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La vigencia del Artigas verdadero en nuestros días |
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Por: el Administrador
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Junio 22, 2006 |
Entrevista al Profesor Luis Martínez, de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria. “La patria entonces tiene que ver con esos brazos útiles que Artigas decía en su Reglamento Provisorio de Tierra de setiembre de 1815: esos brazos útiles que puedan fomentar el desarrollo de la provincia a través del trabajo y la producción. ¡Cuán lejos estamos de eso hoy!”
Por: CX36 Radio centenario 19/6/06
 Angeles: Tal cual anunciamos hoy temprano ya está por acá el profesor Luis Martínez para conversar sobre Artigas, para hablar del artiguismo pero también para hablar de la enseñanza así que le damos la bienvenida al profesor Martínez que es de la Agrupación 1º de Mayo de FENAPES (Federación Nacional de Profesores de Secundaria). ¿Cómo andás?
L. Martínez: Bien y muchas gracias por recibirme una vez más en esta casa que es casi nuestra a esta altura.
Angeles: Artigas... hoy desde las 8 de la mañana había actos oficiales en El Sauce.
L. Martínez: Sí, curiosamente eso forma parte también de toda una historia oficial que ha tergiversado un montón de cosas, entre otras, que Artigas no nació en El Sauce sino que nació en Montevideo, luego su niñez sí está en El Sauce. Pero más allá de esos lugares geográficos yo creo que lo que importa es lo que hoy efectivamente recordamos. Lamentablemente la figura de Artigas es recordada solamente a nivel de una fecha, de banderas, de bustos, pero no en cuanto a su contenido y a su obra. Precisamente hoy se jura una bandera de un contenido y de colores que nada tienen que ver con la propuesta artiguista por lo tanto recordar a Artigas no en el culto al héroe, el culto a la personalidad, sino en cuanto a su obra, implica definir una concepción de patria, una concepción de pueblo. Y la patria precisamente no es ni la bandera ni el escudo ni un símbolo ni un busto sino que la patria es la gente y fundamentalmente, aquella gente que produce, que trabaja, que efectivamente hace posible la existencia de la vida. La patria entonces tiene que ver con esos brazos útiles que Artigas decía en su Reglamento Provisorio de Tierra de setiembre de 1815: esos brazos útiles que puedan fomentar el desarrollo de la provincia a través del trabajo y la producción. ¡Cuán lejos estamos de eso hoy!
Angeles: El hecho de que se lo ponga como Artigas en el día del abuelo o no sé que va primero y que va después, pero a mucha gente le rechina que se recuerde a Artigas como "el abuelo Artigas".
L. Martínez: Claro, precisamente a partir de esa longevidad de Artigas. Téngase en cuenta que Artigas muere con 86 años, una edad que para el siglo XIX era impresionante. Incluso si hay tiempo podemos hablar de Joaquín Lencina -Ansina- que no era precisamente su cebador de mate. Podemos hablar alguna cosa interesante de Lencina o de Manuel Martínez, otro esclavo que lo acompañó hasta el final. Ansina incluso llegó a vivir 100 años, sobrevive a Artigas.
Angeles: En esa época la expectativa de vida era menor, morían mucho antes.
L. Martínez: Por supuesto. Fijáte que Artigas se pasa al campo revolucionario a partir de principios de 1810 con el estallido de Mayo en el epicentro bonaerense. Artigas se pasa al campo revolucionario, desertó digamos del cuerpo de Blandengues de la frontera de Montevideo junto con el Capitán Ortiguera, cuando tenía 47 años. Precisamente a los 47 años murió Simón Bolívar o sea que el sólo hecho de llegar a los 47 años en el siglo XIX en esas condiciones de vida era longevo. Y del 20 al 50, 30 años de oscuridad, de olvido, de ignominia, allá lejos en Paraguay, en San Isidro de Curuguaty, a 250 kilómetros de Asunción del Paraguay... Téngase en cuenta que incluso hoy, en estas condiciones actuales, en período de lluvias en Paraguay, se hace prácticamente imposible llegar por tierra a San Isidro de Curuguaty. Se podrá llegar por aire pero fijáte entonces lo que sería allá por 1820. Lo del abuelo creo que está vinculado a elementos comerciales como cuando hablan del día del padre y la madre. Recuerdo entre otras cosas un cuplé de Falta y Resto del querido Choncho Lazaroff, cuando elaboraba aquello de "cuando será el día de la gente". Y eso de los días y las fechas patrias esconde el contenido esencial de esa propuesta. Sé que Artigas en Paraguay era un individuo muy solidario, que la pensión del gobierno paraguayo la repartía entre los pobres, de ahí el término «padre de los pobres». Su quintita con papas, boniatos y hortalizas la repartía, incluso se ganaba la vida repartiendo ese dinerillo, trabajando como artesano fabricando naipes artesanales con corteza de árboles, los famosos naipes orientales.
