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Un escándalo. La concentración de la deuda interna |
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Por: el Administrador
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Julio 16, 2006 |
Mientras una comisión técnica que analiza el endeudamiento interno recomienda acciones para castigar a los deudores crónicos, y a la vez soluciones de refinanciamiento para los deudores morosos que podrían reincorporarse a la actividad productiva saldando sus deudas y accediendo a nuevos créditos, una lista de los deudores contumaces del Banco República pone en evidencia que los anteriores directores lograron la hazaña de reproducir, entre 2002 y 2005, una nueva cartera vencida, fresquita, de 337 millones de dólares.
Un escándalo La concentración de la deuda interna
Por:Samuel Blixen Brecha 14/7/06
Un puñado de deudores contumaces del Banco República, de más de un millón de dólares cada uno, que representan una fracción ínfima del total de deudores del país, concentran el 12 por ciento del endeudamiento interno. Se trata de 135 empresas industriales, comerciales y agropecuarias con préstamos vencidos por 337 millones de dólares sobre un total de 2.813 millones de dólares. Los deudores contumaces son aquellos que, habiendo obtenido préstamos bancarios, nunca pagaron ni se adhirieron a los convenios de refinanciación en curso. Los 135 contumaces de más de un millón de dólares (véase la lista en estas páginas) surgieron de un informe elaborado por la Comisión Técnica para el Estudio del Endeudamiento Interno, al que BRECHA tuvo acceso. Algunos de esos contumaces arrastran sus deudas vencidas desde hace más de 20 años; otros se convirtieron en morosos sin voluntad de pagar en fechas tan recientes como 2003. El universo de deudores. La comisión, que trabajó en el ámbito del Ministerio de Economía y Finanzas, estimó a comienzos de mayo que el total del endeudamiento interno calificado como vencido o moroso asciende a 2.813 millones de dólares y abarca un universo de 69.559 deudores, sin contar los clientes del Banco Hipotecario y aquellos que recurrieron a prestamistas particulares, porque no existe registro de esas transacciones usureras. El análisis de las carteras vencidas tuvo por objetivo deslindar los comportamientos, para cumplir con las orientaciones fijadas por el presidente Tabaré Vázquez en su discurso del 1 de marzo de 2005 cuando dijo que “ningún uruguayo, ninguna uruguaya que se haya endeudado trabajando honestamente y manifieste voluntad de pago va a perder lo que es suyo”. Entre los casi setenta mil deudores registrados en la Central de Riesgos del Banco Central se da una constante: más de la mitad de ellos en cada rama de actividad tienen deudas inferiores a los 25 mil dólares; pero en la otra punta, los principales deudores, que representan menos del 10 por ciento, acumulan en promedio el 70 por ciento de las obligaciones impagas. El deslinde de situaciones buscó identificar a aquellos que nunca tuvieron voluntad de pago a efectos de delinear las estrategias de cobro. Hasta ahora, las acciones judiciales de remate se concentraban en el sector agropecuario, pero del estudio surge que en el sector industrial se concentra la mayor morosidad. De ello surgió el concepto de “deudor contumaz” sobre el cual debería aplicarse una política estricta, para facilitar soluciones de reperfilamiento y refinanciación que permitan el nuevo acceso al crédito de quienes fueron víctimas de la crisis, a efectos de impulsar el desarrollo productivo. El desglose del endeudamiento revela que en el sector agropecuario hay 9.181 deudores morosos que en conjunto deben 674 millones de dólares, 24 por ciento del total del endeudamiento vencido en el sistema financiero. La industria manufacturera tiene 3.424 deudores (menos de una tercera parte del sector agropecuario) pero concentra una deuda similar, de 672 millones de dólares, el 23,8 del total. El comercio, con 9.070 morosos, representa el 18,8 del endeudamiento global, con 528 millones de dólares. El otro rubro significativo es el de “familias”, donde 41.315 deudores deben en conjunto 502 millones de dólares, 17,8 por ciento del total. El panorama por sectores muestra dos situaciones diferentes fácilmente distinguibles. Una en la que la deuda por tramos de montos está más repartida; y otra en la que la deuda está concentrada. En el sector agropecuario, el 52 por ciento de los deudores se sitúan por debajo de los 25 mil dólares, representando apenas el 8 por ciento del total de la deuda; es decir, 4.500 deudores deben 65 millones de dólares, mientras que unos 400 deudores, el 5 por ciento, acumulan deudas por 316 millones. En el medio, 30 por ciento de los deudores, unos 2.700 productores agropecuarios, deben el 21 por ciento del total, unos 140 millones de dólares. En la industria manufacturera es a la inversa: el 14 por ciento, 479 empresas, concentran el 83 por ciento de las deudas, unos 558 millones de dólares. Algo similar ocurre en el sector de la construcción, donde unos 65 deudores concentran el 78 por ciento de la deuda, 62 millones de dólares. En el sector comercio la mayoría de los deudores acumulan poco peso relativo en montos, pero en el tramo mayor, apenas un 4 por ciento, 362 comerciantes, concentran 259 millones de dólares, el 49 por ciento del total.
