Las armas requieren espíritu como las letras./ Don Quijote


Octubre 07, 2008
Para America Latina y el mundo: Crítica alternativa contra el cinismo contemporáneo       Tinku in english: Obs! mechanical translation!
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EXPOSICIÓN DE MOTIVOS PARA LA REFORMA CONSTITUCIONAL Imprimir Correo
Por: Presidencia de la República   
Agosto 22, 2007
¡Llegó la Hora Bicentenaria! Ahora... ¡Rumbo al Socialismo! Presidencia de la República
Proyecto Reforma Constitucional
Propuesta del Presidente Hugo Chávez
Agosto 2007
(Exposición de Motivos)

¡Llegó la Hora Bicentenaria! Ahora... ¡Rumbo al Socialismo!

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, vigente a partir del 15 de diciembre de 1999, abrió la compuerta para la transformación y la construcción de un nuevo modelo de conducir al Estado, cuyo eje ordenador es desde entonces el bienestar de los venezolanos tal como lo establece la exposición de motivos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela "Los principios de la solidaridad social y de bien común conducen a la establecimiento de ese Estado Social, sometido al imperio de la Constitución y de la Ley convirtiéndolo entonces, en un Estado de Derecho. Estado Social de Derecho que se nutre de la voluntad de los ciudadanos expresada libremente por los medios de participación política y social para conformar el Estado social y democrático, de Derecho comprometido por el progreso integral que los venezolanos aspiran con el desarrollo humano que permita una calidad de vida digna, aspectos que configuran el concepto de Estado de justicia".

La concepción de lo social establece un doble imperativo sobre el pueblo, como poder originario, y sobre los poderes constituidos, como ejecutor de su mandato. De tal manera que implica el progresivo desmontaje de obstáculos políticos, económicos, institucionales que no han permitido satisfacer el imperativo social.

Reconociendo los avances de la constitución de 1999, estos no han sido suficientes para alcanzar la aspiración de la felicidad, del bien común, en una sociedad de justicia; en consecuencia, se plantea la imperiosa e ineludible necesidad de ir a un proceso de Reforma Constitucional a fin de adaptarla y dotarla de elementos que consoliden el avance hacia la ruptura del modelo capitalista burgués.
Para construir un nuevo orden con preeminencia del ser social colectivo, es necesario superar los obstáculos generados por las relaciones sociales capitalistas, manifestados en la imposición de los intereses de las minorías por encima de los intereses del poder originario, la concentración de la propiedad en pocas manos, la dificultad política para democratizar el poder, una institucionalidad que propicia el establecimiento de un cuerpo burocrático amparado en una superestructura ideológica que mantiene a nuestro pueblo encadenado a la miseria, alienado y alejado de su propia realidad. Estas estructuras de poder se fundamentan en la imposición de un saber que les garantiza la supremacía y dominación a través del control de las ideologías, la cultura, la educación y de los medios de comunicación.

Romper y confrontar a este poder pasa necesariamente por avanzar a través del instrumento más contundente que tenemos como es, nuestra Constitución. En función de lo anterior y motivados por el deseo de profundizar el proceso dialéctico que conlleva la democracia participativa y protagónica; interactuando, conociendo y decidiendo de manera conjunta desde el poder popular de manera vinculante hacia el poder constituido, consideramos oportuno y pertinente iniciar el proceso de reforma, sobre los elementos procedí mentales en los cuales se fundamenta este proceso de Reforma Constitucional, en síntesis, se trata de:

-Desmontar la superestructura que le da soporte a la reproducción capitalista, tanto en el plano constitucional y legal, como en lo epistemológico y ético.
-Dejar atrás la democracia representativa para consolidar la democracia participativa y protagónica; donde se contemple la insurgencia del poder popular como hecho histórico necesario en la construcción de la sociedad socialista del Siglo XXI.
-Establecer un nuevo cuerpo normativo, filosófico y epistemológico que de cuenta de las nuevas relaciones de los seres humanos con su entorno para la preservación de la vida en el planeta.
-Crear un enfoque socialista nuevo "a la venezolana", inventar, ingeniar, y construir de acuerdo a las enseñanzas de nuestros pueblos originarios, la afrovenezolaneidad y el aporte cultural de nuestros próceres.
-Fomentar la pluripolaridad internacional que trascienda la polaridad de la hegemonía imperial existente, a través de nuevos esquemas de integración política que conduzcan a la construcción de nuevos Bloques de Poder.
-Sentar las bases para la construcción de un nuevo modo de producción fundamentado en nuevas relaciones de producción, nuevas formas de propiedad, la democratización del capital que permita el control del poder popular en la producción y la distribución de los bienes y servicios.
-Inclusión del derecho fáctico de la propiedad social de todos los venezolanos y venezolanas, como forma de distribuir la riqueza colectiva de la nación incluyendo, en el proceso productivo a todos los sectores del país, haciendo uso razonable de los recursos naturales.
-Geometría del poder
-Continuidad presidencial

La propuesta de reforma constitucional profundizará la democracia, la distribución de los ingresos y promoverá la equidad, la dignidad y la justicia, para construir la vía venezolana al socialismo; construir el socialismo venezolano como único camino a la redención de nuestro pueblo, a la salvación de nuestra Patria y a la construcción de un nuevo mundo donde se haga realidad el sueño de tantos y tantas venezolanas "La mayor suma de felicidad posible". Veamos:

NUEVO MODELO PRODUCTIVO EN lA REFORMA CONSTITUCIONAL.

Ante el agotamiento del Modelo de Desarrollo Capitalista, el cual dejó como herencia un patrón productivo económicamente destructivo y socialmente ineficiente. Con una economía cuyo modelo productivo se fundamentó en la captación de la renta y no en la generación de valor agregado, tal y como lo evidencian las industrias básicas que se limitaban a exportar materias primas, sin generar encadenamientos productivos, acompañado con un sector agrícola atrasado y con ello la consecuente hipertrofia en los servicios y comercio, sustentado básicamente en la importación de tecnología y de bienes terminados.

En esta situación, el papel desempeñado por el Estado estuvo caracterizado por grandes deficiencias al colocarse al servicio de los intereses de las minorías, convirtiéndose en un Estado corrupto e ineficiente, perdiendo su papel como rector y partícipe en el desarrollo productivo. Ante este escenario, se plantea la necesidad de establecer normas que nos permitan avanzar en la construcción de un nuevo modelo productivo que permita revertir la herencia negativa fundamentándolo en nuevos marcos referenciales orientados hacia lo social como lo son: la satisfacción de las necesidades de la sociedad, en la búsqueda de la equidad y la justicia social y, a su vez, circunscritos dentro de un desarrollo sustentable y en la profundización de la democracia participativa, política y económica.

Concretar esto supone un largo transito en el cual, a través de etapas sucesivas, se va aproximando más en el alcance y consolidación de la estructura de una sociedad venezolana en donde imperen los nuevos valores y marcos referenciales socialistas, recorrido que es conocido por los teóricos como el proceso de la transición. La transición al socialismo puede durar muchos años, resultando un proceso de quiebre generacional.

