|
El capitán que ayudó a Gilberto Vázquez era subordinado de la "Base Valparaíso" |
|
|
|
Por: el Administrador
|
|
Julio 09, 2006 |
Lawrie Rodríguez, torturador en Treinta y Tres y vinculado a la muerte de Luis Eduardo González González.Está radicado en Santa Clara de Olimar, donde regentea una estancia y una radio local. Era el encargado de la inmobiliaria que hacía de fachada a la base donde fue asesinada María Claudia García de Gelman. Desde allí negoció el edificio de Luis Alberto de Herrera y Demóstenes, construido con dinero robado a las víctimas de Automotores Orletti.
Por:ROGER RODRIGUEZ La República 9/7/06
El capitán de Ejército Lawrie H. Rodríguez, detenido por ayudar al coronel Gilberto Vázquez durante su breve fuga de cuatro días, era uno de sus subordinados en la Base Valparaíso, donde fue llevada María Claudia García de Gelman antes de ser asesinada y desaparecida. La Base Valparaíso fue una dependencia del Servicio de Información y Defensa (SID), ubicada en la calle Francisco de Medina 1525 bis, donde operaba una flota de taxis "espía", bajo la fachada de una inmobiliaria llamada "Valparaíso". Gilberto Vázquez viajó a Santa Clara de Olimar, departamento de Treinta y Tres, para reunirse con Lawrie Rodríguez y con Miguel Angel Sande Lima, hermano de José Felipe Sande Lima, el granadero ex director del Penal de Libertad que hoy está preso en la Cárcel Central por un delito de "peculado". Lawrie Rodríguez habría sido quien acompañó a Gilberto Vázquez, manejando hasta Montevideo el Corsa gris matrícula SBD 9813 de la prima del coronel prófugo, Serrana Rivas, en cuyo domicilio de Isla de Flores 1789, apartamento 304, fue capturado. Uno de los "valpardos" La existencia de la Base Valparaíso fue denunciada por LA REPUBLICA el 29 de mayo de 2005, cuando se denunció que probablemente en ese local pudo haber sido asesinada la nuera del poeta argentino Juan Gelman, y se aportaron detalles sobre el lugar y el personal de inteligencia que allí actuaba. Bajo el rótulo de los "Valpardos" se divulgó entonces una lista de ocho militares y policías que estaban implicados en las actividades de la Base Valparaíso, cuatro de los cuales hoy se encuentran presos a la espera de su extradición a la Argentina. El coronel Gilberto Vázquez era precisamente uno de los mandos del local --constituido por un taller de automóviles con una residencia en la planta alta--, en el que también operaban sus hoy compañeros de celda José Ricardo "Turco" Arab, Ricardo "Conejo" Medina Blanco y Ernesto "Tordillo" Rama. También eran integrantes del grupo de "Valpardos" el fallecido coronel León Tabaré Pérez (cuya extradición también había sido solicitada por el juez federal argentino Guillermo Montenegro), el teniente coronel Washington J. García, el ex gerente hotelero Eduardo Ferro y, precisamente, Lawrie H. Rodríguez. Lawrie de Santa Clara Lawrie Rodríguez ingresó al arma de Caballería en 1962 y en 1970 revistaba como teniente 1º en el Regimiento de Caballería Nº 7 con asiento en Santa Clara de Olimar, una unidad muchas veces denunciada como uno de los más duros centros de tortura de principios de la dictadura. Rodríguez, llegó a Treinta y Tres siendo apenas un alférez en 1967 y terminó por contraer matrimonio con Lidia Machado, hija de Socimo Machado, un conocido estanciero de la zona, cuyos campos entre Santa Clara y Cerro Chato hoy regentea el propio Lawrie, también dueño de una radio local. El joven Lawrie, rubio y de ojos claros, supo integrarse a la "alta" sociedad de los años de la dictadura, donde fue un "niño mimado" de algunos tristemente recordados mandos de la unidad militar de Santa Clara de Olimar, como el general Manuel Fernández o Julio César Litosky. Lawrie participaba en los tradicionales rallies hípicos de los 25 de agosto (en los que nunca obtuvo mención alguna), asistía a los bailes del Club Hispano Uruguayo y, en las noches, solía rumbear más allá de la Plaza de los Treinta y Tres, cruzando la vía... "Patotero" de OCOA En Treinta y Tres, Lawrie Rodríguez tuvo una particular especialización: la de torturador. "Torturaba al pedo, de gusto nomás, sin interrogar", cuenta una de las víctimas de aquel joven oficial miembro del S2 (inteligencia), que no pasó del grado de capitán por un incidente personal que truncó su carrera. Su especialización en apremios también fue denunciada en el testimonio de Julio César Cooper, quien afirma que el capitán Lawrie Rodríguez y el mayor Victorino Vázquez fueron dos de los torturadores de Luis Eduardo González González, desaparecido el 13 de diciembre de 1974. Rodríguez conocía al prófugo Vázquez de la Base Valparaíso, donde Lawrie era el encargado de la inmobiliaria, desde donde negoció el edificio ubicado en Luis Alberto de Herrera y Demóstenes, construido con dinero robado a las víctimas del centro de torturas Automotores Orletti de Buenos Aires. Torturador de Santa Clara de Olimar, miembro de los "Valpardos" de la Base Valparaíso y por tanto integrante de la "patota" de la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA), Lawrie Rodríguez también pudo ser uno de los testigos del destino final de María Claudia García de Gelman.