Premios y castigos. Las recomendaciones de la Comisión Técnica abarcan tres universos de deudores: los morosos crónicos; los deudores buenos pagadores cuyos atrasos coinciden con períodos de dificultades sistémicas; y los deudores pequeños en situación crítica. Para los primeros se propone acelerar las tentativas de cobranza y, en caso de fracasar, acelerar también las etapas judiciales. Se sugieren acciones especiales para los deudores de quienes se tengan sospechas fundadas de que incurrieron en maniobras para volverse insolventes; y en el caso de los clientes agropecuarios del sistema financiero “se investigará especialmente a las sociedades anónimas con acciones al portador sospechosas de maniobras de ocultamiento de activos”. Para el grupo de deudores víctimas de la crisis económica, se sugiere elaborar propuestas de refinanciación en condiciones favorables, a efectos de que puedan ser sujetos de crédito en el futuro. Para los pequeños deudores en situación crítica, con deudas inferiores a 15 mil dólares, se propone un reperfilamiento que incluya condiciones especialmente favorables de refinanciación, incluidos subsidios para volverlos viables. Algunos criterios del reperfilamiento incluyen medidas tales como no aplicar tasas de mora; conceder plazos mayores, en una escala referida a la capacidad de pago; períodos de gracia para el pago de intereses; actualizar los saldos a tasas de interés inferiores a las estipuladas en el vale original; cálculo de tasas en forma lineal, que no superen el 7 por ciento en dólares, impuestos incluidos; quitas por cancelación al contado; bonificaciones para el caso de cumplimiento del acuerdo de refinanciación; para los deudores pequeños en situación crítica, exoneración del pago de intereses; para los deudores de consumo-familia, con deudas menores a 5 mil dólares, quitas por cancelación total de hasta el 55 por ciento de la deuda actualizada.