Esta reflexión es aún mas válida para el caso particular de Venezuela que emprende la propuesta del Socialismo del Siglo XXI, debe ser vista en términos de proceso, tanto de destrucción como de construcción, un proceso de destrucción de los elementos de la vieja sociedad que todavía permanece (incluyendo el soporte para la lógica del capital), se busca así promover el ideal de establecer nuevas relaciones de convivencia humana basadas en la equidad, la justicia social y la solidaridad.

Este proceso de construcción social se traduce en el ámbito productivo en la modificación de las relaciones sociales de producción, enfatizando un tópico donde se define que el carácter de las revoluciones tiene que ver con la modificación sustantiva de la relaciones de producción, y en particular hay que resaltar el conflicto permanente en torno a la apropiación privada del trabajo, bajo la premisa del control por parte del capital de los medios de producción. Por lo tanto en la definición de la propiedad de los Medios de Producción es un elemento central para diseñar un nuevo modelo productivo.

2.1 Nuevas Formas de Propiedad:

En la etapa de transición se establecerá un sistema de propiedad mixto: Un socialismo con nuestras particularidades, un modelo de economía mixta, que no niega a la propiedad privada, siempre y cuando la propiedad privada esté en función social y no para explotar y empobrecer a los demás y con una nueva cultura empresarial, que trabaje honestamente, que se entregue de lleno al trabajo, junto con el Estado y los trabajadores, con una propiedad social de los medios de producción estratégicos a través del Estado. También se promueve otras formas de propiedad, como lo son las colectiva, la estatal y la mixta.

Se reivindica el derecho de la propiedad social, la cual no es más que la propiedad real de todos y de cada uno de nosotros, por lo tanto se le debe crear jurídicamente a través de esta reforma.

En este sentido, existe claridad que el Modelo Socio-Productivo en la etapa de transición es un modelo de economía mixta, en el cual las empresas de la economía social (cooperativas, empresas de producción social, unidades productivas socialista, entre otras) ocupen un lugar preponderante en la economía nacional

2.2 Empresas de Producción Social.

En Venezuela se debe definir y desarrollar jurídicamente la figura de Empresas de Producción Social, entendidas estas como unidades de producción comunitaria cuyo objetivo fundamental es generar bienes y servicios que satisfagan las necesidades básicas y esenciales de la comunidad y su entorno, privilegiando los valores de solidaridad, cooperación, complementariedad, reciprocidad, equidad y sustentabilidad, ante el valor de rentabilidad o de ganancia.

Aún cuando su fin último no es obtener ganancias, estas unidades económicas deben seguir principios de sana administración y mantener condiciones financieras que les permitan reinvertir sus excedentes en el mencionado entorno socio-ambiental en forma sustentable y sostenible

2.3 Nueva Arquitectura Financiera:

La concepción de un nuevo socialismo exige la instauración de un criterio de manejo financiero para atender a los sectores tradicionalmente excluidos, así como fortalecer el aparato productivo nacional y apoyar las nuevas figuras de organización.

El nuevo Sistema Financiero Socialista del Siglo XXI debe ser coherente con los preceptos establecidos para el Sistema Productivo Socialista y por lo tanto procurar un desarrollo endógeno en donde operen empresas públicas, empresas de producción social, empresas privadas y mixtas, cooperativas y otras formas asociativas de producción. Venezuela demanda un Sistema Financiero no excluyente, apoyado en la planificación integral y democrática.

Este sistema no debe permitir la interferencia de grupos hegemónicos y debe contar con la participación de todo el pueblo, promover el empleo, estimular y valorar el trabajo, el ahorro y la inversión productiva y perseguir la justicia social, la prosperidad, la seguridad social y el máximo de felicidad posible para el pueblo, combatir el despilfarro de los recursos, la inflación, la corrupción, la ineficiencia y los desequilibrios macroeconómicos.

La caracterización del sistema financiero vigente y la identificación de sus ventajas, fortalezas, fallas y deficiencias, representa una punta de lanza en el inicio de una discusión técnica que sirva de apoyo a la correcta y eficiente toma de decisiones en el diseño y puesta en marcha de un sistema financiero adecuado al esquema productivo socialista propuesto por el Estado Nacional.
Conocer estas deficiencias estructurales permitirá identificar aquellos sectores que serán prioritarios en el debate iniciado para la construcción del Sistema Financiero Socialista que requiere el nuevo concepto de país.

Están emergiendo nuevas formas de organización social y económica, las cuales buscan incluir en el proceso de producción a las mayorías, democratizando de esta forma el proceso productivo, alterando de manera sensible la generación y distribución de la renta, teniendo como meta principal la conciliación entre los rendimientos económicos y rendimientos sociales; por ello la Banca debe establecer nuevos fines y objetivos que compatibilicen las políticas bancarias y el destino del crédito con los planes y fines de la economía productiva.

En este sentido, se debe aplicar nuevos indicadores para medir el desempeño de la Banca, que garantice el cumplimiento de los objetivos de promoción, apoyo y de la diversificación productiva, con una planificación más adecuada, que se apoye en el levantamiento de censos industriales y económicos que permitan, identificar las áreas claves necesitadas de crecimiento y desarrollo, así como las posibles fuentes de financiamiento.

Es necesaria la coordinación entre los actores del sistema financiero donde se garantice la participación de todos y cada uno de los representantes de los sectores asociados al sistema: los organismos de supervisión financiera, la autoridad monetaria (BCV), los organismos de garantía de depósitos, y los diseñadores de la política económica del Estado, junto al Poder Legislativo y el
Poder Popular deben coordinar mejor sus políticas y acuerdos estratégicos, para de esta forma mostrar y ejecutar coherentemente las acciones dentro del sistema financiero venezolano. La falta de sintonía entre estos órganos supervisorios debe activar al poder legislativo, la contraloría del estado y la contraloría social para no permitir distorsiones en la política de democratización y descentralización del crédito hacia las clases menos favorecidas.

2.4 Una nueva concepción de las funciones del Banco Central de
Venezuela:

El Banco Central de Venezuela, debe en aras de la coordinación y profundización de la nueva arquitectura financiera, flexibilizar y adaptar su estructura jurídica, administrativa, y funcional a los nuevos objetivos del modelo productivo y de la política económica del Estado, por ello conviene revisar la autonomía del mismo.
El Banco Central de Venezuela no puede desligarse de las necesidades de la economía real (Producción, empleo, crecimiento), no debe seguir buscando sus objetivos de control de la inflación con medidas netamente monetaristas.

10 Se establecen nuevas formas de regulación monetaria asumidas por el Estado para evitar la fuga de capitales y la especulación dentro del sistema financiero nacional e internacional, las cuales no han sido alcanzadas objetivamente por la banca central nacional.

