Uruguayos, uruguayos... ¿dónde fuimos a parar? Cuenta la crónica de un periódico dominicano lo siguiente.Joseph Francois tiene un armario lleno de platos pero rara vez los saca, incluso en los buenos tiempos. Los disturbios por alimentos que han azotado a Haití en esta semana han dificultado aún más la lucha diaria por comer.
Una oleada de violencia y de tiroteos ha impedido que este padre de dos hijos, desempleado, se aventure a salir a las calles para solicitar ayuda durante tres días.
Para el jueves por la tarde y después de que los ladrones y saqueadores finalmente se retiraron, Francois pudo gastarse 67 centavos en la compra de un pequeño plato de arroz que compartieron sus dos hijos pequeños.
No quedó nada para él o su novia. 'La mayoría de las veces nos levantamos y no tenemos nada que comer. Simplemente oramos para que el sol caiga y podamos ir a dormir', indicó Francois, cuyos raídos pantalones vaqueros cubren con soltura su delgada complexión.
El hambre ha sido parte de la vida de los atestados barrios miserables que rodean a la capital haitiana, aunque los altos precios de los alimentos han agravado hasta lo insostenible la lucha por la sobrevivencia de los pobres en Haití.
Francois le compra el arroz a una mujer, que ha duplicado el precio del cereal en los últimos seis meses, de 27 a 67 centavos de franco por un pequeño tazón.
Los pocos informes que llegan desde Haití intentan sostener que reina la calma y la tranquilidad en ese país.
Pero por algo el Departamento de Estado norteamericano prohibió a los funcionarios de su gobierno viajar a Haití, según una declaración difundida después de violentas manifestaciones.
También aconsejó a los ciudadanos estadounidenses a considerar irse de esta empobrecida nación del Caribe, donde las protestas por el elevado costo de la vida han dejado cinco muertos. La advertencia, hecha el viernes por la noche, tiene lugar pese a que parecía prevalecer la calma en la capital Puerto Príncipe.
'Si no necesita quedarse, considere irse', dijo James Ellickson Brown, vocero de la embajada estadounidense en Puerto Príncipe.
Unos 19 mil 400 ciudadanos norteamericanos viven en Haití, en su mayoría personas con ciudadanía dual que viven en la capital. Más de 140 ciudadanos estadounidenses han sido secuestrados desde el 2005, aunque muy pocos eran visitantes, dijo la embajada.
Los funcionarios se reúnen diariamente para evaluar las advertencias de viajes, dijo Ellickson Brown. La embajada norteamericana está cerrada desde el miércoles, aunque algunos miembros del personal siguen trabajando.
A medida que la capital se reponía, los almacenes ofrecían una limitada cantidad de alimentos y se habían formado largas filas en las gasolineras, donde se cobraba 8 dólares el galón, unos 2 dólares el litro o más.
Muchos países habían formulado advertencias de viajes a Haití antes de las manifestaciones. Canadá aconseja directamente no viajar a Haití, mientras Francia y Estados Unidos aconsejan descartar los viajes no esenciales.
Las autoridades de turismo de Haití se quejan de que las advertencias son exageradas y que desalientan injustamente las inversiones.
En Puerto Príncipe, los cadáveres de tres personas fueron encontrados hoy en la capital de Haití en medio de una atmósfera de tensa calma, tras más de una semana de violentas manifestaciones en las calles del país en protesta por el alza de los alimentos.
Los restos mortales se encontraron en calles del centro de Puerto Príncipe en las afueras del barrio Belair, según constató la agencia de prensa Efe. Los muertos, dos hombres y una mujer, presentaban signos de haber sido asesinados.
Por otra parte, la organización Médicos Sin Fronteras comunicó hoy a Efe que atendió a más de 60 heridos durante los tres últimos días, 31 de los cuales presentaban heridas de bala.
'El acceso a los heridos es difícil', declaró la responsable de Médicos Sin Fronteras en Haití, Jessica Neerkorn, quien precisó que las ambulancias tienen 'serias' dificultades para llegar hasta los afectados en Puerto Príncipe.
Sin embargo, Neerkorn afirmó que su organización no ha tenido problemas con la violencia de los últimos días, aunque consideró que la situación es 'imprevisible'.