Los contumaces. El problema del endeudamiento interno tiene dos vertientes: por un lado, un endeudamiento provocado por los recurrentes ciclos de crisis económica que afectaron a todos los sectores de la actividad productiva, y en el que jugó un papel sustancial el privilegio que los gobiernos anteriores concedieron al sector financiero. Por otro, un endeudamiento producto de favoritismos descarados a grupos económicos que accedieron históricamente a líneas de crédito concedidas con tales “excepcionalidades” que hicieron imposible el cobro, fomentaron nuevos endeudamientos y estimularon los vaciamientos y las fugas de capitales. El Banco República y el Banco Central fueron las principales víctimas, el saco sin fondo de ese endeudamiento, por la vía de la compra de carteras morosas y los maquillajes de balances que fomentaron la impunidad de los grandes deudores. El último y más grande de esos maquillajes fue la “solución” de la crisis de 2002-2003 por la vía de los fideicomisos, que camufló una deuda de más de 1.200 millones de dólares de 100 grupos económicos. Esas carteras incobrables fueron derivadas a tres sociedades de fideicomiso que permitieron a los bancos estatales “eliminar” las pérdidas patrimoniales derivadas de las deudas vencidas. Según una carta enviada en diciembre de 2003 por el presidente del Banco República Daniel Cairo al entonces ministro de Economía Isaac Alfie, se traspasó a los fideicomisos, para la administración y cobro de las deudas, todas las carteras altamente morosas del brou (categoría 5), calculadas según su valor contable, es decir un 35 por ciento de su valor nominal. Hasta el día de hoy se desconoce cuál es el grado de recuperación de las deudas en fideicomiso. El total de las deudas brou-fideicomiso asciende a 1.369 millones de dólares, casi la mitad del endeudamiento interno moroso. La cifra coincide con el monto de las carteras vencidas que monopolizaban 100 grupos económicos, según las listas publicadas por BRECHA entre abril de 1989 y abril de 1992. La diferencia entre las cifras de entonces y las que revela la Comisión Técnica se explica porque, después del traspaso a los fideicomisos, “el banco ya tiene en su cartera nuevos deudores que han ido pasando a vencidos”. De ello puede inferirse que la recuperación de las antiguas deudas fue extremadamente escasa. Entre los deudores del República de comienzos de los años noventa aparecían los grupos Bakirgian, con 20 millones de dólares, Osami, con 19 millones, Comisaco, con 17 millones, Soler, con 14 millones, Comargen, con 13 millones, Strauch, con 11 millones. Esas deudas, que evolucionaron, según Cairo, “sujetas a sucesivas refinanciaciones ajenas a la administración, y que llevan inexorablemente a un incremento de las pérdidas patrimoniales”, están ahora en los fideicomisos, disfrutando del bajo perfil. Muy pocas de las empresas de los grupos económicos que concentraban la deuda en 1989 aparecen en las listas de los contumaces del Banco República con deudas de más de un millón de dólares. Un ejemplo es Fibratex, del grupo Strauch, que en 1989 debía 4 millones de dólares en cartera vencida y que hoy debe 7 millones de dólares. La deuda vencida se incrementó en 3 millones de dólares (lo que quiere decir que obtuvo nuevos préstamos a pesar de no pagar) sin que, en 15 años, se haya actuado sobre las garantías, que en 1989 ascendían a 4 millones de dólares. El elemento relevante es que, después de pasar al fideicomiso la deuda incobrable para emprolijar los balances, el Banco República volvió a generar otra deuda incobrable, entre 2000 y 2005, que asciende, sólo entre aquellos que deben más de un millón, a 336.936.256 dólares, lo que revela la “eficiencia” de los directorios. La lista de contumaces, paso inicial de una nueva política que buscará rescatar el dinero prestado y nunca pagado, revela que de los 336 millones de dólares de 135 clientes, 96 empresas industriales obtuvieron préstamos, sin pagar nada, por 261.600.701 dólares; 21 empresas agropecuarias, en su mayoría sociedades anónimas, mantienen deudas vencidas por 42.639.417 dólares; y otras 18 empresas siguen sin pagar 32.696.138 dólares. Las 96 industrias contumaces acaparan el 19 por ciento del total de deudas vencidas del brou-fideicomiso y el 77 por ciento de la deuda de los 135 contumaces; las 21 agropecuarias suman el 3 por ciento de los morosos del brou-fideicomiso y el 12 por ciento de la lista contumaz; y las empresas comerciales representan el 2,3 por ciento de la cartera deudora brou-fideicomiso y el 9,5 de los deudores contumaces. La transparencia sobre los contumaces justifica el esfuerzo por refinanciar a los deudores víctimas de las crisis. Habrá que ver cómo se obliga a pagar a estos leones del endeudamiento.
