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¿Síntomas de cambio? |
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Por: el Administrador
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Junio 23, 2006 |
Primera rendición de cuentas progresista. El proyecto de ajuste anual del presupuesto trae novedades que rompen con la lógica del gasto cero de las últimas administraciones coloradas. Cuánto de ellas corresponde a una inflexión de la rigurosa conducta fiscal, es una incógnita. Sin embargo, varios de los ministros que cuestionaban esa línea de Economía hoy hablan de un nuevo clima político en el gobierno.
Por:Victor H Abelando Brecha 23/6/06
En los planes iniciales del Ministerio de Economía la rendición de cuentas preveía un incremento presupuestal para el Ministerio del Interior y poca cosa más. Pero en el cónclave ministerial del 31 de mayo, y cuando el tema ingresó de lleno al gabinete, el presidente Tabaré Vázquez, en respuesta a la afirmación del ministro Danilo Astori de que esta rendición sería la propia de un período de transición (por tanto de ajuste), planteó la necesidad de que los buenos indicadores se reflejaran en el mensaje a enviar al Parlamento. Así propuso cuatro áreas prioritarias: educación, salud, seguridad pública e infraestructura. Desde entonces se sucedieron distintas negociaciones interministeriales y el proyecto tuvo sus variaciones. De acuerdo a lo expresado por Vázquez en am Libre (miércoles 21), “en esta rendición de cuentas para el año 2007 vamos a inyectar a la economía un monto considerable de dinero (...). Sumando distintos conceptos, se van a incrementar los recursos para atender salud, educación, infraestructura. Es una cifra aproximada a los 300 millones de dólares y al decir del señor ministro de Economía, es una torta de dinero...”. La variación parece haber respondido a un marco de movilizaciones que se hacen más fuertes cuanto más se acercan los plazos constitucionales para la definición y posterior aprobación de la rendición. Demandas que aparentan repetir los escenarios anteriores, cuando frente a los mensajes de artículo único e incremento cero del gasto de los últimos gobiernos colorados, distintos sectores sociales reclamaban aumento de salarios o de rubros para la educación y la salud pública. Vázquez dijo el 31 de mayo que quería cumplir con los compromisos electorales, lo que suponía además, frente al crecimiento del pbi y de la recaudación, hacer cierta la afirmación de que se trataba de “crecer distribuyendo”. Afirmación cuyo cumplimiento ha sido cuestionado por el pit-cnt y las organizaciones de jubilados, que constatan que salarios y pasividades experimentan un importante rezago frente al aumento del pbi (véase página 3). Según el Instituto Cuesta Duarte, perteneciente a la central de trabajadores, la economía creció un 13 por ciento en 2004 y un 6 en 2005, mientras los sueldos lo hicieron en un 4,5 por ciento a nivel general, lo cual es muy poco frente a la pérdida de más del 20 por ciento de los últimos años. Pero no sólo desde las organizaciones sociales se hicieron sentir las voces demandantes; también en la bancada oficialista aparecieron quienes entendieron que era hora de modificar la inercia de una política económica que, más allá de la aprobación de los organismos internacionales, podría poner en tela de juicio los compromisos programáticos del fa. Todo indica que mayoritariamente los legisladores exigen participar en la definición de iniciativas importantes, tal como lo demuestra la actitud asumida ante la reforma tributaria y la propia rendición de cuentas. De ahí que el próximo lunes la bancada oficialista se integrará a la reunión del gabinete para estudiar y resolver sobre el ajuste al presupuesto que deberá enviarse antes del 30 de junio al Parlamento. Así las cosas, las modificaciones al contenido original de la rendición tienen un vector en Vázquez que, como en ocasión de la discusión para destinar el 4,5 por ciento del pbi a la educación, volvió a poner énfasis en los compromisos asumidos con la deuda interna. Pero el presidente también respondió a las anunciadas movilizaciones de los jubilados, que hoy exigen, al margen de la rendición (que fija incrementos para 2007), un aumento de las pasividades a partir del 1 de julio de este año. Vázquez anunció que las pasividades sumergidas serán incrementadas a mitad de este año; sin embargo, negó que ello fuera a ocurrir con los funcionarios públicos, que demandan lo mismo. El ajuste de las jubilaciones prometido será a cuenta del aumento previsto para 2007.