La organización humanitaria formuló llamados en la radio, para solicitar de la población el 'respetar los vehículos de Médicos Sin Fronteras'.
En la capital haitiana, las calles permanecieron obstaculizadas por múltiples objetos que dificultaron la circulación de vehículos.
Mientras, los disturbios que sacuden a Haití por los elevados precios de los alimentos se extendieron hoy con quemas de neumáticos y cortes de vías a la ciudad de Ouanaminthe, vecina de la localidad dominicana de Dajabón.
Las organizaciones no gubernamentales Solidarite Frontalye y Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes en esa ciudad haitiana dijeron a la prensa que las barricadas de neumáticos encendidos obligaron a las escuelas y los comercios a cerrar temporalmente sus puertas.
La Policía Nacional de Haití y la Misión de Estabilización de las Naciones Unidades en ese país, MINUSTAH reforzaron la vigilancia en las oficinas de Aduanas de Ouanaminthe.
Según Solidarite Frontalye y el SJRM, aparentemente las oficinas de Aduanas en esa ciudad están en la mira de la población que acusa a sus funcionarios y empleados de dificultar los trámites de importación de productos y otras mercancías desde República Dominicana.
Comerciantes haitianos dijeron hoy a Radio Power de Ouanaminthe que los oficiales de Aduanas les confiscan en el día los pollos, huevos y otros productos que comprar en República Dominicana, pero en la noche 'discretamente los venden a otros comerciantes'.
Para Solidarite Fwontalye y SJRM, los pueblos del noroeste de Haití perdieron hace años su esperanza de desarrollo, por lo que los campesinos de esa zona prefieren emigrar a República Dominicana en busca de empleos.
Asimismo, pidieron al Gobierno haitiano que haga una 'importante' inversión en el sector agrícola, de manera que relance la producción nacional y cree empleos estables.
Mientras en Dajabón, las autoridades militares reforzaron la frontera para evitar estampidas masivas de haitianos por las protestas que se registran en Haití, confirmaron fuentes castrenses.
Haití vive desde hace una semana violentas protestas por los elevados precios de los productos de consumo masivo, que han causado cinco muertos.
Que lejos estamos los uruguayos hoy de aquel inicio, del despertar de la conciencia, del compromiso solidario, de la justicia social, del país chico hermano de otros pequeños y similares, enfrentados al poder del más grande.
Existen muchos indicios de que hayan sido las tropas uruguayas las asesinas de por los menos tres ciudadanos haitianos.
Estamos ocupando un territorio extranjero, hemos invadido un país hermano, el más pobre de occidente, más débil que nosotros.
¿Qué fuimos a hacer allí?
Tan lejos; donde nunca viajamos, al que nunca ayudamos, al que teníamos olvidado en la memoria, donde existe un idioma el 'creole' que no comprendemos.
Y ahora los matamos a tiros, como en tiempos de la dictadura nuevamente los militares uruguayos apuntan las armas contra el pueblo que manifiesta en las calles.
Soldados 'matan al barrer', disparan sin ton ni son, porque tienen miedo, porque se sienten superiores ante el pueblo desarmado, porque han sido instruidos para asesinar, por que no tienen que darle cuentas ni responder ante nadie, su papel es ese y no otro.
Y en poco tiempo ese mismo militar a su regreso estará construyendo una casita en su barrio, comprando el auto o una moto nueva, y sin embargo ese dinero estará manchado con la sangre de los haitianos.
Un soldado mercenario, que fue a Haití por plata, como podrá ir a Irak o Afganistán en poco tiempo, como los antiguos mercenarios del imperio Romano, al servicio del imperialismo.
Pero estos no son los militares de Pacheco, ni de Bordaberry, ni del Goyo Alvarez, estos son los soldados del Gobierno Progresista, del Doctor Tabaré Vázquez.
Son los mercenarios del Partido Comunista uruguayo, del Partido Socialista, de los Guerrilleros Tupamaros.
Porque el mando superior de estas tropas esta en poder del Presidente de la República, de sus ministros, y en definitiva de todas esas comunidades políticas que asienten la salvajada.