Teniendo en cuenta que el poder monetario se ejerce, cada vez más al margen de las instituciones en donde están representados, siquiera sea formalmente, todos los intereses sociales, resulta que la consolidación del nuevo poder monetario significa, entre otras cosas, la imposición de una pauta distributiva sin debate social, sin permitir que los grupos sociales que no poseen los recursos financieros puedan tratar de mejorar su parte en el reparto del producto social.

LA CONTINUIDAD DE LA ELECCiÓN PRESIDENCIAL

La reelección del Presidente o de la Presidenta de la República reside en el pueblo soberano, quien por medio del voto decide si el Presidente o la Presidenta debe continuar con su mandato o si por el contrario elige a un nuevo gobernante. Por lo tanto, la propuesta de la reelección presidencial profundiza el principio de alternabilidad democrática.

La Constitución establece que el período presidencial es de seis años, con una sola reelección inmediata. La reforma constitucional contempla la continuidad donde es la voluntad del pueblo quien decide el número de veces que pueda ser reelegido.

La legitimidad de la continuidad presidencial dentro del ejercicio democrático no es cuestionable, porque cualquier venezolano en su condición de Presidente o Presidenta de la República, tiene el derecho a ser reelecto en el cargo como Presidente de la República por votación universal, directa y secreta; de forma libre, democrática, soberana y popular, puesto que será el pueblo en ejercicio de su derecho de elegir a su candidato quien lo ejercerá, con plena soberanía, a través del voto.

En virtud de todo ello debemos entender que la reelección por más de un periodo presidencial no es un proceso que vaya en perjuicio o detrimento del país en general, y que por el contrario ofrece múltiples ventajas, a saber:

Ø La continuidad extiende el horizonte del mandato presidencial, permitiendo la formulación y ejecución de proyectos cuyo éxito depende de la misma porque superan los límites de uno o dos mandatos.
Ø La opción de reelección hace que los presidentes estén más atentos ante las demandas de los ciudadanos evaluadores estos de su gestión.
Ø Ampliar las veces de reelección es democrático y equitativo, por cuanto de esta forma no se limita las opciones de los electores.

1. LA NUEVA GEOMETRÍA DEL PODER: EL REORDENAMIENTO SOCIALISTA DE LA GEOPOLÍTICA DE LA NACIÓN.

En la reforma constitucional uno de los aspectos se refiere a la Nueva Geometría del Poder, concibiendo a ésta como una nueva manera de distribuir el poder político, económico, social y militar sobre el espacio, que conduce a crear una nueva estructura política territorial. Por lo tanto, como consecuencia de ello, se redefinirá la distribución del poder en el territorio.

Para la construcción de la nueva geometría es necesario redefinir la vieja forma de la distribución demográfica del país, la cual tiene entre sus características principales una alta concentración en el Eje Norte-Costero, donde habita cerca del 60% de la población, un 30% en el Eje Norte- Llanero y un 10% en el resto del país. También permite cuestionarnos sobre la forma en que serán definidos los territorios que serán propuestos para la Reforma Constitucional, y mucho más allá... referida a la forma en que será distribuido y manejado el Poder Público en los territorios, significa además propiciar la participación de las comunidades en la forma de incidir en el futuro de sus regiones, permitiendo la incorporación de la voluntad popular mediante la participación de los Concejos Comunales en los proyectos de desarrollo nacional.

Una nueva visión del territorio.

Se debe construir una nueva visión del territorio que tenga como propósito:

La propuesta de un modo integral y dinámico de organización de los territorios, que permita el engranaje efectivo entre las zonas urbanas y los territorios rurales;
Favorecer una política de ordenación que permita dar el valor justo a los territorios, dando relevancia a su historia, sus capacidades, la voluntad de su gente, los recursos físicos, naturales, ambientas y patrimoniales de éstos, así como sus potencialidades productivas y sus organizaciones políticas;
Coadyuvar en el impulso a las iniciativas locales, a partir de cooperativas, empresas de producción social, NUDES, Polos Agrarios Socialistas y demás iniciativas del Ejecutivo en coordinación y con estrecha vinculación a los grandes objetivos nacionales de desarrollo nacional, favoreciendo la construcción de la Patria Socialista;
Precisar estrategias que permitan ordenar los diversos espacios de la República, atendiendo a los criterios de sustentabilidad y sostenibilidad del desarrollo económico y social del país, en perfecto respeto a la naturaleza, la biodiversidad y las costumbres, identidad e historia de estos espacios;
Impulsar la creación de marcos comunes de intervención para la colectividad dentro del ejercicio del poder popular.

Esta nueva visión del territorio pasa por la propuesta de la conformación de unidades territoriales, lo cual conlleva al análisis riguroso de los diversos aspectos que actualmente lo conforman, no sólo los de tipo constitucional; sino los políticos y fronterizos; los económicos; los históricos y culturales; los geográficos; los ambientales y por supuesto los institucionales. Todo esto, enmarcado dentro de la ordenación territorial; tomando en consideración los sistemas productivos; los espacios físicos, las necesidades de las comunidades, los ecosistemas, los derechos humanos, individuales y colectivos.

Parte fundamental tiene que ver con el hecho necesario que los ciudadanos comprendan que el territorio tiene una importancia crítica en una propuesta que facilite el desarrollo del país visto como territorios, en sus componentes urbano y rural. En primer lugar, porque es un instrumento fundamental para que las políticas públicas conjuguen de manera óptima los recursos disponibles, tanto físicos como humanos y; en segundo lugar, porque es a la vez el resultado de esa combinación de recursos y políticas públicas sectoriales y nacionales.

Así, la Nueva Geometría da valor añadido al nuevo enfoque territorial el cual estriba en la participación de los agentes y en la cooperación de las zonas urbanas y rurales, más allá de la diversificación de actividades productivas.

Bajo este enfoque, el territorio pasa de ser territorio/soporte a ser territorio/recurso, por ser el territorio un componente fundamental para el desarrollo urbano y rural el cual reposa, sobre tres pilares fundamentales que son: (i) la diversificación productiva, (ii) el diseño e implementación de políticas sectoriales y nacionales pero desde una óptica integrada basada en la cooperación y coordinación interinstitucional y, (iii) la participación activa de la población como vía de articulación social. Por tanto, sólo cuando estos tres pilares estén presentes es que podremos decir que estamos ante un enfoque territorial del desarrollo.

El desarrollo en los territorios forman un componente estratégico y neurálgico del
enfoque ascendente:
.
La sensibilización, formación, participación y movilización para la identificación de los puntos fuertes y débiles del territorio.
El conocimiento verdadero del territorio y de su extensión para crear conciencia y recuperar los límites perdidos.
La participación de los diferentes grupos de interés, incluyendo a las comunidades como actor principal, en el programa de innovación desarrollo rural y urbano.