Angeles: Se rodea de los ex esclavos pero rodeado por los negros, rodeado por los indios. Se ha dicho que los indios eran -empleando términos de hoy- como "la seguridad" de Artigas. ¿Cuál es el papel que juegan, por qué los elige, hasta dónde pesan ellos?
L. Martínez: Podemos aventurar muchas interpretaciones o hipótesis porque el artiguismo fue a partir del siglo XIX y principios del XX fue realmente utilizado para construir una idea de nación, que está muy discutida por cierto a tal punto que si ves lo que es la Plaza Independencia, 25 de agosto de 1825, nada tenía que ver con Artigas esa concepción. Un caballo incluso que no se parece en nada a un caballo criollo, el nacimiento: 18 de Julio de 1830, mucho más lejos de Artigas porque si se toma a los independentistas del ´25 y a los constitucionalistas del ´28 y del ´30, denostaban a Artigas de una manera terrible. Es decir «acabar con las fuerzas disolventes y bardas del Gral. Artigas, monumento a su ferocidad, para que el libre comercio se fortalezca». Lo decía Rivera o los propios Oribe y Lavalleja: "no me compare usted con ese cuatrero y ladrón" entonces ahí se fabrica un mito.
Angeles: Que eso también lo decían...
L. Martínez: Sí por supuesto: la leyenda negra del libelo de Cavia, que creo que todavía existen en la nomenclatura montevideana calles que son un oprobio, un insulto a nuestra concepción artiguista. Volviendo al tema de los mal llamados indios, eran nativos, autóctonos, los verdaderos dueños del continente. Esa denominación de indios o indígenas proviene de una concepción europeizante y españolista. Toda aquella confusión de don Cristóbal pero al mismo tiempo porque es una forma también de desprestigiar, de denostar y de quitar contenido porque si vos sos nativo y autóctono, sos dueño de este territorio.
Angeles: Pero los indígenas por ejemplo en Bolivia, en Ecuador y en todos esos lugares, se autodenominan ellos indígenas.
L. Martínez: Claro pero no con esa terminología sino con su propia etnia o concepción: vos sos mapuche, sos aymará o sos guaraní entonces diría que desde mi modesto punto de vista, no sólo la seguridad, sino la fuerza social de la revolución cuya coherencia y consecuencia Artigas pudo realmente elaborar. Es decir, vamos a tomar por ejemplo unas palabras de un historiador estadounidense Nicolás Shangai, catedrático de Yale, cuando analiza la realidad latinoamericana del siglo XIX, y los "héroes" de la independencia y este Shangai ubica a Artigas como el verdadero dirigente político revolucionario, populista pero en el sentido de popular, puesto que Artigas dice, es el único que efectivamente tiene una base social, popular, democrática, puesto que su base de apoyo son los nativos, o indios como dice él, los negros, los zambos, esos pardos analfabetos y esos elementos -plantea Shangai- son los que hacen que el artiguismo sea algo peculiar y particular. Entonces él dice que lo de Artigas es real porque no sólo está la soberanía particular del pueblo desde el punto de vista de la democracia radical, eso de votar a mano alzada que hoy está tan desprestigiado -dar la cara cuando uno vota- sino que al mismo tiempo (dice Shangai), Artigas va a repartir la riqueza fundamental de la época: la tierra y el ganado que ella conlleva. Y no sólo plantea la distribución democrática de la tierra, principal elemento económico del momento, y actualmente también, sino que además rescata como elemento propio los cielitos de Bartolomé Hidalgo de la época, cuando por ejemplo se cantaba aquello de «nos vamos en la redota pero vencidos ni hablar, cuando volvamos cielito, ni uno sólo quedará» «el oriental no es esclavo, ya lo dijo el general, que se mueran los traidores que venden la libertad». Y hoy quizás la pregunta es si esto ya fue como dicen los gurises, si no estamos ni ahí con esto o si tiene vigencia ¿no?
