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EL HECHO de que trasladen las industrias sucias del Sur parece un destino inevitable; yo quiero cambiar este vocablo inevitable y diría un destino pactado, para dar un poco de esperanza a los que luchamos por un cambio.
Los luchadores no podemos ignorar que el mensaje imperial ha triunfado, por lo menos provisoriamente. Vemos el modo en que las empresas transnacionales se han apropiado de grandes partes del mundo, las más ricas y beneficiosas, por supuesto, siempre con la complicidad de los gobiernos y de algunos ciudadanos del lugar elegido. Y es una actitud imperial porque toma todo lo que se les antoja, codifican el universo como un escenario económico de acceso libre, al cual llegan como soberanos, sin ninguna obligación hacia las regiones o hacia los gobiernos nacionales, que se tornan en ferviente defensores de los emprendimientos que traen, y uno ve a estos gobernantes actuando en forma más realista que el rey.
La protección ambiental desaparece y sólo se practica la protección a las empresas, las que reclaman todo tipo de privilegios y derechos, mientras que los Estados territoriales, como también sus ciudadanos y asociaciones civiles quedan
relegados a un segundo plano. Por estas razones, se multiplican los convenios que amparan las inversiones y las zonas francas, donde la mano de obra barata, las exenciones tributarias y las débiles normas ambientales reducen los costos de producción en forma considerable, aumentando así las ganancias de estas empresas y a la vez incrementando las pérdidas del país en donde se instalan.
Toda esta penetración de las multinacionales tiene mucho que ver con la situación económica del país en que se instalan, por ejemplo en Indonesia, luego del derrumbe de su moneda, que obligada por el FMI a modificar su legislación sobre la propiedad de la tierra para que pudieran entrar en la selva empresas productoras de celulosa y papel. El investigador Menotti expresa con amargura, una relación causal entre la caída de las monedas y la caída de los árboles.
Las inversiones orientan su actividad justamente hacia la extracción de los recursos naturales, hasta provocar su agotamiento y entonces abandonan el emprendimiento.
Esto, como sea la acción tónica de los agroquímicos sobre sus organismos que en muchos casos llegan a ocasionesenfermedades crónicas.
En lo ambiental la catástrofe ya se viene manifestando; degradación de los suelos, agotamiento del agua en muchos lugares del país, afectación en el equilibrio de la fauna, deterioro de los ecosistemas y mortandad de abejas.
En lo cultural ha habido un cambio, en primer lugar en la pérdida de lo que fue una característica geográfica del Uruguay, es decir la existencia de praderas, lo cual sustentaba la riqueza ganadora y la protección de la fertilidad de nuestras tierras; de país de praderas pasamos a ser el país de los eucaliptos. Y después de todo este panorama de desastre, de descontrol, de irresponsabilidad en el manejo de nuestros recursos naturales, el ofrecimiento del gobierno es instalar plantas de celulosa la planta de celulosa más grande del mundo con una producción de un millón de toneladas al año, que impactará sobre una pequeña franja territorial con consecuencias aniquiladoras.
Esta planta de celulosa es la iniciación de varias plantas que se instalarán en distintos puntos del Uruguay, en la rivera de cursos de agua muy importantes. Y como decía al principio uno de los requisitos que se demandó por parte de los empresarios que asignar una zona franca a cada empresa y un convenio con Finlandia para asegurar definitivamente una actuación enmarcada en el libre albedrío, en la total satisfacción de los intereses empresariales, naturalmente en desmedro de los intereses del país y de la gente del lugar, porque ahí se va a llevar a cabo cualquier actividad, lo que les sirva a los capitalistas para lucrar.Concretamente en lo referente al funcionamiento de estas industrias, decimos que encuentran un país que no ofrece garantías de controles. No hay legislación ambiental, sólo una ley general, muy liviana, que no enmarca las emanaciones atmosféricas ni los residuos vertidos al río.
Varios directores del organismo controlador, la DINAMA, han manifestado que no se tiene recursos técnicos ni económicos ni recursos funcionarial para enfrentar estos emprendimientos. Por otra parte, funcionando normal y correctamente se sabe que este proceso liberará dioxinas cancerígenas, lluvias ácidas y metales pesados entre otros tóxicos, son el agravante de que estarán ubicadas en zonas francas, algo así como ghetos inaccesibles, en donde están prohibidas las manifestaciones de desaprobación y de cualquier índole a partir del convenio con Finlandia.
Si con todo este costo ambiental y sanitario, los puestos de trabajo pudieran ser un elemento de seducción, será bueno pensar después de un balance, cuál es la cantidad de puestos laborales que nos quedan, sabiendo que se perderán
todos los generados por el turismo, apicultura, pesquería, ganadería y agricultura, actividades todas que desaparecerán por una razón de lógica.