Suenan las campanas En la plaza principal de la ciudad de Durazno está instalada la tienda y mercería La Campana, una firma que integra la lista de las 100 empresas industriales “contumaces” con deudas vencidas con el Banco República superiores al millón de dólares. ¿Cómo llegó La Campana a codearse con deudores del calibre de Cybarán, Fibratex, Campomar, Sudamtex, Industria Lanera o Comisaco? ¿Tendrá acaso el respaldo que utilizó Sergio Molaguero, candidato a diputado por Canelones del grupo del ex presidente Jorge Batlle para acumular deudas impagas de su empresa José Hugo Molaguero sa por 1,7 millones de dólares? ¿O el que le permitió a Bernalesa sa amontonar deudas por 2,3 millones mediante los oficios del director del brou Carlos Rodríguez Labruna? Todavía no se conocen los padrinos, aunque se sospechan. La auditoría interna del brou se sorprendió y se extrañó, porque La Campana, para garantizar sus pedidos de préstamos, ofrecía prendas de mercadería por 1,2 millones de dólares. ¿Qué capitalistas estaban detrás de la tienda que se permitía “congelar” un millón de dólares en mercaderías que serían vendidas al por menor en una de las ciudades del Interior más castigadas por la crisis? Como era de sospecharse, la prenda nunca se concretó, aunque sí se extendieron nuevos créditos. Cuando se indagó en la sucursal del brou en Durazno se supo que “el cliente mantenía contactos a nivel de directorio”; que se trataría de “un cliente que negociaba su asistencia financiera a nivel de directorio”. El directorio de la época (años 2000-2001) es por tanto responsable de una deuda “contumaz” que La Campana mantiene con el brou por 1.026.810 dólares.
Los deudores agropecuarios La lista de deudores contumaces del Banco República parece darle la razón al ministro de Ganadería, José Mujica: de los 9 mil productores agropecuarios que tienen deudas vencidas con el sistema financiero, sólo 21 empresarios o sociedades anónimas son calificados como deudores contumaces con deudas superiores al millón de dólares. La insistencia del ministro Mujica en impulsar una refinanciación para el sector agropecuario se apoya en la necesidad de encontrar una solución para más de 4 mil pequeños productores en situación crítica, que individualmente deben menos de 15 mil dólares, y unos 2.700 productores con deudas de entre 25 y 70 mil dólares; estos deudores son la base de la producción agropecuaria y estarían obligados a abandonar su actividad. La Comisión Técnica que estudió el endeudamiento interno se inclina por buscar soluciones de reperfilamiento y refinanciación para todos aquellos deudores que no sean sospechosos de contumaces, es decir que incurrieron en maniobras, nunca tuvieron voluntad de pagar y se volvieron insolventes, independientemente de los efectos de las crisis sistémicas. Las dificultades para impulsar soluciones de refinanciamiento para el sector agropecuario llevaron al ministro Mujica a anunciar su disposición a renunciar. Por ahora, tal decisión quedó en stand by, y la “cumbre” que el martes 11 tuvo lugar en la residencia presidencial, entre el presidente Tabaré