiro del carné, cuando en realidad era una declaración jurada de ingresos. El funcionario que realizó el trámite, insistió el legislador, había ingresado hacía poco tiempo, incluso especuló con la posibilidad de que fuera un becario, y “no preguntó” si el titular del carné tenía los ingresos requeridos para tramitar dicho beneficio. “Es muy fuerte sostener que en alguna instancia yo podría haber pasado que no tengo ingresos, siendo un senador de la República, más allá de que no gano los 75 mil pesos que se pagan aquí, por una decisión política de mi sector, que respeto”, argumentó.
Según Nicolini, se generó allí el primero de los tres errores de las autoridades de Salud Pública, “al obligarme a hacer un carné cuando no correspondía. Cuando yo salgo del posoperatorio detecto el error, hago el trámite correspondiente, y se comete un nuevo error porque me dan un carné arancelado, presentando el certificado de ingresos. Cuando me lo traen y detectamos el nuevo error, lo devolvemos y tramitamos que se aclare la situación”.
Para probar esta versión, Nicolini presentó la copia de una carta fechada el 23 de diciembre y dirigida al director de ASSE, Tabaré González, “denunciando” la serie de irregularidades y pidiendo que se le cobrara por el total de las atenciones recibidas. “Todo esto se solucionó” cuando se arregló el pago en tres cuotas, la primera de las cuales fue abonada por primera vez el 3 de enero, aseveró el parlamentario oficialista.

NI ME CALLO NI ME VOY, POR AHORA.
“Vamos a ver”, contestó Nicolini cuando se le preguntó si renunciaría a su banca como le pidió el ejecutivo del MPP. El resultado de ese encuentro fue un breve comunicado de tres puntos, en el que se incluye la solicitud de la banca del Senado a Nicolini y se eleva la
situación a las comisiones de ética del MPP y del fa. “Vamos a ver”, respondieron los diputados Salsamendi y Gamou cuando BRECHA los consultó sobre la posición futura que adoptaría la CAP sobre la situación de uno de sus miembros. Salsamendi resaltó que su presencia en la conferencia de prensa era un “respaldo personal” a Nicolini, aunque la CAP respaldaba la decisión adoptada por el sector en forma unánime. Aclaró además que la resolución no incluía, de forma alguna, que el senador tuviera que abandonar también el fa o el MPP, al menos por el momento.
“La banca mía está a disposición del MPP, pero yo quiero que esto se aclare”, insistió Nicolini sobre su accionar futuro, y compartió la decisión de su sector de pasar el caso a los tribunales políticos. “Si a mí como padre me corresponde hacerme cargo del error que pueda haber cometido mi hijo, y que fue subsanado por nosotros pocos días después, renunciaré a la banca, porque creo que también hay que dar señales a veces en el sentido de que se investigue, si la justicia quiere investigar esto”, argumentó más adelante.
Por otro lado, el legislador no supo responder sobre cuáles podrían ser los elementos que llevaron al MPP a tomar esta resolución, teniendo en cuenta que él había presentado sus descargos ante la dirección. “Yo llegué hoy, estaba afuera, y tengo entendido que (el MPP) tomó una resolución de mañana. Yo le voy a demostrar todos estos hechos y de ahí en más veremos”, explicó. Pero si están los elementos que Nicolini presentó ayer, ¿por qué el pedido de renuncia? “Yo creo que mi sector vio una denuncia, quiere prevenir, quiere demostrar ante la opinión pública determinadas cosas y yo no lo estoy cuestionando. Yo estoy dispuesto a facilitar todos los mecanismos para que esto tenga una investigación rápida y urgente”, ratificó.
Más allá de la repercusión política que tuvo el asunto en medio de la chatura veraniega, este nuevo “affaire Nicolini” puede constituirse en un caso paradigmático que reafirme en el futuro las pautas de conducta de la fuerza política gobernante y le quite argumentos a la oposición para cuestionar la reacción del gobierno ante las denuncias por falta de transparencia en la gestión pública. Las repercusiones judiciales del asunto, si es que existen, son otra historia.