Reflexionen quienes quieran reflexionar, aquellos que aún estén en condiciones de pensar libremente y respóndanse mano a mano con su conciencia.
¿Por qué están matando soldados uruguayos al pueblo hermano de Haití?
¿Son terroristas los haitianos?
¿Tienen armas de destrucción masiva los haitianos?
¿Tienen armas químicas los haitianos?
¿Tienen petróleo los haitianos?
¿Están en las fronteras de Rusia los haitianos?
Nada de eso ¿por qué entonces los soldados uruguayos disparan contra el pueblo haitiano?
Porque tienen hambre, porque son negros, porque son pobres, porque no le entendemos lo que dicen, porque a nadie le importa lo que digan.
Un Gobierno que viene de la izquierda, ¿en qué termina?.
Para aquellos compañeros del Caribe de toda una vida, Dominicanos, Cubanos, Portorriqueños, Costarricenses, Nicaragüenses, Salvadoreños, ¿cómo les explicamos ésta realidad?
¿Qué hace el Ejército uruguayo ocupando y asesinando en Haití?
¿Protegiendo y cuidando la democracia?
Cuando en realidad están protegiendo un golpe de estado.
Sustituyendo a los soldados yanquis.
Impidiendo que el pueblo manifieste.
Cuidando la explotación capitalista, reprimiendo al pueblo pobre, generando mayores desigualdades, cumpliendo la labor mercenarios del imperialismo norteamericano.
¿Qué otra verdad fuera de esa?
Por supuesto que menos chance existe aún de que la generalidad del pueblo uruguayo comprenda cabalmente qué sucede en Haití y cuál es la responsabilidad de este gobierno en esta afrenta histórica.
Una canallada que -salvo la Guerra de la triple Alianza- no tiene otros antecedentes ni parecidos.
Los grandes medios de comunicación muestran a los cascos azules de la ONU como quienes está manteniendo el orden y la paz en Haití.
La miseria reinante, los niveles de pobreza, las terribles condiciones a las que ha sido sometido ese pueblo por el estado francés y los sucesivos gobiernos yanquis, ayudan al convencimiento generalizado de que se trata de gente bruta, insensibilizada y donde la vida no vale nada e impera la muerte, el robo y la droga.
Así ve el caso el ciudadano común uruguayo el conflicto haitiano.
Pero Haití fue la primer nación del continente en lograr su independencia del poder europeo.
Fue un país próspero y rico, mil veces robado y profanado, destruido, y avasallado en sus derechos.
Invadido y ocupado al igual que sus vecinos en la isla que comparten junto al pueblo dominicano.
¿Por qué se negaron los países hermanos del Caribe a cumplir las funciones que están realizando los solados del sur del continente, y las tropas españolas bajo la supuesta bandera de la ONU?
También las tropas de la ONU, invadieron y destruyeron Yugoslavia, anteriormente habían combatido en la Guerra de Corea, y hoy lo hacen en varias regiones del Africa y Medio Oriente.
¿Acaso no será hora de que los uruguayos se manifiesten y protesten por esta situación y reclamen el regreso de las tropas uruguayas de Haití?
Y denuncien la complicidad del Ministro José Bayardi y todo el gobierno uruguayo en la represión violenta contra el pueblo haitiano.
¿Al servicio de quiénes están los soldados uruguayos?
Años después de que Bush se haya ido, Estados Unidos seguirá siendo repudiado, esto no lo decimos nosotros lo ha manifestado Edward Kennedy.
Dick Cheney, Condoleezza Rice y Colin Powell aprobaron técnicas de tortura.
Dice que Oficiales de la CIA demostraban ante los reunidos en la Casa Blanca las tácticas de atrocidades, como si exhibieran una función de cine.
El corresponsal del diario mexicano La Jornada, David Brook lo explica.
El vicepresidente Dick Cheney, la entonces asesora de Seguridad Nacional Condoleezza Rice, el ex secretario de Estado Colin Powell y otros altos funcionarios del gobierno de George W. Bush evaluaron y autorizaron personalmente el uso de técnicas de tortura entre 2002 y 2003.