Vázquez, Danilo Astori, el presidente del Banco República Fernando Calloia, Mujica y el subsecretario Ernesto Agazzi, analizó las posibles alternativas. En principio, la identificación de los contumaces planteó la necesidad de acotar las acciones judiciales de cobro, con su expresión más grave, los remates, mientras se avanzó en soluciones para los deudores de menos de 15 mil dólares. El punto pendiente de negociación es la situación de los llamados “productores medianos”, que a juicio de Mujica son el centro de las acciones judiciales precisamente porque en su endeudamiento han ofrecido garantías reales. Los deudores gordos, dice Mujica, son flacos en garantías. El estudio de los contumaces revelaría cuántos de estos productores con deudas menores de 250 mil dólares tienen intenciones reales de saldar sus deudas si surgen fórmulas que permitan seguir produciendo. Esa lista también pone en evidencia la relación entre contumaces y sociedades anónimas agropecuarias. Para debatir las posibles soluciones, habrá otra “cumbre” dentro de 15 días. --------------------------------
Lista de grandes deudores
INDUSTRIA SILOS DEL URUGUAY S.A. 25.000.000,00 CYBARAN S.A. 14.581.827,86 CALNU COOPERATIVA AGRARIA LIMITADA NORTE URUGUAYA 13.495.072,59 CALAGUA COOP. AGRARIA LTDA, DE AGUA PARA RIEGO 637.663,83 GREENFROZEN SOCIEDAD ANONIMA 360.269,43 ELBIO PEREZ RODRIGUEZ S.A. 9.223.418,92 RUALIN S.A. 8.272.335,95 INDUSTRIAS HARINERAS S.A. 8.202.753,80 BARRACA COSTA SOCIEDAD ANONIMA 1.127.771,67 RUIZ CEREGHETTI GONZALO DOMINGO 545.229,34 UGALUR S.A. ARIPOL S.A. INDUSTRIA LANERA DEL URUGUAY S.A. 7.779.631,08 INDUSTRIALIZADORA DE CARNES URUGUAYAS S.A. 7.494.201,77 FIBRATEX S.A. 7.115.403,51 COMISACO SOCIEDAD ANONIMA 6.967.914,04 PRODUCTORA INDUSTRIAL DE CONEJOS S.R.L. 6.775.172,51 CAMPOMAR Y SOULAS S.A. 6.402.931,60 AGROPECUARIA LOS OMBUES S.C. 4.242.587,99 SUDAMTEX DE URUGUAY S.A. 3.924.486,83 SHELLI S.A. / AN RAMUS S.A. / TITELBAN S.A. 3.707.348,50 DARTESA S.A. 3.471.609,46 AGROPECUARIA PAY PASO SOCIEDAD CIVIL 3.363.691,45 DON CHICO S.A. 3.159.185,61 INCER S.A. 3.118.716,22 WOOLMONTE S.A. 3.077.649,19 PIG URUGUAY S.A. 2.968.441,46 PEDRO GUTMAN S.A. 2.745.127,71 BRINCOFOR S.A. 2.585.855,35 ALUR S.A. - CABLES 2.337.700,97 BERNALESA S.A. 2.293.418,99 DEGANIA . IND. COM. 2.256.740,05 CHIC FRANCES S.A. 2.183.265,21 FRIGORIFICO CASABLANCA S.A. 2.166.227,32 NORMAN GUTIERREZ LOPEZ 2.163.135,26 PLASTICOS GEPAX S.A. 2. 141.718,57 TECPLAN S.A. 2.133.985,48 DON IRIO S.R.L. 2.108.725,63 HOWALD Y KRIEG S.A. 2.099.230,13 JACOBO BONOMO HABIF 2.086.182,99 LORDIX S.A. 2.059.724,22 MANUFACTURA URUGUAYA DEL CUERO S.A. 2.000.182,71 PASOARROZ SOCIEDAD AGRICOLA GANADERA 1.989.941,56 EL RINCON SOCIEDAD CIVIL 480.862,99 COOPERATIVA OBRERA DE PROMOCION PESQUERA 1.985.338,47 INTERLANERA S.A. 1.973.500,95 INDUSTRIAL PANDO S.A. 1.944.301,91 INDUSTRIAL SERRANA S.A. 1.937.532,63 MOLINO DE ARROZ BENKE S.R.L. 1.921.231,40 GEOLAR S.A. 1.808.316,82 RENSA S.A. 1.798.185,87 LEO RICARDO QUOOS Y OTROS 1.795.709,45 YUTEXTIL S.A. 1.792.131,68 ELVIO JOAO DA CAS SANGOI 1.786.344,96 ULTRA S.A. 1.773.752,11 SERGIO