Angeles: De Ansina hay una historia casi romántica. Sería bueno que hables de eso.
L. Martínez: A veces se omite que los más fieles a Artigas fundamentalmente en lo que tiene que ver con la consecuencia con las ideas, que lo acompañaron hasta el final, fueron Manuel Martínez y Joaquín Lencina, Ansina. Pero vamos a leer algo cortito, es cómo Ansina relata cuando conoce a Artigas. Es una payada porque Ansina tocaba la guitarra: "Cuando chico me dijeron, eres hijo de Lencina, a tu padre lo vendieron, así que a la cocina... De las costas de Brasil pasé a las Misiones, vendido como marfil, ¡qué miserias, qué traiciones!, Llegó el bendito día, cuando uno de ojos celestes, mirándome decía: pagaré lo que me cuestes con tal de que me sigas. Te haré libre de verdad, así, me dijo Artigas, amarás la libertad". Yo creo que esto pinta lo que era Ansina.
Angeles: Tenía conciencia de su situación
L. Martínez: Sí. Y sin escuela, era bastante leído para su época porque habla de Misiones, de marfil, de Brasil. Y el marfil es expresión de colmillos de elefante que el blanco colonizador superior arrasó en África entonces ahí no había escuela, pero sí una formación autodidacta de la experiencia de lucha donde hay una conciencia clara de lo que es la libertad. Y la libertad no sólo concebida como una expresión del voto cada 4 ó 5 años sino desde el punto de vista de satisfacer una necesidad de la gente, está hablando de un tema económico de fondo como es la venta o no de mercaderías, de las Misiones y de Brasil.
Angeles: Conversaba con jóvenes sobre el tema que he visto pintadas diciendo "patria asesina", poniendo el concepto patria como un concepto fascista, concepto que la derecha utiliza y le pone contenidos. Pero a la vez te pasa que los jóvenes hablan de Artigas y del artiguismo como que lo aceptan, no tienen ningún tipo de prejuicio para hablar de Artigas como sí ocurre con otros temas que hacen a la historia o a la cuestión nacional. Con Artigas van directo al tema.
L. Martínez: Es un tema incluso polémico que tiene que ver con que durante décadas y décadas, sobre todo a partir de principios del siglo XX, en 1923 fue el monumento a Artigas en la Plaza Independencia, se ha utilizado la figura de José Gervasio Artigas escamoteando lo principal de un individuo que en definitiva es hijo y producto de su tiempo, en esa interacción dialéctica que hay entre masas populares, trabajadores, nativos, campesinos y ese dirigente capaz de interpretar el sentir de la gente. Entonces a partir de allí se ha difundido la figura artiguista simplemente como el héroe individual,un general que en definitiva no fue general porque nunca hizo ningún curso militar, escamoteando la esencia de la cosa. Se ha destacado hasta el hartazgo la batalla de Las Piedras como un gran hecho militar cuando ya acá mismo en la radio hemos dicho que eso hay que relativizarlo. Entonces a los jóvenes se les ha dado hasta el hartazgo a Artigas el bronce, Artigas la bandera, el 19 de junio y se ha sacado el contenido. Eso tiene que ver con décadas de la historia oficial de derecha y de izquierda, que saca el contenido de lo principal entonces te atomizan permanentemente con el señor que poco menos que era impoluto, era perfecto, que no fallaba nunca, lo ponen tan, tan lejos y tan por encima de la gente, que se transforma en algo denso, algo pesado. Porque todos los años se reitera eso y no se habla de otros elementos. Primero de Artigas un hombre común y corriente, con defectos y virtudes como decía mi papá, y al mismo tiempo con una vida común. ¿Por qué negar al Artigas contrabandista? el que arreaba ganado hacia Brasil. Porque podemos trazar una comparación y decir que en esa época en definitiva ser contrabandista de ganado, era como ser vendedor ambulante hoy, o pasar un bagallo de Brasil. Se sacó de Artigas el concepto fundamental, que era la distribución democrática de la riqueza. Era impensable que en ese período la tierra, el ganado y lo que fuera tuviera dueño, cuando la madre tierra nos da lo que nos tiene que dar. Creo que se ha desprestigiado la figura de Artigas poniéndola sólo en el pedestal de un héroe, al mejor estilo hollywoodense. Y al mismo tiempo sacarle ese contenido ideológico revolucionario de la actualidad, en tanto la historia no es el estudio de hechos del pasado sino que es la historia del hombre como ser social en el tiempo y en el espacio, vinculado al presente permanentemente y la transformación futura. Entonces depende de lo que elijas de cualquier hecho histórico, si efectivamente lo proyectás en el presente para transformar la realidad o para justificar las cosas. Por ejemplo Naum decía en su obra que con Artigas se intentó en el Reglamento de tierras un nuevo derecho de la propiedad a partir de que el Reglamento fue aniquilado y destrozado, surge el derecho de la propiedad privada, del capital comercial y una oligarquía. Entonces aquello de la tierra para quien la trabaja, de que el más infeliz sea el más privilegiado, queda olvidado completamente y los herederos de los que derrotaron a Artigas, o sea los victoriosos de la época, son los que hoy se entronizan en el pueblo una vez más, no solamente en nuestra querida Banda Oriental sino en el conjunto del continente.