¿QUÉ HAY DE NUEVO? El presidente manejó que la rendición prevé sumar 300 millones de dólares al presupuesto votado para 2007. Sin embargo, ante la pregunta de BRECHA a distintos integrantes del gobierno sobre si esa cifra corresponde a rubros adicionales a lo presupuestado o incluye también los incrementos ya asignados a las distintas reparticiones, la respuesta fue confusa. Es que las rendiciones de cuentas pueden fijar un aumento adicional a lo establecido en la ley de presupuesto quinquenal. Por ejemplo, para llegar al 4,5 por ciento del pbi para la educación pública, el presupuesto ya incluía para cada año un plus; así se preveía que en 2007 se gastarían con ese destino 20 millones de dólares más que en 2006. De acuerdo a las cifras manejadas desde el gobierno, la educación, en todas sus ramas, tendría en esta rendición un aumento de 28 millones de dólares. Lo que no se sabe todavía es si ese incremento es adicional o si en él se incluyen los 20 millones ya presupuestados, con lo cual el aumento sería de 8 millones. Otro ejemplo: Vázquez anunció que para el Hospital de Clínicas irían 17 millones de dólares. Pero se desconoce si esa suma es la que Venezuela destinó al nosocomio, como dijeron fuentes del gabinete a BRECHA, o si es otra partida adicional. En el gobierno hay quienes sostienen que los 300 millones de dólares anunciados por Vázquez son adicionales, y otros dicen que de esa cifra sólo 90 millones constituyen el agregado al presupuesto asignado. Lo cierto es que más allá del monto de los recursos adicionales esta rendición es distinta a la de gobiernos anteriores, e incluye nuevos rubros para las reparticiones de la administración central y los organismos del artículo 220 (como anep y Universidad de la República). Así, se destinarán recursos para sumar 1.500 efectivos a la Policía, previéndose un aumento de sus salarios; también se anuncia que habrá una forma de aumentar las remuneraciones del personal de las Fuerzas Armadas, haciendo que los soldados de segunda suban a primera. Al Ministerio de Salud Pública se lo dotará de 20 millones de dólares con destino a inversiones en la red de asistencia estatal y mejora del salario médico, como paso inicial para la implantación del seguro integrado de salud, cuyo proyecto será remitido este año al Parlamento. Otra de las novedades es que se destinarán 50 millones de dólares a obras de infraestructura, especialmente para afe, el dragado del puerto y la doble vía de la ruta 1. Esos recursos provienen de la venta del Banco Comercial y de la habilitación del fmi para que se destinen al rubro de gastos presupuestales, lo cual permite que no sean considerados en el superávit fiscal acordado. En general, los nuevos recursos tienen como fin coadyuvar a las reformas estructurales planteadas (caso del seguro integral de salud) y a inversiones en obra pública, en particular aquellas que faciliten el traslado de rubros exportables, incluidas las necesidades que surgirán de la forestación y las industrias derivadas. Integrantes del gabinete dijeron a BRECHA que se cumple con el anuncio de trasladar a la población los resultados del crecimiento económico y la mejora en la recaudación, aunque el avance en la redistribución que acompaña al incremento de la “torta” todavía sea “tibio”. Sensación que vivieron varios ministerios que vieron recortadas sus aspiraciones. De todas formas, integrantes del gabinete sostuvieron que se vive “un clima de cambio en la discusión de los aspectos económicos”, acentuándose la idea de “crecer distribuyendo”, contraria a la concepción de “hacer crecer la torta para después repartir”, que al parecer domina en el equipo económico. Según esta lectura, ese “clima de cambio” puede llevar a una modificación de los equilibrios dentro del Consejo de Ministros y a una apertura a la discusión y las decisiones del gobierno. Algo que también viene “empujado” por una bancada parlamentaria donde muchos de sus miembros, y no sólo aquellos vinculados a la izquierda histórica (PS, MPP y PCU), han dicho que no están dispuestos a ser manos de yeso (por ejemplo, la Vertiente Artiguista) y exigen el debate previo sobre las iniciativas paradigmáticas de la administración progresista. Este aparente giro, sin embargo, no parece ajeno a la sensación de malestar de los frenteamplistas o al descontento de las fuerzas sociales que son la base del electorado del fa. Las conductas descriptas tampoco pueden separarse de la cercanía de las elecciones internas del fa, donde el “oficialismo” a ultranza y la aquiescencia con la política económica enunciada desde Economía no pagan los mejores dividendos. El próximo lunes, en la reunión del gabinete con la bancada oficialista, podrían resolverse algunas de las incógnitas planteadas. |
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Última actualización ( Junio 23, 2006 )
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