GNAZZO LTDA. 1.727.041,09 LA PAMPA SOCIEDAD AGROPECUARIA 1.723.714,25 JOSE HUGO MOLAGUERO S.A. 1.703.150,05 COPAINOR CO D SUPLEMENTADA 1.687.761,36 OSVALDO YAMANDU FERNANDEZ 1.603.472,65 NEUSA DEMETRIA SIMONETTI DAL FORNO 474.400,00 SIFER 775.000,00 COMPAÑIA INDUSTRIAL Y COMERCIAL DEL SUR S.A. 1.595.856,11 NIBO PLAST URUGUAYA SACI 1.515.868,71 QUIRQUE DE CREZENCIO LIRIA ESTHER 1.496.668,69 FERRARI DE LEON GUSTAVO NORBERTO 1.486.184,79 SHELLI S.A. 1.466.543,47 CITRISUR COOPERATIVA AGRARIA DE RESP. LIMITADA 1.454.579,74 WALLERSTEIN HERMANOS Y TIBERIO MAI 1.451.269,03 OCEAN EXPORT S.A. 1.441.915,47 FEDERICO HAROLDO GARCIA BRUM Y YOTROS 1.405.000,00 ESOL S.A. 1.400.158,52 KAPEK GONZALEZ RICARDO 1.369.609,66
Lista de grandes deudores RODOLFO P. BENAS S.A. 1.349.232,87 WILHELM WALTER BOHNKE PROCHNAU 1.333.498,39 TILVENOR S.A. 1.306.804,47 INDUSTRIAL PESQUERA S.A. 1.259,365,00 INCARPA S.A. 1.248.918,18 MONTEFRIO S.A. 1.234.271,22 RAFAEL DEMARCO SOCIEDAD ANONIMA 1.230.866,34 GILBERTO PAVANATTO DOVIGGI 1.194.655,57 MOLINO CARMELO S.A. 1.191.516,71 DIOREX S.A. 1.182.955,49 UDAL S.A. 1.173.780,67 INDUSTRIAS PESQUERAS EL CARMEN S.A. 1.161.369,88 DISTRIPLAST S.A. 1.121.737,50 PESQUERIAS ODIN SOCIEDAD ANONIMA 1.107.501,77 POLIMEROS URUGUAYOS S.A. 1.099.945,03 INDUSTRIA MADERERA DEL NORTE S.A. 1.099.842,44 AGUILAR S.A. 1.045.000,00 TELMOR S.A. 1.041.988,70 OSCAR ERNESTO BRACCINI PEREZ 1.032.137,86 LA CAMPANA LTDA. 1.026.810,83 ANTES: BIASSINI S.A. 1.009.706,90 TARPLIR S.A. 763.433,30 ANZATEX LIMITADA 1.038.415,28 SUBTOTAL 261.600.701,00 AGRO SERVICIOS DEL AGRO S.A. 6.764.654,62 CALFORU COOPERATIVA AGROPECUARIA LTDA. FOMENTO RURAL 5.824.647,07 JOSE FAGIOLI E HIJOS S.R.L. 3.283.435,80 JORGE ARBIZA Y LENCINA S.G. 2.290.694,04 JUAN FRANCISCO SOLARI FARINHA 2.246.612,05 JORGE ENRIQUE GRASSO JONES 2.146.580,48 JOSE DOMINGUEZ GONZALEZ 1.799.771,70 WALTER HUGO Y CARLOS DIAZ MUNIZ 1.783.731,43 CAPROLET COOPERATIVA AGRARIA SUPLEMENTADA DE PRODUCTORES DE LECHE DE TARARIAS 1.757.388,26 EL SURCO S.C. 1.526.676,73 CALPROSE COOPERATIVA AGRARIA DE RESPONSABILIDAD SUPLEMENTADA DE PRODUCTORES DE SEMILLA 1.470.437,19 ENRIQUE CARLOS OYHARZABAL DEL PALACIO 1.445.743,98 CONTICOR SOCIEDAD ANONIMA 1.387.898,96 MINETTO FREDES OSCAR HUMBERTO 1.327.775,76 ARIEL ACEVEDO FAGUNDEZ GONZALEZ 1.194.702,53 MOACYR PESCE BRETANHA FILHO 1.144.616,25 MARRERO ACOSTA JOSE LUIS 1.105.174,16 JORGE ROMERO CABRERA 1.092.189,70 ARTUR Y WALTER BREHM RATH 1.031.971,07 LEONARDO OMAR CAPUTTO FRESCUELO 1.014.604,83 JUAN DELFERRO MAZZONE 1.000.000,00 SUBTOTAL 42.639.417,00 EMPRESAS FABRICA URUGUAYA DE NEUMATICOS S.A. 4.174.172,10 S.A. IMPORTADORA DE AUTOMOVILES Y TRACTORES 3.766.573,16 OCA - LARGHERO 3.232.284,41 DYMAC S.A. 2.923.597,54 JOSE I FONTES S.A. 2.164.342,56 FONBAY S.R.L. 1.011.670,46 PORTAL S.A. 2.103.411,12 TALSUR S.A. 2.000.000,00 SKEMA S.A. 1.865.156,34 CARLOS ALBERTO TELLERIA LOPEZ 457.550,33 AZUCARERA DEL RIO NEGRO S.A. 1.853.208,16 ATANASIO EDUARDO OLIVERA BARRIOS Y ANA MARIA PERTUSSO FIERRO 1.495.000,20 BODEGAS CASTILLO VIEJO S.A. 1.432.034,00 CARDOZO LEAL MIGUEL ANGEL 1.159.017,43 FOTOSISTEMAS S.A. 1.158.699,34 SALATI CALORI LUIS 1.079.534,46 SANGUINETTI MACCIO SERGIO ULISES 1.051.686,70 OLAZABAL Y VOLPE S.R.L. 1.026.924,60