Angeles: Llamó Susana de Tres Cruces y dice que es una vergüenza que el día que nació Artigas no sea decretado feriado no laborable para que el pueblo salga a festejar como quiera, pero que sí sigan siendo feriados no laborables el 18 de Julio y el 25 de Agosto que ya sabemos lo que fue. Pensé que este gobierno iba a cambiarlo, pero qué podemos esperar de este gobierno que es peor que los anteriores. ¿Cuánto tiene que ver con los jóvenes el pensamiento y la acción de Artigas?
L. Martínez: Y yo te diría que muchísimo.- El tema es que para los educadores, los docentes, se hace difícil primero, lograr que la juventud entienda que estudiar está bueno -como dicen ellos- y que no solamente la historia que es importantísima, sino el conjunto de las asignaturas para formar ciudadanos críticos, humanistas, solidarios. Entonces a veces con tiza y pizarrón y muchos haberes, competimos contra un mundo materialista vulgar, donde la caja boba de la televisión distorsiona completamente las cosas. Entonces la idea primero de la historia para que se entienda que no solamente sirve para conocer el pasado, no para que sirva para hablar de las batallas del pasado, sino para entender e interpretar un periódico actual y lograr que se entienda que hasta para escuchar una canción, tenés que conocer algo de la historia. En ese sentido es que la idea que por lo menos compartimos algunos profesores, es desmitificar esa parte impoluta del héroe para mostrarlo simplemente como un hombre común, consustanciado y comprometido con su tiempo, a través de que sus ideas tienen vigencia en la medida que encarnen la actitud de lucha y de compromiso de la gente. Es decir, si efectivamente pensamos que el derecho a la educación es uno de los principales derechos humanos, eso tiene que estar avalado en la práctica y en los hechos entonces se trata de que los jóvenes redescubran la historia, leyéndola a contrapelo. La historia no debe generar una aceptación absolutamente sumisa, obsecuente y obediente de aquellos hechos que fueron sacralizados oficialmente sino a partir de una interpretación distinta. Para tirar una pequeña cosa, no es casual que la avenida más larga de Montevideo sea la avenida General Rivera ¿qué tendrá que ver Rivera con Artigas cuando fue considerado genocida de esos nativos, que hoy se está redescubriendo? O que existan calles como en el Prado que se llame Cisplatina o Lucas Obes por ejemplo. ¡Qué poco tiene que ver con todo eso! entonces leer la historia a contrapelo significará encontrar armas ideológicas actuales para precisamente transformar la realidad.
Angeles: Una persona común, consustanciada con su tiempo, con ideas avanzadas decías...