Estos funcionarios, acompañados por el entonces procurador general John Ashcroft, el director de la Agencia Central de Investigaciones (CIA) George Tenet y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, evaluaron las diferentes técnicas en detalle hasta les hacían presentaciones sobre cómo se empleaban, durante reuniones presididas por Rice en el Cuarto de Situaciones de la Casa Blanca.
Entre ellos discutían varios de los 'métodos severos de interrogación' que casi universalmente son considerados tortura, incluyendo el simulacro de ahogamiento o 'waterboarding', pero también el uso de golpes, bofetadas, privación de sueño y más, reveló esta semana ABC News y confirmó hoy la agencia AP.
Según estos medios, hubo veces en que oficiales de la CIA demostraban algunas de las tácticas ante los reunidos para asegurarse de que 'entendían plenamente' a qué serían sometidos los sospechosos de pertenecer a Al Qaeda.
Ahí solicitaron que el Departamento de Justicia endosara la legalidad de estas técnicas para escudar a todos los que autorizaron e implementaron estas medidas. Los famosos memorandos que legalizaban la tortura, cuyos contenidos se han dado a conocer recientemente, fueron formulados para este propósito.
Por lo menos uno de los participantes, reportó ABC News, se preocupaba no sólo de la autorización y legalidad de estas tácticas, sino también sobre quiénes se juntaban para discutirlas. El procurador general Ashcroft dijo después de una de estas reuniones, según un alto funcionario: '¿Por qué estamos hablando de esto en la Casa Blanca? La historia no juzgará esto gentilmente'.
Como suele ser la práctica en asuntos tan políticamente delicados y potencialmente explosivos, los altos funcionarios aseguraron otorgar lo que se llama 'negación plausible' a su jefe, aislando al presidente de estas reuniones.
'¿Quién podría haber imaginado que en Estados Unidos en el siglo XXI los altos funcionarios de la rama ejecutiva se reunían de manera rutinaria en la Casa Blanca para aprobar la tortura?', se preguntó el senador Edward Kennedy en un comunicado al revelarse estos detalles.
'Mucho después de que el presidente Bush deje su puesto, nuestro país seguirá pagando el precio por él repudio irresponsable del imperio de la ley y los derechos humanos fundamentales por su gobierno'.
El Centro de Derechos Constitucionales (CCR) en esta ciudad, una de las principales organizaciones del país en enfrentar ante tribunales nacionales, incluyendo la Suprema Corte, e internacionales los abusos legales del gobierno de Bush en coordinación con cientos de abogados, declaró hoy que 'es escalofriante' que estos altos funcionarios se enfocaron en los detalles más repugnantes de interrogatorios ilegales.
Afirmó que para los cientos 'cuya tortura fue explícitamente aprobada en estas reuniones secretas de más alto nivel, la condena en el futuro de los arquitectos del programa de tortura no es suficiente... merecen justicia. Los funcionarios del gobierno de Bush tienen que ser fiscalizados por sus actos criminales. Mientras que nuestro país no pueda enjuiciarlos en nuestros tribunales, el CCR continuará persiguiendo a los arquitectos del programa de tortura estadounidense en los tribunales por todo el mundo'.
Por su parte, la principal organización nacional de libertades civiles solicitó el jueves pasado al Congreso nombrar un investigador especial para levantar cargos contra estos funcionarios.
La directora de la oficina de asuntos legislativos de la Unión Americana de Libertades Civiles, Carolina Fredrickson, dijo hoy que 'si los funcionarios actuales y anteriores del gobierno violaron la ley, deben ser fiscalizados por actos criminales. Nadie está sobre la ley. Con cada nueva revelación, empieza a verse cómo la operación de tortura sí fue manejada y dirigida desde la Casa Blanca. Era lo que sospechábamos desde el principio. El Congreso tiene que llegar al fondo de estos informes'.
¿Por qué asesinan a los haitianos?. ¿Qué pasaría si los haitianos mataran algún soldado uruguayo?. Entonces alguien sería el responsable. ¿Pero cómo se le explicaría a sus parientes?. Seguramente con alguna pensión familiar.
Por los haitianos y por el regreso de los soldados uruguayos debe haber una respuesta popular.
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