Y los uruguayos nos preguntaremos ¿qué se hizo aquel Uruguay Natural que tanto preconizamos? ¿y qué del Uruguay productivo que nos ha prometido el gobierno? ¿Qué pasará con nuestras posibilidades de comercio con el exterior, teniendo en cuenta que los países de los productos que compran? Y a esta altura, cualquiera estará pensando en una condena, en un pacto diabólico de estos emperadores de la perversidad que viene a golpear sobre todos nosotros; lo lamentable es percibir con total claridad, cómo nuestros gobernantes uruguayos que se llaman adversarios defendiendo estos emprendimientos es doloroso ver cómo nos entregan de pies y manos, cómo hipotecan nuestro futuro, cómo condenan a los niños y a los más pobres y cómo sentencian de muerte a toda una región. Lo que se está haciendo con estas plantaciones de eucaliptos es un crimen e instalar las plantas de celulosa es un crimen de lesa humanidad.
Para enfrentar esta maldición, será importante sacudir nuestra modorra, fortalecer nuestros espíritus y abrazarnos en un abrazo muy apretado, para resistir a estos Luciferes con rostro humano que intentan despojarnos de la vida.
Delia Villalba
FLETEROS AMENAZAN CON DESABASTECER E IMPEDIR EL INGRESO A LA PLANTA
"BOTNIA CONTAMINA EL TRANSPORTE"
La Unión de Transportes Fleteros de Uruguay denunció irregularidades en las condiciones de trabajo y aducen que el número de viajes que realizan es menor al que la empresa había prometido El gremio considera que "después que el
Estado Uruguayo les concedió zona franca, las máximas exoneraciones concedidas a estos megaproyectos, después de mbarcarnos en un enfrenamiento con nuestros hermanos Argentinos con consecuencias nefastas para nuestra economía, hoy vemos con estupor que vienen a hambrear a los uruguayos"
ASÍ SE TITULA el documento, emitido en las últimas horas por la Unión de Transportes Fleteros de Uruguay, que amenaza con desabastecer la planta celulosa Botnia.
En ese sentido los transportistas señalan que "nos vendieron el mundo ideal", pero "nos mintieron flagrantemente, así actúan estos empresarios finlandeses".
Los transportistas empleados de Forestal Oriental, una de las principales proveedoras de madera a Botnia, denuncian irregularidades en las condiciones de trabajo y aducen que el número de viajes que realizan es menor al que la empresa
había prometido.
En el comunicado el gremio detalla la situación y denuncian que "no hay balanzas ni métodos que aseguren el pesaje correcto por lo que debemos hacer frente los transportistas a las sanciones del M.T.O.P., las que nos pueden llevar incluso a la suspensión del permiso para circular".
Agregan que "por disposición de la empresa o ya sea por problemas en la carga no realizamos los viajes prometidos y necesarios y que "se sanciona indiscriminadamente por cualquier motivo, estableciendo normas que violan las disposiciones de las propias intendencias municipales".
El gremio afirma que "se apropiaron de parte del beneficio de descuento del IVA en el gasoil restándonos rentabilidad" y "no tenemos acceso a la paramétrica que rigen las tarifas que ellos crearon, la niegan, inexplicable entre empresas que actúan de buena fe nos preguntamos; ¿serán válidos los contratos que firmamos? ¿Por qué nos hicieron mentir a los bancos con la presentación de flujos de fondo proyectados irreales al día de hoy? ¿fue premeditado?".
Más adelante indican que "se promovió la actividad de inversores extranjeros y nacionales en el transporte sin conocimiento del mismo, como estrategia de debilitamiento del verdadero transportista" y "como broche de oro ponemos
cuatro ejemplos de la tarifa que paga Botnia y la tarifa de referencia (la que deberían pagar) confeccionada por los técnicos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).
TARIFA REFERENCIA MTOP TARIFA BOTNIA
105 Km. Ton $ 319.00 $ 135.00
160 Km. Ton $ 468.00 $ 262.00
240 Km. Ton $ 468.00 $ 340.00
400 Km. Ton $ 706.00 $ 580.00
En ese sentido consideran que "después que el Estado Uruguayo les concedió zona franca, las máximas exoneraciones concedidas a estos megaproyectos, después de embarcarnos en un enfrenamiento con nuestros hermanos Argentinos con consecuencias nefastas para nuestra economía, hoy vemos con estupor que vienen a hambrear a los uruguayos.
Ni el gobierno, ni los transportistas debemos permitir este tipo de prácticas desdeñables que contaminan una actividad tan sensible como el transporte".
Los transportistas se reunirán en asamblea para analizar las medidas a tomar, sin descartar la paralización de la producción o impedir el acceso de madera a Botnia.
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