L. Martínez: Sin duda. Lo ves cuando plantea concretamente que los más infelices sean los más privilegiados y que hay que expropiar, quitarles la tierra, a los malos europeos y peores americanos. Se mete con la riqueza fundamental que es la tierra. Planteaba dar de balde, o sea gratis, una suerte de estancia que implicaba una legua y media de frente por dos de fondo: 7.500 hectáreas, que en aquel momento era una pequeña propiedad ya que era cuatro veces superior a la estancia española que constaba de 1.875 hectáreas. Tengamos en cuenta que los niveles de producción y productividad de la época distan bastante de lo actual entonces esa suerte de estancia de 7.500 hectáreas que iba a permitir que por año esa familia pudiera comerciar 360 cueros aproximadamente para subsistir, iba a ser complementada además con una especie de chacra, dos o tres hectáreas más para combinar también la parte agrícola y tratar de resolver el tema de la agricultura. Esa tierra se daba con las condiciones de construir un rancho y dos corrales con dos o tres meses de plazo pero, -y ahí está el concepto de propiedad que es revolucionario y avanzado para ese momento- esa tierra no era propiedad individual sino que se daba en usufructo y esa familia no podía venderla, ni hipotecarla ni enajenarla sino que tenía que hacerla producir. Eso fue el 10 de setiembre de 1815. Unos días antes, el 1º de setiembre del mismo año en Buenos Aires, el gobernador Gabriel Oliden hace una especie de reglamento donde planteaba que la tierra iba a ser solamente para los poderosos y que todo individuo que transite por la campaña aunque tenga papeles, va a ser reputado como vago o como mal entretenido y va a ir preso o va a servir a las armas o va a ir a trabajar al salario que determine el patrón. Y esto que planteaba el centralismo porteño y los poderosos de la época, va a ser lo que luego se recoge en la primera Constitución del Uruguay en 1830, donde aquellos que eran vagos y mal entretenidos no tenían derecho al sufragio entonces si tomás la parte del Reglamento de tierras de 1815 va a ser reflejado 80, 90 ó 100 años después en reformas agrarias, mediante lo que por ejemplo fue todo el proceso agrario mexicano a principios del siglo XX, el reparto de la tierra con Zapata sobre todo. Salvando las distancias y las peculiaridades, la propia resolución bolchevique de 1917 cuando colectiviza la tierra, más allá de las diferencias que pueda haber, o sea el concepto de tierra, de medios de producción, como propiedad social, estatal y colectiva, no en función de la búsqueda de la mayor tasa de ganancia sino en función de una democratización de la riqueza. El propio reglamento aduanero que privilegiaba la actividad comercial interprovincial y latinoamericana y trancando a lo que era ese brutal liberalismo, ese libre comercio terrible que se planteaba desde Inglaterra. Si se toma el reglamento de tierra, reparto de ganado, fomento de la propiedad colectiva y del trabajo productivo de 1815 y se ve diez años después en 1825 con Artigas derrotado, hacía cinco años que estaba en Paraguay... Acá en 1825 Lord Ponsomby, embajador plenipotenciario de Inglaterra, amo del mundo en ese momento, le escribía a Lord Cánning -primer ministro- lo siguiente: el clavo está enterrado, la América española hoy es libre. Si maniobramos con habilidad será nuestra. Nada habrá producido mayor felicidad en toda la historia financiera de Inglaterra. Y esa Inglaterra del siglo XIX es sustituida después por el tío Sam, por los Estados Unidos. Entonces ¿cuán lejos estamos de esa concepción artiguista, radical, revolucionaria, democrática, de justicia social y reparto de la riqueza, de lo que es hoy? 30 hectáreas, -una hectárea son 10 mil metros cuadrados, una cuadra, una manzana, en un país que tiene 16 millones de hectáreas, que tiene más de un 85 a 90 por ciento de superficie apta y productiva ¿cómo podemos explicar que se nos muera la gente de hambre, que no tengamos las mínimas proteínas o los elementos mínimos en lo que hace a la alimentación de la gente?
Angeles: Ese planteo de la tierra, eje del pensamiento artiguista que hoy tiene tremenda vigencia, actualmente es ridiculizado por algunos que dicen que eso era antes, ahora no porque no alcanza con darles tierra. Uso las palabras que usan ellos: "Hay que darles conocimientos, hay que darles insumos, hay que dar crédito y hay que asegurar mercados" Al lado de todo eso entonces ¿cómo vas a repartir la tierra si falta todo esto?
