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La jaula de las locas Imprimir Correo
Por: el Administrador   
Enero 05, 2007
uruguay


Los temores del director de Cárceles sobre la frágil seguridad de la cárcel “especial” y una posible fuga de Gilberto Vázquez le valieron un tirón de orejas de parte del Ministerio del Interior, pero sembraron dudas sobre las condiciones de reclusión allí existentes.


Polémica por condiciones de reclusión en la cárcel “especial”
La jaula de las locas



Por Pablo Alfano
Brecha 5/1/07

En una celda de la cárcel construida en el ex Batallón de Ingenieros Nº 7, en Piedras Blancas, aislado de sus antiguos camaradas de armas y ex policías presos, el coronel degradado Gilberto Vázquez se aburre soberanamente.
Considerado un experto en inteligencia y contrainteligencia, el militar de 61 años se la pasa todo el día amenazando a los guardias de la cárcel. “Cuídense, yo me vuelo en cualquier momento”, advierte, y parafraseando a Jorge Pacheco Areco les dice: “Supe cómo hacerlo y puedo volver a hacerlo”, en alusión a su fuga del Hospital Militar.uruguay
Además de las arengas permanentes, Vázquez se las ingenia para molestar de todas formas a los encargados de su custodia. Luego de descubrir la ubicación de las cámaras de video que vigilan las 24 horas las celdas, el ex coronel les tapó los lentes con restos de comida. “Está como un gurí aburrido”, resumió el director nacional de Cárceles, el inspector mayor (r) Julián Rodríguez (El Observador, ayer jueves).
Los ex militares José Nino Gavazzo, Luis Maurente, Jorge “Pajarito” Silveira y Ricardo “Turco” Arab no están nada contentos con las ocurrencias de su ex compañero de andanzas del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (ocoa), y no le perdonan aquel “pequeño” episodio que protagonizó en junio de 2006. Todos los represores estaban cómodamente detenidos en la División I de Ejército a la espera del fallo sobre un pedido de extradición realizado por la justicia argentina. En uno de los traslados al Hospital Militar Vázquez se fugó.
Pocos días después fue capturado por la Policía luciendo una larga cabellera con apliques, y un look rasta. Pero aquella fuga motivó que los otros represores tuvieran que dejar las comodidades del casino de oficiales del cuartel para ser trasladados a Cárcel Central. Hasta que el 26 de diciembre fueron llevados a la nueva y polémica cárcel.
Los ex militares no sólo están molestos por las continuas “locuras” de Vázquez. También le reprochan que haya “vendido la localización de los restos de desaparecidos”, según admitió el director de Cárceles.

EL IMPULSO Y SU FRENO. Las bravuconadas de Vázquez motivaron una legítima preocupación en el inspector Rodríguez: “No nos deberíamos sorprender si Vázquez se escapa –sostuvo–, dado que en los últimos días he descubierto hechos que no me dan la total garantía de que estemos ante un lugar seguro de detención” (Radio Carve, miércoles 3).
Según el jerarca penitenciario, Vázquez “tiene 24 horas para pensar y experiencia operativa muchísimo mayor a la de los policías afectados a su custodia. Debemos tener cuidado para que no ocurra ningún hecho lamentable”. Y agregó que pesa sobre el ex militar “una vigilancia más estrecha, hombre a hombre, como en el básquetbol”.
Luego de estas declaraciones el ministro interino del Interior Juan Faroppa se comunicó con Rodríguez para conocer, de primera mano, si las condiciones de seguridad eran tan alarmantes como las había pintado en las declaraciones radiales.
El jerarca policial se escudó en el viejo argumento de que sus dichos fueron tergiversados por la prensa y le trasmitió al ministro que todo estaba en orden. Faroppa le solicitó que fuera cauto en sus crecientes niveles de exposición mediática, explicó a BRECHA el propio ministro del Interior.
Esa misma tarde, y siguiendo las recomendaciones ministeriales, el jerarca penitenciario le bajó los decibeles a sus declaraciones matinales. En el portal de Montevideo.comm Rodríguez aseguró que no conoce ningún plan concreto de escape y descartó que la cárcel de Piedras Blancas tenga menos seguridad que otros centros de reclusión.
También rebobinó sobre la posible fuga de Vázquez.
“Yo no tengo ningún indicio, ni tengo nada de oídas, evidentemente que hay posibilidades” de un escape, afirmó, y resaltó que desde su anterior fuga y posterior captura, la conducta de Vázquez ha sido ejemplar.
A raíz de la cárcel “especial”, el inspector Rodríguez ha tenido varios encontronazos con autoridades militares, en especial desde la internación de José Gavazzo en el Hospital Militar (véase recuadro). Pero también ha protagonizado varios cortocircuitos dentro de la interna policial y del Ministerio del Interior, dijeron a BRECHA fuentes de esa cartera.
Rodríguez ha tenido algunas discrepancias con el jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Bernal, y con el director nacional de Policía, Sidney Ribeiro, a quien, según las fuentes de BRECHA, no reconoce como tal.
Su manera de pararse frente a los medios, y en especial este último episodio, le valieron en la tarde de ayer, jueves, una observación por escrito de parte del ministro interino. “Se le pidió al inspector Rodríguez mayor ponderación y cuidado en sus apariciones públicas.