_________________________________________
Cuando el prófugo visitó Cerro Colorado
Por: Dino Cappelli
Cerro Colorado está ubicado al este del departamento de Florida, tierra de los Gallinal y los apellidos más identificados con el Partido Nacional. Pueblo de paso entre Montevideo y Melo a través de Ruta 7 "es muy usual que pase gente desconocida por acá", nos cuentan los vecinos a LA REPUBLICA, como justificando que nadie sospechara que un hombre "peludo, de lentes, bastante desaliñado" llegara para hablar por teléfono al Parador San Jorge, en el kilómetro 142. El arroyo Timote baña sus campos y la estancia turística más reconocida del Uruguay que también es parte del orgullo de la zona: San Pedro del Timote. Fue uno de los tantos lugares elegidos por el entonces prófugo Gilberto Vázquez para comunicarse con los medios capitalinos, preferentemente Canal 12 y su jefe de prensa, Alfonso Lessa.
Ica es quien atiende el Parador "San Jorge" y nos contó que no se sorprendió y "nada sospeché" cuando una persona de pelo largo, de lentes, con ropas bastante viejas, ingresó al local para comunicarse a través del teléfono público allí instalado. "Como el teléfono está adentro lo vi. Entró, habló un poco y se le terminó la tarjeta, entonces vino al mostrador y me preguntó si vendíamos tarjetas. A mí no me quedaban más, entonces fue al pueblo y habló desde el Telecentro". Ica añade que fueron muy pocos los minutos que pudo hablar, "estaba vestido igual que como después salió en la televisión, bastante desaliñado, con el pelo largo y tenía lentes y sombrero". Era uno más de los viajeros que usan la Ruta 7, al igual que los camiones que con madera pasan cargados por la zona, al igual que los ómnibus que viajan al noreste, al igual que muchos que buscando algo de contrabando hacen el largo camino de vuelta al sur.
El pueblo nació allá por el año 1915, cuando el político y empresario Alejandro Gallinal del Partido Nacional (nacido en 1872 y muerto en 1943) donara los terrenos a tales fines. Después siguió donando, para la escuela, para los comedores, para la iglesia, para esto, para aquello, para todo. Alberto Gallinal, su hijo (de acuerdo con lo que cuenta la historia oficial y los vecinos) continuó la obra filantrópica y logró que muchos servicios se afincaran allí, al tiempo que se continúan obteniendo beneficios en materia de donaciones extranjeras. Los datos del INE dicen que la población no llega a los 1.200 habitantes, de los cuales la gran mayoría habita un complejo de viviendas de Mevir con 202 casas. Pero la principal casa, y la más visible y elegante, es la que oficia de casco para la San Pedro, visitada por turistas de todo el mundo y hoy propiedad de una familia italiana.
¿Y en qué andaba Gilberto? Le consultamos a Ica. "Si andaba en auto, nosotros no lo vimos porque estábamos adentro atendiendo el comercio". Para el Parador San Jorge, una anécdota de clientes más, aunque no fuera el mejor cliente que haya tenido. Ni por sus gastos, ni por su prontuario.
_________________________________________________
General prestó declaración ante el juez por fuga del coronel Vázquez
El coronel (r) Gilberto Vázquez, quien el lunes de la semana pasada protagonizó una fuga del Hospital Militar, será interrogado por la Justicia después de que culmine la feria judicial menor, el próximo 15 de julio.