L. Martínez: El mercado sería la gente, el mercado está acá y no solamente son 3 millones de uruguayos sino centenares de millones de latinoamericanos en la concepción de la patria grande artiguista. Te voy a contestar con lo que dice el historiador argentino Eduardo Azcuy Ameghino, que allá por el año 2000 escribía que uno de los rasgos de un revolucionario que lo diferencian y lo individualizan como tal es la defensa irrestricta de determinados principios y objetivos, cualquiera sea la circunstancia que deben afrontar, entonces, en su época, a Artigas lo acusaban de dividir el frente político anti español; que su intransigencia y tozudez, esa radicalidad en los principios, generaba condiciones negativas para lograr el primer objetivo que era liberarse de la lápida, de ese dominio colonial español. Ahora, se ocultaba la otra lápida -como dice Azcuy- que era el dominio de la oligarquía nativa, criolla, que se perpetúa en el tiempo. Cuando a Artigas lo acusaban de eso, le dice al traidor Ramírez en 1820 el 8 de mayo cuando ya estaba prácticamente derrotado: "Desengáñese usted, mi conducta es siempre uniforme. Si las circunstancias varían, no por eso mi constancia deja de ser acrisolada. Mi interés no es otro que el de la causa, si es injusta en sus principios, no debió usted haberla adoptado" Es decir que plantea de una firmeza de principios, que hoy también se discute porque mire cómo vamos a radicalizar esto si no logramos la victoria, no llegamos al gobierno entonces con tal de llegar a ese supuesto objetivo dejamos por el camino determinados principios y reivindicaciones que tienen que ver con la tierra, con la riqueza, con la impunidad, con la transacción.
Angeles: ¿Hay un libro sobre artiguismo para recomendar a la audiencia?
L. Martínez: Bueno, hay muchos elementos bibliográficos pero toda la obra del grupo Lucía Sala de Tourón, de Rodríguez de Latorre es muy interesante, es la primera interpretación que se hace desde el punto de vista científico historiográfico con una concepción materialista histórica, un marxista sobre la base material. Los trabajos de la profesora Ana Frega también son muy interesantes, pero a mí personalmente me gustaría que los oyentes conocieran un trabajo que Banda Oriental publicó por el año 1990 y poquito que se llama: «Historia de Artigas y la independencia argentina» de Eduardo Azcuy Ameghino, un historiador joven que ha venido al Uruguay varias veces, donde el plantea como tesis central o varias de sus tesis, que no se puede entender la independencia de Argentina sin la presencia de Artigas como principal elemento revolucionario. El habla de tres ciclos democráticos en la revolución de Mayo: 1810, 1820 el artiguista, 1814 y 1865 el paraguayo y también el de Moreno y de Castelli en Buenos Aires. Más allá de discrepancias, pero plantea como cuestión fundamental que la historia de los aportes artiguistas en este libro tienen que ser elementos de la actualidad. Por ejemplo dice Azcuy en parte de su prólogo: "Por qué disociar ciencia de la movilización, por qué no aceptar que la verdad histórica y las perspectivas y necesidades de todos aquellos que, producen las riquezas, crean los valores y hacen andar las ruedas de la historia, resultan finalmente inseparables. De este modo, a través de la integración de ciencia social y sectores populares, es posible conocer el pasado a contrapelo de lo que sobre él han escrito los opresores y ciertamente desde un punto de vista francamente definido entonces Azcuy se pregunta ¿puede permitirse el historiador emitir un juicio? ¿puede tomar parte?; pregunta ociosa responde Azcuy, puesto que siempre se juzga y siempre se toma parte. Pero está la hipocresía de tomar una posición de silencio y está la honestidad de confesarlo. Y por último, cuando él habla del tema de la rigidez de principios, por ejemplo allá por el 67-68, Reyes Abadie en el Siglo artiguista -junto a otros- destacaba la firmeza y la intransigencia de Artigas pero en 1995 este mismo historiador, caída de muros mediante y globalización etc., decía "Artigas no conoció el arte de la transacción y su inflexibilidad lo llevó a disentir gravemente con la casi totalidad de quienes habían sido sus leales lugartenientes... La historia comprueba que en ese último año 20 su actitud fue la más impolítica, inconveniente y absurda que se podía seguir. El contribuyó con ese temperamento de tozudez e intransigencia a hacer imposible toda solución". Azcuy dice: ¿por qué decir que el artiguismo no fue viable? y explica la derrota en un problema de correlación de fuerza entonces ¿se supone que los objetivos programáticos de Artigas eran inviables? ¿acaso era inviable resistir la invasión extranjera? ¿era inviable la soberanía particular de los pueblos? Artigas no eligió que los portugueses invadieran la Banda Oriental ni que los porteños pretendieran imponer su hegemonía, pero sí eligió resistir y luchar. Esa fue una actitud política correcta y también una rígida, inflexible y bella posición de principios entonces ¿qué nos dice Azcuy a los uruguayos? Dice así: indudablemente el pueblo uruguayo y también el argentino, cuenta con un arma ideológica y cultural de invalorable eficacia en la lucha por un país más independiente y justo; un arma que toma la forma de un legado, un ejemplo, una experiencia, una conducta, todo apuntado a no vender el patrimonio de la dignidad al vil precio o el bajo precio de la necesidad. Termina diciendo Azcuy en este artículo: disponen los orientales en Artigas de la encarnación más poderosa, de la negación romántica y revolucionaria de los mitos pos modernos de la conciliación, del oportunismo, del eclecticismo y el escepticismo.