Reacciones inmediatas
Uno de los puntos centrales de la declaración del ejecutivo del MPP de ayer, jueves, es el pasaje del caso Nicolini a los comités de ética del sector y del fa. Por lo pronto, ambos trámites prometen ser largos y engorrosos, con declaración de testigos y presentación de pruebas, según explicaron varias fuentes frenteamplistas.
El Tribunal de Conducta Política del fa está presidido por el general Víctor Licandro y lo integra también el histórico dirigente frentamplista Carlos Gómez Haedo. El último caso que ingresó a su consideración, por iniciativa de la Mesa Política, fue el que involucró en 2003 a Mario Areán, quien se desempeñaba como secretario del entonces intendente Mariano Arana.
La situación de Nicolini sólo se definirá después de que se pronuncie el tribunal correspondiente, y su resolución sea considerada por las autoridades de la coalición o del grupo mayoritario del gobierno.
Más allá de lo que haya que esperar por estos pronunciamientos, y de la intención del involucrado de que haya un trámite rápido en ambas instancias, ya empezaron a conocerse algunas reacciones en la interna del gobierno.
“Yo no soy juez de nadie” y “cada uno es responsable de lo que hace”, fueron algunos de los comentarios que realizó el vicepresidente Rodolfo Nin. El segundo hombre del gobierno dijo que se reunirá con el senador del MPP para saber qué fue lo que ocurrió, pero recurrió al latiguillo judicial para fijar su postura preliminar: toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.
Por su lado, la senadora Lucía Topolansky (esposa del ministro José Mujica) sostuvo que la decisión que se hizo pública ayer ya estaba tomada, y que iba a ser conocida el martes, pero la divulgación de los hechos precipitó el desenlace.
Topolansky aludió a la investigación del hecho solicitada por el director del hospital Maciel, pero consideró que la tarea inmediata del sector era “despejar la situación política. Cuando uno tiene una misión pública, hay que serlo y parecerlo. Capaz que esto es un sencillo error humano, que para un ciudadano de a pie significa algo, pero para un representante nacional significa otra cosa”, explicó la senadora.

Leonardo Nicolini
Yo soy aquél
Leonardo Nicolini vive un segundo cuestionamiento a su accionar parlamentario. El primero ocurrió cuando formaba parte de Asamblea Uruguay (au) en el marco de una serie de denuncias por lo que se conoció como “caso Focoex”, un episodio de corrupción ocurrido durante el gobierno del ex presidente Luis Alberto Lacalle que tomó estado público durante la segunda presidencia de Julio María Sanguinetti. Las sospechas se iniciaron por el presunto cobro de coimas por la compra de equipamientos de origen español, con dinero obtenido por préstamos de bajo interés otorgados por España al Estado uruguayo.
Nicolini encabezó las denuncias contra el negociado y, según las autoridades de au, actuó con un afán mediático. El sector dispuso que fuera sometido al tribunal de ética propio, en 1996. Paralelamente la mayoría blanquicolorada del Senado le inició juicio político, que el 20 de marzo de 1997 culminó con la suspensión de la condición de diputado de Nicolini por seis meses.
Sin embargo, el senador contó con el respaldo del resto de la bancada frenteamplista, que denunció en la resolución del Senado una forma de parar las investigaciones sobre corrupción.
El motivo argüido para el juicio político fue la presentación de tres faxes que implicaban a hombres del Partido Nacional en los negocios con Focoex, y que la mayoría del Senado entendió eran falsos. Empero, nunca llegó a demostrarse la falsedad de los faxes, pero tampoco la autenticidad de los mismos.
En setiembre de 1996, Nicolini se separó de au luego de haber sido durante mucho tiempo la mano derecha del líder del sector, el hoy ministro de Economía Danilo Astori. Incluso llegó a declarar públicamente, luego de la derrota electoral de noviembre de 1994, que el candidato frenteamplista en los comicios de 1999 debería ser Astori, y no Tabaré Vázquez. Tras su ruptura con au formó
Izquierda Abierta, junto a los diputados Claudia Palacios y Carlos Gamou, quien hoy también ocupa una banca por el MPP. En 2002, Izquierda Abierta ingresó al sector liderado por el hoy ministro José Mujica.
Nicolini ocupa un lugar en el Senado desde febrero de 2005, por el Espacio 609, que resultó mayoría dentro de la bancada oficialista, pero no es el titular de la banca. Sustituye al subsecretario de Ganadería Ernesto Agazzi.
Última actualización ( Febrero 02, 2007 )


Comparte este contenido



Encuesta
Frente Amplio?
  
Tiene 70 invitados en línea

Búsqueda rápida

Populares en Tinku

Últimos titulares.




Musica
 
  Powered by mambo, designed by tinku.info