SUBTOTAL 32.696.138,00 TOTAL 336.936.256,00
Al cuadrado ¿Qué se necesita para obtener un préstamo, no pagarlo y eludir durante 24 años el remate de las hipotecas que penden sobre 6 mil hectáreas de campo, que siguen en producción? Influencias. Carlos Zuluaga (y sus hermanos Alberto y Doroteo) hipotecaron, en 1980, 11 fracciones de campo de su propiedad en Treinta y Tres y obtuvieron un préstamo en el Banco Comercial, aquel de los Vargas Garmendia y los Braga. En 1982 el préstamo ya estaba vencido y el banco inició juicio. En 1986, el Comercial quebró, pasó a la órbita del Estado y la carpeta de los hermanos Zuluaga fue elevada al Banco Central para la ejecución de la hipoteca. Desde entonces el Banco Central no cobró un peso y los Zuluaga siguieron plantando arroz en sus terrenos. Quizás la explicación está en que los Zuluaga tienen intereses políticos comunes con el ex presidente Jorge Batlle. Carlos Zuluaga fue candidato colorado a diputado por Treinta y Tres en 2004 y candidato a intendente del departamento en 2005. Veinticuatro años evitando el remate es un récord.
Coronita El 1 de diciembre de 2000 BRECHA publicó una nota sobre un préstamo de 2 millones de dólares concedido a la firma Tilvenor, una fábrica de chacinados de Salto, que tituló “Acumulando para la corona”, porque el préstamo fue posible gracias a los buenos oficios de Milka Barbato desde sus estratégicos enclaves en la Corporación para el Desarrollo primero, y en el Banco República después; y de Eduardo Malaquina, desde su banca de senador primero, y como intendente de Salto después. El Foro Batllista mostró gran interés en la asistencia financiera a una empresa que, para honrar sus compromisos bancarios, necesitaba monopolizar el mercado nacional y quizás el regional, porque ¿cuántos embutidos era necesario vender para saldar 2 millones de dólares? La nota revelaba que para cubrir las garantías se recurrió a los oficios de un tasador que sobrevaloró en 800 mil dólares una chacra, calificándola como “terrenos urbanos”. La reacción fue virulenta. El intendente Malaquina acusó de deshonestos a los autores de la nota y se justificó diciendo que “siempre defenderé los sagrados intereses del país”. Milka Barbato explicó que el banco La Caja Obrera “analizó el planteo, solicitó garantías y resolvió el crédito. Y si la empresa tuvo, tiene o tendrá dificultades en el futuro (La Caja Obrera) procederá como se lo dicten las prácticas bancarias”. Barbato estimuló la concesión del crédito para “apoyar y orientar a aquellos que tienen proyectos de desarrollo”. La Caja Obrera, como se sabe, pasó a manos del Banco de Montevideo, de los Peirano, y se liquidó en la crisis de 2002. La deuda de Tilvenor aparece ahora, íntegra, en la lista de los “deudores contumaces” del Banco República y de su fideicomiso. Era previsible. |
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Última actualización ( Julio 16, 2006 )
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