Angeles: Podríamos seguir todo el día con Artigas. Lo que pasa es que vamos a tener que hablar de la enseñanza como forzado también pero me parece que hablar de Artigas y la educación no es forzar nada.
L. Martínez: No, al contrario Angeles. Aquello de ilustrados y valientes sigue estando planteado. Pero la ilustración desde el punto de vista del compromiso nuestro con la educación pública. Estamos movilizados, mañana arrancamos una serie de paros de 24 horas a nivel zonal en Montevideo e interior, empezamos con nuestro querido liceo 11 del Cerro que dicho sea de paso siempre andamos con algunas dificultades. La semana pasada fuimos agredidos a balazos ahí en un salón pero mañana nos vamos a juntar allí con padres, estudiantes y profesores, vamos a ir al Consejo a seguir demandando soluciones...
Angeles: ¿Qué son, liceos del Cerro y La Teja, es la zona?
L. Martínez: Es el 11, Casabó, el 43, 46... más que nada lo que es Cerro y zonas cercanas, con liceos de la Costa de oro, Canelones y Ruta 8. Mañana se instala la carpa de la dignidad por la educación con otros gremios, otros compañeros trabajadores públicos e invitamos a todo el mundo.
Angeles: Van a haber actividades en la carpa
L. Martínez: Hay varias actividades que están planteadas ya en el cronograma de difusión pero puedo decirte -como Agrupación 1º de Mayo- que esto es un inicio. Nosotros estamos proponiendo desde hace tiempo que si efectivamente la educación pública es realmente una causa principal y no admite la menor demora como decía Artigas, lo que estamos reclamando no sólo desde el punto de vista salarial sino en lo que tiene que ver con el presupuesto que no es 4,5 sino apenas un 4,3 y condicionado por determinados intereses de deuda o crecimiento del producto bruto, que apenas llega a un 3,3 por ciento de aquí al 2010 para toda la ANEP. Yo reitero que son 750 mil estudiantes en todo el país en toda la rama de la enseñanza; casi 50 mil funcionarios, tenemos el salario más bajo del continente, hay un afiche que publicaron los compañeros de AFUTU en el que se dice que estamos en los últimos puestos del presupuesto latinoamericano junto con Haití, El Salvador y Dominicana entonces nosotros lo estamos diciendo, lo pusimos en el volante: basta de mentiras y demagogia, basta de verso, basta de cuentos. Construir un liceo si no está sobrevaluado puede salir un millón o millón y medio de dólares. Nosotros precisamos 40 nuevos liceos en todo el país en este período, no sé cuánta cantidad de escuelas y de escuelas industriales entonces es absolutamente con la concepción artiguista, democrática, educativa, que se destine un pago terrible, enorme, sangrante y brutal de deuda externa cuando a veces no están los más elementales elementos para trabajar. Acá hay que sacarse la careta, decir se acabó el tiempo de la demagogia, de las mentiras, no se puede engañar más a la gente. La principal condición que tenía el propio artiguismo era no verso, no cuento.
Angeles: Los recursos materiales para que pueda darse realmente la enseñanza y junto con esto, el debate educativo. Ayer en Las Piedras me decían que hacen reuniones y reuniones pero que la cosa no pasa de "mandaremos papeles".