La Reforma plantea la revisión de las leyes orgánicas vigentes relacionadas con estos temas y sus Reglamentos son el primer paso para lograr esta nueva geometría del poder. A través de todos estos instrumentos, se puede incentivar la ocupación de esos territorios despoblados, fomentando el desarrollo de actividades económicas y promoviendo la producción de bienes y servicios primordiales. Pero todo esto, debe hacerse enmarcado en la Explosión del Poder Popular creando redes sociales que conformen una estructura social incluyente y más justa en lo que se refiere a la distribución de la riqueza, donde sean las comunidades organizadas las que participen en el diseño de las políticas públicas a ser implementadas; sólo así, actuando coordinadamente Estado y Pueblo Soberano es que será posible lograr esta nueva geometría del poder.

La geometría del poder busca por tanto, reestructurar el mapa geopolítico nacional para mejorar la calidad de vida de los venezolanos impulsando así la agricultura, el empleo, la infraestructura vial, hotelera, habitacional e industrial, el comercio, el turismo interno, entre otras áreas, dentro del marco del desarrollo endógeno. Es por ello, que se habla de una economía social que no es otra cosa que una forma de democratizar el mercado y el capital promoviendo y protegiendo las empresas familiares, empresas de producción social, consejos comunales, cooperativas, entre otros.

Para este aprovechamiento, es necesario lograr en primer lugar la desconcentración del país yeso pasa por modificar el patrón de ocupación y poblamiento, producción e inversión a mediano y largo plazo; sumado a la formación y capacitación del recurso humano en diversas áreas de interés atendiendo a las potencialidades de cada región y la promoción de esas actividades a través del apoyo del Estado.

Dentro de estos enunciados no podemos olvidar la importancia del aspecto militar. La soberanía es uno de los conceptos que se deben rescatar en esta nueva concepción del territorio no sólo en todo lo referente a la reserva y a la protección de las fronteras sino también, en lo relativo a la recuperación de todos aquellos territorios que actualmente están en disputa con otros países y que por conveniencia de los anteriores gobiernos han permanecido sin solución.

Es preciso que los planes nacionales y locales se orienten hacia el Sur esa es una
parte muy importante de la nueva dinámica sobre la geografía que requerimos, pero no podemos quedarnos en el discurso tenemos que entrar en la acción, hay que estudiar el mapa y revisar la densidad de población de cada zona, su extensión geográfica, los recursos que posee, su infraestructura, sus redes de servicios, sus fortalezas y debilidades, necesidades y oportunidades sólo así podremos construir una nueva geometría del poder.

Otra figura posible propuesta por el Ejecutivo para construir esta nueva geometría del poder son los Distritos Funcionales los cuales estarían constituidos por varios municipios y para crearlos se tomarían en cuenta las variables económicas productivas de cada Municipio, es decir su potencial económico
principalmente.

1. EL PODER POPULAR EN LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Es la más alta expresión del pueblo para la toma de decisiones en todos sus ámbitos (político, económico, social, ambiental, organizativo, internacional y otros) para el ejercicio pleno de su soberanía.

Es el poder constituyente en movimiento y acción permanente en la construcción de un modelo de sociedad colectivista de equidad y de justicia.

Es el poder del pueblo organizado, en las más diversas y disímiles formas de participación, al cual está sometido el poder constituido. No se trata del poder del Estado, es el Estado sometido al poder popular.

Es el pueblo organizado y organizando las instancias de poder que decide las pautas del orden y metabolismo social y no el pueblo sometido a los partido políticos, a los grupos de intereses económicos o a una particularidad determinada.


Distribución del Poder Popular

El poder popular se distribuye entre:
a) Los consejos Comunales como máxima expresión de la democracia directa
b) La red de consejos comunales (áreas comunales y zonas comunales)
c) La comuna socialista;
d) Los municipios socialistas.

a. La Comuna Socialista:
Es un conglomerado social de varias comunidades que poseen una memoria histórica compartida, usos, costumbres y rasgos culturales que los identifican, con intereses comunes, agrupadas entre sí con fines político-administrativos, que persiguen un modelo de sociedad colectiva de equidad y de justicia.

b. Naturaleza de la Comuna:
La naturaleza de la comuna es variada en razón de la respuesta a los múltiples patrones de ocupación del territorio de acuerdo a la cultura, la geografía, la historia, la economía, la ecología y el desarrollo y concentración demográfica del asentamiento humano.

c. Área geográfica de la Comuna:
Territorio que ocupan los habitantes que constituyen el conglomerado social de las
comunidades integrantes de la comuna.

Las áreas geográficas de la comuna podrán constituirse dentro de los actuales espacios territoriales denominados Parroquias, Municipios, Estados, Territorios Federales o zonas especiales de la geografía nacional.

El tamaño del área geográfica de la comuna, aún cuando no estandarizado, se orienta a que oscile entre 10 Y30 Km2.

d. Base Poblacional de la Comuna:
El crecimiento y la alta densidad poblacional en las áreas urbanas, exige nuevos mecanismos de respuesta que permitan un mayor involucramiento de los ciudadanos y ciudadanas en la planificación, elaboración del presupuesto y la gobernabilidad participativa y protagónica de las comunidades. En el entendido de que a mayor concentración de la población en un mismo espacio, menor es la condición o calidad para la vida, se propone que la base poblacional de la comuna esté entre 50.000 y 120.000 habitantes

e. La Comuna como Concepto Político:
De acuerdo a lo anterior, la primera condición para que un asentamiento urbano integral se conforme como una comuna, es que se organice políticamente con una forma de gobierno tal, que le permita al pueblo ejercer el poder en la forma más directa posible, sin lo cual no hay posibilidad de construcción socialista. Así, la organización para el gobierno de la ciudadanía, es la base de la comuna.

f. Gobierno de la Comuna:
La célula básica del gobierno de la comuna es el Consejo Comunal. Sin embargo, hay que resaltar que las formas intermedias de organización desde la base hasta el gobierno de la comuna son muy variadas y que, aunque tiendan a establecer parámetros cuantitativos para su funcionamiento, los aspectos cualitativos relacionados con la composición de las distintas comunidades, serán en definitiva los que le den la estructura final a cada comuna.

La secuencia ascendente de agrupación en red de los Consejos Comunales con las zonas comunales, las áreas comunales, etc., es una referencia para la constitución del gobierno de la comuna, pero en cada circunstancia, debe ser adaptada a la realidad concreta. En todo caso, el gobierno de la comuna tendrá siempre una estructura superior con una base asamblearia, que será electa desde los Consejos Comunales a través de esa secuencia ascendente.

El gobierno de las comunas en el marco de las políticas del Estado se ocupará de los aspectos territoriales, políticos, económicos, sociales, culturales, ecológicos, y de seguridad y defensa de su comunidad.

