|
"Chantapufi"."Desde el Embajador de los Estados Unidos, hasta los principales banqueros del mundo, coinciden en señalar que Uruguay es su mejor aliado, y eso significa que no importa que la izquierda llegue al poder siempre y cuando cumpla con las directivas y normas del poder establecido."
La Asamblea Popular se ha puesto en movimiento o mejor dicho ha aumentado su velocidad de acción y de propuesta.
En pocos días inauguró un local político en la zona del Buceo, el Coordinador en pleno visitó la ciudad de San José de Mayo, incorporó un grupo importante de trabajadores sociales, y se presentó a la Corte Electoral para ser reconocida como nueva fuerza político electoral.
Sin duda la Asamblea Popular no es la única fuerza de izquierda de oposición, ni la más grande o importante del movimiento uruguayo.
Se trata de un intento más entre otros tantos de unir la oposición de izquierda, las enseñanzas de esta etapa en medio de un vínculo político en medio de la acción concreta y no solamente mediática entre la militancia.
En la ciudad de San José alguien señaló con mucho acierto "la Asamblea Popular", salvó a la izquierda, y a sido exactamente lo que a pasado junto a otros compañeros, pero el desafío viene ahora en adelante, cuando se alcance el objetivo de obtener una representación parlamentaria.
Es allí donde la mayoría de las veces el sistema termina desgastando a los representantes de la izquierda, como una amoladora eléctrica.
Por eso habrá que tomar medidas prácticas que prevengan de este mal generalizado de entrar por la izquierda y salir por la derecha.
Lo mejor es que nadie eternice en el cargo, que haya rotación, que los periodos de actuación sean cortos, y que cada mes los representantes de la Asamblea rindan cuenta a los asambleístas no solamente por los medios de comunicación sino en Asamblea Pública.
La Asamblea como Artiguista que es, tiene abundante material sobre el Jefe de los Orientales, acerca de la función y los deberes de los delegados y representantes de la Federación.
La experiencia reciente de los dirigentes progresistas debe servirnos, no para rechazar la política y generar desconfianzas estériles, sino para prevenir futuros nuevos desengaños. No debe ser una fuerza de caudillos, sino de una gran fuerza de conjunto.
Muchos compañeros con la mejor intención se acercaron a nosotros hace tres años atrás para que "aflojáramos nuestras críticas al gobierno progresista".
Desde quienes no entendían que un medio de comunicación que pretenda ser creíble, jamás debe resignar la verdad a la cuenta sencilla de "ganar o perder votos".
Puede discutirse si es así o no para una fuerza política que aspire a obtener más o menos votos, aunque para nosotros tampoco tendríamos dudas, pero un medio de comunicación está sujeto a la información, los hechos, y la formación, siempre en torno a la verdad.
Los frenteamplistas en general prefirieron dejar de escuchar la radio, y confiar ciegamente en dos o tres iluminados como Astori, Mujica, o Vázquez.
No tuvieron en cuenta nada más que el momento, el triunfo, la esperanza, las promesas, y los medios del poder hicieron el resto.
¿Cuánto le duró la borrachera triunfalista a los frenteamplistas?. Pues bien por lo menos hasta el momento.
Esos hombres y mujeres que durante años militaron y confiaron en los dirigentes actuales del Frente Amplio no valoraron si esos líderes decían o no la verdad, cumplían o no con sus promesas, seguían actuando como antes, mantenían su condición de personas de izquierda o no.
Se dejaron llevar por el triunfalismo y la resignación más triste de todos los tiempos.
Toda la vida de la izquierda uruguaya fue cedida totalmente a un grupo de iluminados que vendieron, entregaron, regalaron, y traicionaron toda la gloria y el honor de las generaciones anteriores que entregaron los mejores años de su vida y algunos hasta su propia vida por el cambio social.
Hay gente evidentemente mucho más capaz que nosotros y también mejor humanamente, por eso siguen teniendo ciertas expectativas que aún quedan dirigentes en el Frente Amplio que están equivocados, distraídos casi en la nomenclatura del poder frenteamplista.
Reconocemos que nos cuesta creer que a esta altura a nivel de dirigentes sociales y políticos obsecuentes con la mayoría frentista sea posible arrancar alguno de esos dirigentes de la "teta del poder".
Tres años en el poder son suficientes como para haberle tomado el gusto, al salario, las tarjetas de crédito, la nueva vida en ADM, los viajes al exterior pagos, los vínculos con empresarios, las recepciones en las Embajadas, y la buena vida.