No se le prohibió que hablara, pero sí que midiera sus dichos”, explicó Faroppa a BRECHA
El secretario de Estado dijo que si existen indicios de un plan de fuga, o de la existencia de un túnel dentro del ex batallón –construido por los militares antes de levantar la nueva cárcel– para posibilitar un escape, el director de Cárceles debería avisarlo de inmediato a las autoridades ministeriales y no a través de la radio.
Desde su creación, la cárcel “especial” ha sido un asunto revulsivo. A mediados de diciembre, luego de que el presidente Tabaré Vázquez recorriera sus instalaciones junto a los ministros José Díaz (Interior) y Azucena Berrutti (Defensa), se detectaron algunos elementos que no agradaron del todo a las autoridades. Las persianas de enrollar en algunas celdas, los baños revestidos con cerámica, con ducha teléfono y hasta mampara, molestaron a algunos altos funcionarios del gobierno (véase BRECHA, 22-XII-06).
Algunos problemas sobre las medidas de seguridad también fueron constatados en un primer momento, pero el inspector Rodríguez aseguró que fueron solucionados antes de que se concretara el traslado de los represores.

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Los grilletes de Gavazzo
Roces entre azules y verdes

Al principio se pensó que era hepatitis, pero luego se comprobó que se trataba de una infección urinaria de cierta gravedad. Por ello el represor José Nino Gavazzo fue trasladado de urgencia el 23 de diciembre al Hospital Militar.
Con la imagen de la fuga de Gilberto Vázquez aún fresca, el director de Cárceles Julián Rodríguez dispuso que Gavazzo fuera esposado, engrillado y custodiado por dos policías las 24 horas del día.
Esto molestó a los familiares de Gavazzo y a los médicos del hospital, que se negaban a atenderlo esposado de pies y manos a la cama.
El inspector Rodríguez argumentó que estas medidas eran a pedido del juez penal Roberto Timbal.
Las autoridades militares se comunicaron con el Ministerio del Interior y éstas, a su vez, lo hicieron con el magistrado, quien aclaró que sólo había solicitado que Gavazzo fuera trasladado bajo medidas estrictas de seguridad, explicó a BRECHA el ministro interino del Interior Juan Faroppa.
Las negociaciones por los grilletes de Gavazzo se tensaron entre las autoridades del Hospital Militar y las policiales, hasta que Faroppa ordenó que se los quitaran “para demostrar que nosotros no somos iguales que ellos”. Este episodio también marcó cierta tensión entre el director de Cárceles y las autoridades de Interior dado que, según varias fuentes consultadas por BRECHA, el inspector Rodríguez se arrogó una iniciativa que nadie, ni siquiera el juez, había solicitado.
Ahora Gavazzo tiene dos custodios las 24 horas con contacto visual permanente, y en caso de que deba ser trasladado a cualquier sector del hospital para un análisis, los custodios deben hacer firmar al encargado del área clínica un documento en el que éste se responsabiliza penalmente por una eventual fuga del hombre que perdió la sonrisa.
Última actualización ( Enero 05, 2007 )


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