El Gobierno de la Comuna lo ejerce el Parlamento de los Consejos Comunales o el Parlamento Comunal. Todo lo anterior puede motivar la creación de una ley de gobierno de las comunales.

e. La Comuna como Concepto Político:
De acuerdo a lo anterior, la primera condición para que un asentamiento urbano integral se conforme como una comuna, es que se organice políticamente con una forma de gobierno tal, que le permita al pueblo ejercer el poder en la forma más directa posible, sin lo cual no hay posibilidad de construcción socialista. Así, la organización para el gobierno de la ciudadanía, es la base de la comuna.

g. Parlamento de Consejos Comunales o Parlamento Comunal:
El parlamento de los Consejos Comunales estará integrado por parlamentarios y parlamentarias comunales elegidos en cada Consejo Comunal legalmente constituido que conforme la comuna, por votación universal, directa, personalizada y secreta de la Asamblea de ciudadanos y ciudadanas de una comunidad. En casos de existencia significativa de población indígena en el área geográfica de la comuna, será elegido o elegida un parlamentario o parlamentaria comunal indígena. Cada parlamentario comunal tendrá un suplente escogido en el mismo proceso.

h. La Comuna y la Economía:
En el entendido de que una comuna es un proyecto de vida en colectivo, el gobierno comunal, tendrá la responsabilidad de icoordinar la elaboración y puesta en practica de un plan integral de producción para la comunidad que le garantice su base material, vinculado al plan económico nacional y tomando en cuenta que el modo de producción socialista tendrá preponderancia.

Una comuna debe producir la cuota de riqueza que le corresponde de acuerdo a las características y cantidad de su población, como contribución al bienestar del Pueblo venezolano.

i. Sistemas de Articulación de Comunas:
Las comunas podrán constituirse en sistemas o asociaciones de varias comunas de acuerdo a una disposición por ejes geográficos o territoriales. De esta manera, podrán crear una especie de mancomunidades de comunas que participarían en estrategias conjuntas de producción o políticas de desarrollo.

j. La Comuna y el Estado:

Si la comuna es la unidad funcional político - administrativa de un Estado comunal, el gobierno nacional planificaría, articularía y coordinaría la acción conjunta de las comunas y sus mancomunidades a efecto de mantener la coherencia con las grandes estrategias y políticas de carácter nacional

LA POLÍTICA INTERNACIONAL EN LA REFORMA CONSTITUCIONAL.

Los principios sobre los cuales se sustenta la política exterior venezolana en su empeño por la construcción de una nueva geopolítica mundial que permita el avance de un modelo que propugna por el derecho a mantener la vida en el planeta tierra, considerando la calidad asociada a la propia existencia histórica de biodiversidad, pone de manifiesto la guerra entre dos modelos de concepción del mundo que se encuentran abiertamente enfrentados, uno, movido por la lógica absurda del máximo beneficio, del control hegemónico de los espacios de poder para garantizar las condiciones materiales de su producción y reproducción en lo económico, político, social y cultural; y otro, que desde el rescate del humanismo se plantea la lucha por la preservación de la vida en la tierra, fundamentado en los principios de solidaridad, cooperación, complementariedad y respeto a la soberanía y no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la pluripolaridad, la paz, el equilibrio ecológico y la defensa de los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad.

La nueva concepción de política exterior fundamentada en el poder del pueblo rompe el paradigma de la especialización en la materia internacional, noción enraizada en la concepción clásica y asume una orientación incluyente, militante y comprometida con el modelo geopolítico que defiende la vida, y en tal sentido construye la agenda internacional con la participación del pueblo.
Asumiendo además la concepción compleja que transversaliza los procesos internacionales y que conduce a un debate inclusivo en el marco del dialogo de saberes.
Los principios sobre los cuales se fundamenta la política exterior, requieren de su precisión desde la concepción revolucionaria:

La solidaridad es un principio que refiere la necesidad que tenemos los pueblos del mundo de empeñarnos en el bien común, como garantía de la supervivencia.

Esta concepción no emana de una experiencia mística idealista, sino de prácticas sociales y políticas concretas que nos vinculan a las enseñanzas del amor universal. La condición de la propia existencia humana requiere de la solidaridad; solidaridad que debe expresarse con el prójimo más cercano y con el hermano más distante.

La responsabilidad de todos en el bienestar colectivo, lleva implícito la participación protagónica de los pueblos, como una acción que contribuye a facilitar el sistema de relaciones entre las organizaciones sociales, éstas y las estructuras dinámicas gubernamentales, semillas de los nuevos estados y entre estados que luchan por la construcción de un nuevo mundo posible.

Las relaciones entre estos sectores, permite el establecimiento de redes capaces de construir un tejido social dinámico y abierto a la participación en los ámbitos político, económico o social.

La solidaridad es contraria al egoísmo, a la competencia, que plantea la supervivencia de los más aptos; en su lugar, sus fundamentos son la cooperación y la complementariedad.

La revolución bolivariana asume la consigna de reafirmar la existencia, la extensión y la esperanza de la solidaridad, como estrategia política para contribuir a la construcción del Reino Dios en la Tierra, es decir, la conquista de la supremacía política por parte de los pueblos del mundo. La lucha por otro mundo posible debemos darla en el terreno político y social; el orden mundial existente se hunde; los pueblos del mundo debemos unirnos solidariamente para avanzar hacia nuestra emancipación.

La complementariedad, proviene del latín complementum, refiere a la cosa, cualidad o circunstancia que se añade a otra para hacerla íntegra. El principio de complementariedad se fundamenta en el concepto de unidad. El complemento es lo que le falta a la unidad para ser uno. Cada una de los componentes de la unidad tiene características que le son propias, es decir únicas. En materia de diplomacia la complementariedad debe expresar la voluntad de cada una de las partes que desarrollan la política exterior venezolana de complementarse a los fines de estructurar una acción coordinada, que redunde en el logro de los objetivos que como país nos hemos propuesto. En este sentido, todos los aportes son importantes, siempre que estén orientados a un único fin.


En la reforma constitucional los temas claves en materia de política exterior e internacional, deben apuntalar a:

Ø La idea de socializar las relaciones internacionales e impulsar o difundir el proyecto socialista a nivel internacional; debe partir en aras de fomentar la óptica de la ética socialista, con arreglo a valores de: igualdad, solidaridad, equidad, justicia, paz, añadiendo otros como la complementariedad. Estos principios se establecen como pilares de la reforma constitucional en su fundamentación y divulgación a nivel Internacional.

Ø El reto de la construcción de un mundo pluripolar, va más allá del multipolar. Las Naciones Unidas es el órgano multilateral por excelencia, pero en el transcurso de sus años de funcionamiento, se ha demostrado que carece de legitimidad y que estos órganos bajo la cara de multilateralismo se disfrazan sobre la sombra del unipolarismo. En consecuencia lo pluripolar debe trascender de lo multipolar. Esto se conjuga a través de nuevas formas de integración no pensadas a partir de la creación de zonas de libre comercio con preeminencia de las transnacionales, sino más bien de mecanismos de integración política y cultural como las alternativas realizadas, ALBA, UNASUR, Petrosur, Petrocaribe, Petroandina, Banco del Sur, Telesur, y todos los proyectos estructurantes, que se le pueden dar rango constitucional, como la construcción de un Bloque Latinoamericano de Poder. Esto dará paso a la construcción de una nueva institucionalidad basada en la democracia participativa, de inclusión de los pueblos y su participación en mecanismos internacionales.