Todo esto desde el llano, para quienes no lo disfrutan es difícil verlo y hasta imaginárselo.
En cambio para ellos para los dirigentes del Frente Amplio todos ellos pasados ahora hacia la derecha, es mucho más fácil atacar a la radio o a los militantes de izquierda solamente acusándoles de "izquierdistas", "radicales", "extremistas".
Siendo que nosotros solo reclamamos que se cumpla con el programa del Frente Amplio, ya hasta la mayoría de las veces solamente con el mandato constitucional.
¿Radicales de qué?
¿Acaso nuestros métodos son radicales, las fuerzas empleadas clandestinas o violentas?
Hoy sería tan ilusorio como virtual, pensar que estamos soñando con el poder, aunque debamos reconocer que nuestras pretensiones de futuro nunca dejaran de apuntar a ese objetivo, por más que hoy veamos el comienzo del camino a partir de poner la izquierda nuevamente en el Parlamento.
Debieran decir la verdad cuando nos califican de "radicales", y acusarnos entonces de no ocultar la verdad, no claudicar ante las dificultades, no venderse a los oligarcas y al imperialismo.
Desde el Embajador de los Estados Unidos, hasta los principales banqueros del mundo, coinciden en señalar que Uruguay es su mejor aliado, y eso significa que no importa que la izquierda llegue al poder siempre y cuando cumpla con las directivas y normas del poder establecido.
Una regla de oro para los dirigentes de la izquierda que accedieron al poder es claudicar de las ideas anteriores, no existe centro en la izquierda, solo hay "corrimiento a la derecha".
Hace poco el ahora legislador y ex Ministro de Ganadería José Mujica, fue a juntar votos a la Argentina.
Les habló a uruguayos en el exilio como si se tratara de un antiguo profeta, se disculpó y antepuso un sin número de las dificultades contraponiéndolas a la imposibilidad de parte de los gobernantes progresistas de llevar a cabo los cambios sociales.
Para aquellos uruguayos que ya casi no tienen vivencias con la Patria, lo decimos con todo respeto. Pues no se trata de ver al Uruguay desde el internet o la conversación telefónica, o el relato familiar, sino de recorrer a diario las calles de Montevideo y los pueblos del interior para poder ver la decadencia de un país, la miseria, y la injusticia de un a sociedad de manera patente.
Para esos uruguayos es posible que sea también difícil comprender que ese hombre como unos cuantos de los que sustentan el poder actual, no pueden hablar en esos términos.
Justificándose y haciéndose él víctima, olvidándose del compromiso moral que tienen hombres como él que dirigieron un proceso revolucionario, donde murieron centenares de uruguayos y de otros compañeros y por los cuales hoy debemos estar dispuestos también a dar la vida como la dieron ellos.
Es demasiado fácil hablarle a las nuevas generaciones, a los que están vivos, a los que están lejos, a los que no conocen nuestra historia, a los que no se les debe ni adeuda nada.
Mujica, el MLN, el Partido Comunista, los viejos Gau, ahora devenidos en Vertiente, el PVP antes la ROE, tienen que hablar con los muertos, con los martirizados, con los que murieron en la tortura, con los desaparecidos.
A esos compañeros que murieron luchando de una forma u otra y que son fundadores de esta lucha, no se les puede decir nunca que claudicaron frente al Embajador de los Estados Unidos.
Que se rindieron ante las presiones de la Asociación Rural, la Cámara de Exportadores, las empresas extranjeras como BOTNIA, ENCE y CTI Móvil.
Que se vendieron al pragmatismo y al Fondo Monetario Internacional.
LA ÚNICA FUERZA ADEMÁS DE LA GENTE, QUE POR AHORA RESPALDA LA ASAMBLEA POPULAR, UN POCO MÁS DE SEIS MIL ADHESIONES; ESTÁ EN MANTENER VIVOS ESTOS PRINCIPIOS DE LEALTAD CON NUESTROS MUERTOS.
POR ESO CADA DÍA EN ESTA RADIO RECORDAMOS A TODOS LOS COMPAÑEROS CAIDOS, DE ALGUNA MANERA SEGUIMOS HABLANDO CON TODOS ELLOS.NO LOS OLVIDAMOS Y NO DEJAREMOS QUE SE OLVIDEN.
|