Ayer, el juez de 1er. Turno en lo Penal, Juan Carlos Fernández Lecchini, prosiguió con los interrogatorios a personal del Hospital Militar y de la División I, de donde se fugó el militar. La doctora Elsa Machado se excusó de intervenir en el caso como fiscal por su parentesco con militares. Fue subrogada por la doctora Ana María Tellechea. En horas de la mañana llegó hasta la sede de Bartolomé Mitre el general Manuel Saavedra, comandante de la División de Ejército I, en donde Vázquez se encontraba arrestado desde el 7 de mayo pasado.
Desde allí, Vázquez arregló en forma personal una cita con su médico en el Hospital Militar, para el día que se fugó y probablemente ultimó los demás detalles de la evasión. Una de las líneas de investigación judicial tiene que ver con las condiciones en las que Vázquez cumplía su arresto en la División I. Poco después, llegó al juzgado un oficial de la División I, responsable de los traslados del personal al Hospital Militar, quien ese día se encontraba de licencia. También fue interrogada ayer la ciudadana brasileña que estaba con Vázquez en el momento de su detención y quien lo habría "maquillado" para disimular su apariencia. El juez Fernández Lecchini, que intenta establecer si dos o más personas colaboraron con su evasión, también interrogó al capitán (r) Lawrie Rodríguez, arrestado el viernes, quien habría trasladado a Vázquez desde Florida a Montevideo el día jueves. A su vez, prestó testimonio el director del Hospital Militar, coronel José Aranco, ante quien el lunes se apersonó el acompañante de Vázquez para comunicarle su internación. Los interrogatorios proseguirán en estas horas y en los próximos días. Fuentes judiciales dijeron que "muy probablemente" la comparecencia de Gilberto Vázquez quede para después de la feria judicial que culmina el 15 de julio. El viernes, día de la captura, el militar fue interrogado por Fernández Lecchini en la sede de Interpol. Según trascendió, esta declaración será tomada en cuenta en la causa "solo como un antecendente". Para el juez Fernández Lecchini, los cambios en el sistema de detención del militar recapturado Gilberto Vázquez "se van a sentir". El magistrado fue consultado ayer por Radio La Voz de Melo. "Vázquez permanecerá recluido en Cárcel Central, por ahora, sólo que por razones de seguridad se lo tuviera que cambiar, pero parecería que esto no va a suceder", puntualizó el ex juez letrado de Cerro Largo. Preguntado sobre el trato que tendrá de ahora en adelante el coronel (r) Gilberto Vázquez en su calidad de detenido, el magistrado fue categórico en señalar que "la situación va a ser distinta porque antes la situación se basaba en el honor y en la palabra o en el estatuto militar y ahora va a ser una situación común, así que van a concretarse cambios y estoy seguro que esos cambios se van a sentir", concluyó. Vázquez fue alojado el viernes en una celda del piso 6º de Cárcel Central, dos niveles más arriba que sus camaradas Jorge Silveira y José Nino Gavazzo y del coracero Ricardo Medina, todos extraditables. En ese piso se encuentra, además, el ex capitán del Ejército José Arab, también requerido desde Argentina por "asociación ilícita" y "privación de libertad", y otros delincuentes comunes, entre los cuales está el ex director del Penal de Libertad José Sande Lima, procesado con prisión por "peculado". La fuga, el arresto El lunes, Vázquez pidió ser trasladado al Hospital Militar para ser atendido por "fuertes dolores prostáticos". El médico que lo examinó recomendó su internación. Vázquez aprovechó para huir durante un instante en que quedó solo frente a la sala Nº 9 de internación, en el piso 5º de la Torre 6 del Hospital Militar. Bajó las escaleras y después abordó un taxi, según su propia declaración ante el juez el día viernes. Sin embargo, las autoridades no descartan que haya abordado otro vehículo, incluso el de su ex esposa que en ese momento se encontraba en el estacionamiento del edificio. El hecho conmocionó al Ejército que había dado su palabra de honor al Poder Ejecutivo de que garantizaría la custodia de los extraditables. El comandante en jefe del Ejército, teniente general Carlos Díaz, puso su cargo a disposición del Poder Ejecutivo. Sin embargo, su renuncia no fue aceptada por el Presidente, que le brindó todo su apoyo. La ministra de Defensa, Azucena Berrutti, fue convocada al Parlamento. Ante los legisladores, la secretaria de Estado admitió que no tenía explicación para la fuga del militar y señaló que la extradición a la Argentina es un proceso que "podría llevar