Ø La supranacionalidad debe ser analizada bajo la óptica de las políticas comunes que deben implementarse siempre que exista un consenso, en tanto no colida con nuestra constitucionalidad y legalidad interna, así como, con el proyecto país a construir.

Ø La paz es nuestro pilar fundamental, más el derecho a legitima defensa no será menoscabado, más bien será uno de los principios de internacionalización propuestos conjuntamente, con la inclusión de la estrategia de guerra asimétrica como una técnica existente en la defensa de la soberanía de nuestro país, y la organización comunitaria para la defensa y la seguridad del Estado será una materia de política exterior e internacional.

Ø La Soberanía medio ambiental debe ser garantizada, nuestros espacios no son patrimonio común de ningún organismo internacional, ni de ningún poder hegemónico, nuestro ambiente y recursos ambientales son de los venezolanos, con carácter de uso racional, y de preservación para futuras generaciones.

ANEXO 1:

o ¿Qué es la Reforma Constitucional?

Conforme al fundamento Constitucional contemplado en el artículo 342 de nuestra carta magna, se entiende por REFORMA CONSTITUCIONAL, la revisión parcial de la Constitución y la sustitución de una o varias normas, sin modificar la estructura y principios fundamentales del texto Constitucional.

o ¿Quienes pueden tomar la iniciativa ara la Reforma Constitucional?

La iniciativa de la Reforma de la Constitución Nacional, podrán tomarla:

1) La Asamblea Nacional mediante acuerdo aprobado por el voto de la mayoría
de sus integrantes.
2) El Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros.
3) Un número no menor del quince por ciento (15%) de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral que lo soliciten.

o ¿Cómo se tramita la Reforma Constitucional?

La iniciativa de Reforma Constitucional será tramitada por la Asamblea Nacional en la forma siguiente:
El Proyecto de Reforma Constitucional tendrá una primera discusión en el período de sesiones correspondiente a la presentación del mismo.
Una segunda discusión por Título o Capítulo, según fuera el caso.
Una tercera y última discusión artículo por artículo.
La Asamblea Nacional aprobará el proyecto de reforma constitucional en un plazo no mayor de dos años, contados a partir de la fecha en la cual conoció y aprobó la solicitud de reforma.
El proyecto de reforma se considerará aprobado con el voto de las dos terceras partes de los o las integrantes de la Asamblea Nacional.

o Del Referendo Consultivo cara la Reforma Constitucional

El proyecto de Reforma Constitucional aprobado por la Asamblea Nacional se someterá a referendo consultivo, dentro de los treinta días siguientes a su sanción.

El referendo se pronunciará en conjunto sobre la Reforma, pero podrá votarse separadamente hasta una tercera parte de ella, si así lo aprobara un número no menor de una tercera parte de la Asamblea Nacional o si en la iniciativa de reforma así lo hubiere solicitado el Presidente o Presidenta de la República o un número no menor del cinco por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.

o De la Aprobación de la Reforma Constitucional

Se declarará aprobada la Reforma Constitucional si el número de votos afirmativos es superior al número de votos negativos. La iniciativa de Reforma Constitucional que no sea aprobada, no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a la Asamblea Nacional. El Presidente o Presidenta de la República estará obligado u obligada a promulgar las Enmiendas o Reformas dentro de los diez días siguientes a su aprobación.

o ¿Por qué la Reforma Constitucional debe ser sometida a Referendo
Popular Consultivo?

Conforme lo establece nuestra carta magna el pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución.

La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de la dos terceras partes de sus integrantes; los Consejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el registro civil y electoral. El Presidente o Presidenta de la República no podrá objetar la nueva Constitución.

Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente.

Una vez promulgada la nueva Constitución, ésta se publicará en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela o en la Gaceta de la Asamblea Nacional Constituyente.

o ¿Hacia donde conduce la Reforma Constitucional?

Nos conduce a sembrar a fondo nuestras raíces y extender la revolución para que
Venezuela sea una República socialista, bolivariana, para que haya libertad verdadera, plena, democracia popular, participativa y protagónica.

La propuesta de reforma constitucional profundizará la democracia, la distribución de los ingresos y promoverá la equidad, la dignidad y la justicia, para construir la vía venezolana al socialismo; construir el socialismo venezolano como único camino a la redención de nuestro pueblo, a la salvación de nuestra Patria y a la construcción de un nuevo mundo donde se haga realidad el sueño de tantos y tantas venezolanas "la mayor suma de felicidad posible".

Nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela, por la vía de la construcción diaria, permanente, endógena, profunda, sincera, esto se llama socialismo.

La propuesta de reforma constitucional constituye la vía expedita para darle más poder al pueblo, y construir el Socialismo del siglo XXI, procurando consolidar los valores de igualdad, justicia, libertad, independencia, paz, solidaridad, integridad territorial, convivencia y lograr para los venezolanos el bienestar común.


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SESIÓN ESPECIAL DEL DÍA MIÉRCOLES 15 DE AGOSTO DE 2007

Discurso de Orden pronunciado por el ciudadano Comandante
HUGO CHÁVEZ FRÍAS
Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela
en la conmemoración del Ducentécimo Segundo Aniversario
del Juramento del Libertador Simón Bolívar en el Monte Sacro
y el Tercer Aniversario del Referendo Aprobatorio de su mandato constitucional


(Desde la Tribuna de Oradores). Camaradas, este mensaje con las buenas noches por delante, en cadena nacional de radio y televisión para todo el país, día 15 de agosto. Señora Presidenta de la Asamblea Nacional, diputada Cilia Flores; señora Vicepresidenta; señor Vicepresidente; Diputados, Diputadas; ciudadana Magistrada Luisa Estela Morales, Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano doctor Isaías Rodríguez, Presidente del Poder Moral Republicano, Fiscal General de la República; ciudadana doctora Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral; ciudadano doctor Germán Mundaraín, Defensor del Pueblo; ciudadano Clodosbaldo Russián, Contralor General de la República; Excelentísimo Señor Moctar Ouane, Ministro de Asuntos Exteriores de la hermana República de Malí, quien nos visita y está con nosotros (Aplausos); saludamos desde aquí al Presidente de Malí, Amadou Toumani Touré, buen compañero, un gran amigo de esa África hermana que tanto queremos y que tanto necesitamos para rescatarnos a nosotros mismos, nuestra memoria, nuestra historia, nuestras raíces, nuestro pasado, nuestro presente y los códigos de nuestro futuro. Excelentísimas y Excelentísimos Señores Embajadores y Embajadoras acreditados ante el Gobierno Nacional, demás integrantes del Honorable Cuerpo Diplomático; ciudadanos, ciudadanas integrantes del Consejo Presidencial para la Reforma Constitucional, ciudadano diputado Víctor Hugo Morales, Presidente del Parlamento Andino. ¿Dónde está Víctor Hugo? Ya va Presidente del Parlamento Andino, Víctor Hugo, camarada, compañero.