L. Martínez: Claro, nosotros tenemos una visión particular y aquí hablo como Luis y como Agrupación 1º de Mayo de ADES y FENAPES: no compartimos y rechazamos total y absolutamente lo que ha sido la instalación de la CODE -Comisión Nacional de Debate- con una franca intromisión del Ministerio de Educación y Cultura y del Poder Ejecutivo, con la franca intromisión de los partidos políticos, con una franca intromisión incluso de la Cámara de Industria y Comercio que nada tienen que ver con la educación o lo que por más que buscan es generar mano de obra barata, entonces hace años que reclamamos autonomía y cogobierno sin CODICEN y sin cuota político-partidaria. Basta de acomodos en el nivel que sea. Si lo dijimos siempre históricamente ¿por qué no hacerlo ahora? Nosotros reclamamos un debate educativo de verdad, pero pedagógico, donde estén los actores de la educación y que se consagre esa autonomía y cogobierno, por lo tanto, se pretende dar -desde nuestro punto de vista- una ilusión de debate, una ilusión de discusión, para convalidar una vez más que la enseñanza esté dirigida por cuota político-partidaria. La propia ley de Etchegoyen de 1935, en la dictadura de Terra, la famosa ley de la mala leche, contemplaba que 3 de los miembros de ese consejo fueran electos por sus pares, por profesores. Y más uno de primaria, uno de UTU y uno de la Universidad, esos seis elegían un director general. Eso fue desconocido por la 14.101 de Sanguinetti y por esta última provisoria de 1985 entonces basta de acomodo, basta de dedo... Si realmente la educación es una cuestión de Estado bueno, vamos a dirigir entre los actores que estamos involucrados en ella como pasa en la Universidad de la República. Y por último ¿puede haber debate educativo en serio, cuando el presupuesto es absolutamente lamentable, cuando no hay recursos, cuando en definitiva se está escamoteando lo fundamental? Y no se me diga más de la herencia maldita, no se puede justificar. Se pagan 8 ó 9 mil millones de dólares de intereses y amortizaciones de aquí a cuatro años. Un liceo cuesta un millón y medio... ¿no se podría haber planteado por lo menos destinar algo para la educación pública?
Angeles: Esta plata que se pagó por adelantado que dijo Tabaré Vázquez: estaba la plata ahí ¿por qué no la vamos a adelantar al F.M.I.?
L. Martínez: ¿O será que también -me pregunto- este gobierno continúa lo que históricamente surge en 1830 hacia adelante, de que no interesa que la gente piense con cabeza propia?
Angeles: Esto que están planteando ahora en la educación es un comienzo decías.
L. Martínez: Y realmente sí porque ¿nos vamos a conformar con alguna migaja que nos tiren o efectivamente vamos a ir a un conflicto profundo y en serio? No porque uno quiera un conflicto, no, sino porque las circunstancias obligan. ¿Somos nosotros los trabajadores, los profesores, los estudiantes, los padres, los responsables de lo que pasa? ¿o son las autoridades y el gobierno con esa política económica? Estamos reclamando 9.400 pesos de sueldo, en 30 mil está la canasta básica. Estamos reivindicando liceos, materiales, es decir ¿eso es solamente para los profesores o es un reclamo que implica 750 mil estudiantes más los padres, etc. etc.? Para ir terminando ya que estamos con Artigas y volviendo al tema de la lucha, nosotros planteamos ir en junio a un paro por tiempo indeterminado hasta obtener las demandas. Y yo estoy seguro que si pedimos apoyo en estudiantes, padres y gente, creo que el conflicto de la educación pública es sentido, es justo. Fíjense lo que estamos reclamando: es hasta vergonzoso entonces siempre nos queda ese enorme amor por trabajar en lo que precisamente uno ama pero esto que estamos pidiendo se va a lograr si efectivamente nuestros compañeros profesores, la población en general entienden que bueno, señores, basta. Y por último, fijáte lo que planteaba Azcuy: Esta síntesis -dice él- apuntaba a superar las verdades parciales, es decir, las mentiras parciales del discurso historiográfico dominante. No deja de ser y debe ser, una contra versión sin duda mucho más rica y exacta, no a pesar sino a partir de su definido anclaje social -o sea la actualidad- una verdadera historia en suma porque -según Jose Fontana historiador catalán (textual)- pone por delante esa historia de cualquier otro objetivo en las necesidades de combate contra todas las formas de explotación del hombre por el hombre.
Angeles: Bueno Luis, llamaron de la Asamblea Popular del Cerro diciendo que el domingo en Santa Catalina el aporte tuyo sería muy importante. Empieza a las once. Gracias por haber venido profesor Luis Martínez. |
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Última actualización ( Junio 22, 2006 )
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