meses, por no decir años" . Sus explicaciones no fueron satisfactorias para la oposición. El jueves, un día antes de su captura, el jefe del Ejército pidió a Vázquez que se entregue para evitarle una mayor vergüenza al Ejército. Desde el primer día de la evasión, un grupo especial de tareas creado por el Ministerio del Interior realizó en todo el país un intenso rastrillaje, allanó viviendas de familiares y allegados con autorización judicial y utilizó todos los medios técnicos disponibles para rastrear las llamadas que Vázquez efectuaba a través de teléfonos públicos o desde celulares en distintos puntos del país. En tiempo récord, 48 horas después de la fuga, las autoridades tenían la presunción del paradero del militar. A partir de indicios aportados por fuentes anónimas y otras líneas de investigación, se llegó a la conclusión de que Vázquez no había abandonado el país y que se alojaba en un apartamento del barrio Palermo, propiedad de una prima, Serrana Rivas, quien el miércoles había viajado a Buenos Aires en una excursión y quien también será interrogada por la Justicia. El militar también utilizó su automóvil, un corsa gris matrícula SBD 9813, para viajar hacia el interior del país. A media mañana del viernes, Vázquez fue sorprendido en el lugar por efectivos de Interpol y del departamento de Delitos Complejos. Intentó huir por la azotea y al verse rodeado amenazó con autoeliminarse. En ese momento, estaba descalzo y armado con un revólver de bajo calibre en su poder. Finalmente, se rindió y fue conducido, primero a la sede de Interpol y luego a Cárcel Central. En el apartamento, se incautaron de otras tres armas de guerra (calibre 9 mm) y documentación identificatoria que, presuntamente, Vázquez se disponía a utilizar durante su clandestinidad. En el exitoso operativo fue detenida también la ciudadana brasileña que, después se comprobó, "maquilló" al militar para disimular su apariencia. Las autoridades dispusieron a su vez el arresto del capitán retirado Lawrie Rodríguez, compañero de promoción de Vázquez (ver nota página 2). El grupo de tareas se integró con los jerarcas de la Oficina Nacional Central de Interpol, con la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas, la Dirección Nacional de Policía Caminera, la Dirección Nacional de Emigración, la Jefatura de Policía de Montevideo; también se efectuaron coordinaciones con las jefaturas de Policía del Litoral y de los departamentos fronterizos del país.
_______________________________________________
Rama "no resistiría" la extradición
El coronel uruguayo Ernesto Rama, reclamado desde Argentina por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, está internado "grave" y aun cuando superara dicho trance "no resistiría" la encarcelación o una eventual extradición, dijo el director del Hospital Militar. "Aun de superar este trance, sacarlo del actual contexto para encarcelarlo o afrontar una extradición, su vida no lo resistiría. Implica un enorme riesgo y no me gustaría estar en el pellejo de quienes deben tomar la determinación", aseveró a la AFP el director del hospital, general Miguel Dalmao. Rama, de 71 años, está requerido por la justicia argentina por su presunta participación en el denominado Plan Cóndor, que coordinó las acciones represivas entre los gobiernos de las dictaduras sudamericanas en la década de 1970. Desde hace 16 días se encuentra hospitalizado en el centro asistencial de las Fuerzas Armadas. "Su estado de salud es grave y está propenso a descompensaciones cardíacas permanentes, máxime por tratarse de un paciente con dos by pass coronarios y un implante de sten (mecanismo que aumenta el diámetro arterial), que ya ha tenido síntomas de infarto", precisó Dalmao. El paciente está en estos momentos bajo custodia policial permanente en el Centro de Tratamientos Intensivos, adonde por solicitud de la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, fue visitado ayer por un médico forense, que constatará su real estado de salud. "Estimamos que su recaída obedeció a la huida del coronel Vázquez --quien lo visitó antes de la evasión--", observó el director nacional de sanidad de las Fuerzas Armadas. Dalmao atribuyó la fuga a un "estado de desesperación individual" de Vázquez, que "no midió los costos institucionales" de la acción, y aseguró que la misma "no contó con apoyo de logias, mandos, ni grupos militares". Pese a lo sucedido, "hoy más que nunca sigo creyendo en los códigos de ética y honor, que regulan nuestra profesión militar", agrego. |
|
Última actualización ( Julio 09, 2006 )
|
|