(El diputado Víctor Hugo Morales desde el palco saluda al Presidente)

Allá está entre los militares, claro, está donde debe estar. Víctor Hugo Morales, Capitán de Navío, de los líderes de El Porteñazo, acción revolucionaria de la Fuerza Armada, de la Marina de Guerra (Aplausos).

Señor Vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Rodríguez; señor Canciller; Ministros, Ministras del Gabinete Ejecutivo, qué bueno, me gusta verlos así alineaditos, los pusieron en una columna ahí; señores Gobernadores y Gobernadoras; señor Alcalde Mayor, Juan Barreto; señor Alcalde del Municipio Libertador, Freddy Bernal; señor General en Jefe, Ministro del Poder Popular para la Defensa; General de División, Jefe del Estado Mayor Conjunto; Comandantes de los Componentes de la Fuerza Armada Bolivariana; señor General de División, Comandante de la Reserva Nacional y Movilización Nacional; señor Presidente de Telesur; periodistas; señores de la prensa; estudiantes de la Comisión Presidencial del Poder Popular Estudiantil; diputados especiales; amigas y amigos. He concluido. (Risas).

Cada día es más largo el vocativo y entonces uno pasa bastante tiempo y le echan la culpa, pero la culpa es del vocativo. Vamos a ponerlo por aquí.

Debo comenzar agradeciendo a la muy digna Asamblea Nacional por recibirme, y a los Ministros, Ministras, Vicepresidentes, Alto Mando Militar, esta noche de hoy, para cumplir con algo que habíamos prometido desde el año pasado y en lo cual hemos venido trabajando intensamente muchos de nosotros, hombres y mujeres, para presentar a ustedes, señores diputados, diputadas, señora Presidenta, esta propuesta o anteproyecto de Reforma Constitucional. Con esto activamos el maravilloso mecanismo de -no quiero parecer pretencioso, pero es la verdad- una de las más avanzadas constituciones que tiene el universo mundo.

Hoy, y esto es muy importante, quizás es una de las cosas más importantes, porque tiene que ver con el fondo de la cuestión. Habrá que recordar -los que tenemos memoria, los que ya vamos un poco largo por el camino- cómo aquí se aprobaron las constituciones en casi 200 años de historia republicana, todas se aprobaron en cenáculos. Habrá que recordar y revisar en la historia venezolana cómo fueron reformadas aquellas constituciones del siglo XIX, las del siglo XX. Todas fueron reformadas en pequeños cenáculos. Habrá que recordar cómo fueron derogadas unas y otras, cómo iban y venían. Nunca jamás, nunca antes jamás en nuestro país el pueblo, el dueño de la soberanía, el depositario eterno de la soberanía, había participado en la elaboración, en la discusión y sobre todo en la aprobación de esta nuestra maravillosa Constitución. Y ella misma lo recoge: Nadie podrá, nadie por más poder que tenga o crea tener, económico, político, moral, militar; nadie, nadie, nadie en este mundo podrá cambiar ni una sola coma, ni un solo punto y coma de esta nuestra Constitución Bolivariana, sin que pase por el mecanismo que hoy estamos activando en esta Asamblea Nacional ¡De cara al pueblo y rumbo al pueblo! ¡Rumbo al pueblo! (Aplausos).

Saludo desde aquí a esas miles y miles de personas que están llenando las calles y avenidas que circundan este histórico edificio; y más allá, por ese centro de Caracas; y más allá, por esas ciudades y pueblos de nuestra Patria, de nuestra Nación, de nuestra República. La aprobaron ustedes. Sólo ustedes podrán modificarla. Esto dice mucho del proceso que hoy se vive en Venezuela. El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga.

Así que a partir del día de hoy se iniciará el verdadero debate. Algunos partieron en falso y comenzaron a dar un debate artificioso, engañoso, etéreo. Ahora no, ahora sí tendrán a partir de hoy, tendremos todos, la piedra sobre la cual afincarnos para la crítica. ¡Qué viva la crítica! ¡Qué viva el pensamiento crítico! Impulsemos en todos los espacios a partir de hoy este gran debate, vamos a reeditar el debate constituyente de 1999 y con esto vamos a crecer todos, vamos a aprender todos y todas. E independientemente del resultado, lo que estoy haciendo -modestamente- es en función de algo en lo que creo, presentar una propuesta.

Agradezco mucho a la Comisión que me estuvo ayudando y a las distintas personas que enviaron opiniones escritas o verbales; a cuantos consulté y a cuantos he consultado, pero al final de todo esto, es mi responsabilidad y así la asumo ante el país por todo lo que contiene esta propuesta. Que se abra, pues, desde hoy el debate rumbo a la discusión, rumbo a la crítica, rumbo a la campaña que habrá que hacer para el referendo aprobatorio. Así espero de esta propuesta.

Ahora, antes de entrar de lleno en el material -no se asusten que no es tan extenso- menos del 10% del articulado constitucional estoy proponiendo que sea reformado, aun cuando sabemos que al reformar un artículo es casi imposible que no tenga impacto en otros artículos de la misma temática contenida en la Constitución, pero la propuesta abarca menos del 10% del articulado constitucional. He hecho un esfuerzo de síntesis para apuntar allí a los puntos nodales, críticos, que considero deben ser reformados para abrir otra etapa en este proceso de construcción de la Venezuela bolivariana y socialista.

Pero antes, decía, quiero insistir en lo que ya comentaba nuestra Presidenta Cilia Flores y en el tema que magistralmente nos ha presentado este grupo de actores y artistas venezolanos. Hoy se cumplen, pues, 202 años del Juramento del Monte Sacro; es preciso rendirle tributo al Padre Bolívar, todos los días habrá que rendirle tributo a ese "Padre nuestro que está en la tierra, en el agua y en el aire" como lo llamó en su canto Pablo Neruda.

Pero en días especiales como éste, preciso es, con el tributo al Padre, el recuerdo, la mirada, el sentimiento y el ejemplo. Nosotros estamos llamados a colocarnos a la altura del Juramento del Monte Sacro y de todo lo que ese juramento abrió como compás histórico hace más de 200 años.

Compatriotas, recordémoslo, cuando Bolívar va al Monte Sacro tenía 22 años recién cumplidos el 24 de julio anterior. 22 años, muchachos de 22, muchachos y muchachas de 20; pero aquel niño, pero aquel joven había nacido en cuna rica, pero había crecido en el infortunio espiritual -pudiéramos decirlo-, huérfano de padre, no conoció padre. Años después le escribe a María Antonia: "María Antonia, encárgate de Hipólita que no conocí más padre que ella. Ella fue mi padre y también fue mi madre". La Negra Hipólita.

Huérfano de madre a los nueve años. Huérfano, niño rico y rebelde. Luego Europa y luego el matrimonio; luego el amor y luego la viudez a los 20 años, niño casi todavía. Imaginemos qué puede sentir un joven que viva en apenas 20 años esos acontecimientos o esos dolores.

Es así como Bolívar vuelve a Europa desconsolado. Cuenta Simón Rodríguez que lo consiguió un día casi moribundo, se quería morir, desahuciado. Ningún médico, ni nadie, conseguía la enfermedad, era el alma, era la enfermedad del alma, no conseguía rumbo aquel rebelde, aquel joven.

Y allá consiguió de nuevo a Simón, que no era viejo todavía, Simón Rodríguez el filosofo, el revolucionario y aquel hombre lo llevó, lo levantó, le señaló el camino como el mismo Bolívar años después, en 1824, lo recuerda en la memorable carta de Pativilca cuando se enteró que Simón Rodríguez, viejo ya, había regresado a Suramérica y le dice: "Usted señaló, usted me indicó el camino. Yo no he hecho sino seguir el camino señalado por usted".

Es cuando Bolívar llega al Monte Sacro. Llega allí cuando en Europa todo giraba en torno a Napoleón Bonaparte, la Revolución Francesa, vibraba Europa, rayos y centellas salían de la Francia revolucionaria, las ideas del iluminismo bañaban la Europa y de la Europa a buena parte del mundo.

Bolívar vio con sus propios ojos cómo Napoleón se coronó Emperador de la Francia en Notre Dame y cómo meses después se coronó Rey de Italia. Por eso años más tarde diría: "Yo no soy Napoleón, ni quiero serlo. Libertador o muerto es mi destino".

Cuando le propusieron que se coronara rey, por allá por 1827, a su retorno a Caracas -que se coronara rey- y como no quiso, entonces dijeron los oligarcas: "Ah, no quiere ser rey, que muera Libertador, morirás Libertador. Murió como Libertador, pero se opuso a ser rey de Venezuela o de Colombia".

Rindamos tributo por aquel muchacho de 22 años. Bien lo dijo Cilia, parafraseando a Augusto Mijares, seguramente es de Augusto Mijares la brillante idea según la cual Simón Bolívar nació aquí en Caracas el 24 para el 25 de julio de 1783, pero que el Libertador nació en Roma, en el Monte Sacro, el 15 de agosto de 1805.

Compatriotas, nosotros estamos, hemos ya entrado en plena era bicentenaria. Lo recordaba esta madrugada dándole los últimos toques a mi humilde propuesta, pero sentida, pensada con emoción. En verdad estoy emocionado este día de hoy, porque creo en lo que estamos haciendo, creo que esta propuesta nos va a permitir abrir puertas que hasta ahora no hemos podido abrir, abrirle al pueblo nuevos horizontes para la nueva era, para consolidarnos en esta era bicentenaria a la que hemos entrado al galope, 202 años del 15 agosto de 1805.

Pero recordemos que mientras Bolívar juraba al lado de Simón Rodríguez y un primo hermano de él, Fernando del Toro -allá estaban los tres, allá en el Monte Sacro-, otro venezolano con cien leyendas a cuestas, con un mundo bajo sus pies, como diría Florentino, preparaba maletas, un poco más al norte, muy cerca, en Londres.

Se había cansado de esperar ayuda de los gobiernos europeos. Él desertó del Ejército imperialista español y se fue a los Estados Unidos, desenvainó la espada, montó a caballo y batalló junto Washington y aquellos y aquellas por la Independencia de los Estados Unidos. Lo hizo pensando en su Patria, en Venezuela, en Suramérica, además de luchar por la independencia de un pueblo.

Se fue a Moscú y él mismo lo escribe: "Por aquí ando buscando ayuda, apoyo para la independencia de mi pobre Patria". Se fue luego a Londres y después a Francia, y montó en el caballo de la Revolución, desenvainó la espada y llegó a ser Mariscal de Francia.

Napoleón llegó a decir un "Quijote sin locura". Pero como le escribe a un amigo en Rusia y le dice: "Aquí estoy ahora de Mariscal de Francia, no le extrañe a usted esto, porque todo lo que hago es pensando en la independencia de mi pobre Patria", esta Patria. Pues ese hombre cansado de esperar ayuda de aquellos gobiernos, de aquellos sus amigos -podemos decirlo-, o sus conocidos, empacó, se despidió de su mujer, de su pequeño hijo de dos o tres años y montó en un barco rumbo al continente americano. Era Miranda.

Cuando Bolívar jura en el Monte Sacro, Miranda hacía maletas o ya venía en un barco navegando aquel 1805 hacía los Estados Unidos. Diciembre de 1805 lo pasó Miranda en Nueva York, y en Washington conversó con el Presidente de los Estados Unidos. Había conversado en Londres con primeros ministros, cancilleres, lo mismo en Francia. No consiguió ayuda de nadie, y cansado se vino en el Leander, un cañón y unos soldados, una imprenta y un grito: ¡Libertad o Muerte! Que es lo mismo que decir ¡Patria o Muerte!

Doscientos años celebramos el año pasado, 2006, de la llegada a las costas venezolanas del Precursor de la Revolución Suramericana, Francisco de Miranda, y nos aproximamos a los 200 años del 19 de abril, del 5 de julio. Por eso decía, estamos entrando, hemos entrado de lleno y al galope en la era bicentenaria.

Magistral la representación de nuestro Padre Bolívar por este excelente actor venezolano, primero el Juramento en Roma. Yo iba a leer una parte, pero como él lo hizo me ahorró tiempo, él me ha ayudado; sin embargo, él, por razón de tiempo seguramente, no lo declamó completo, yo no me lo sé completo, hace muchos años me aprendí fue la última parte. "Juro delante de usted...", porque ese juramento fue el mismo que hicimos en el Monte -no, en el Monte Sacro no, allí volvimos a hacerlo hace un año- fue en el Samán de Güere, éste fue el juramento.

Sólo voy a insistir en esto que ustedes me han oído reflexionar, leo: "La civilización que ha soplado del oriente ha mostrado aquí todas sus fases, ha hecho ver todos sus elementos, más en cuanto a resolver el gran problema del hombre en libertad parece que el asunto ha sido desconocido y que el despeje -el despeje- de esa misteriosa incógnita no ha de verificarse sino en el nuevo mundo".

Hoy hay que decir lo mismo, el despeje, la solución pues, como la matemáticas, éste es un lenguaje muy matemático, ustedes lo ven, el despeje de la misteriosa incógnita, una fórmula muy complicada es la del hombre en libertad, cuán complicada, nunca se despejó, han pasado 202 años y aún no se ha despejado todavía, se trató de despejar, se ha tratado de despejar, pero la fórmula se complica de nuevo.

El siglo XX fue un portento en el intento de despejar la misteriosa incógnita del hombre en libertad, terminó el siglo XX con grandes fracasos en ese intento de despeje, de solución de la incógnita. Sin embargo, comienza el siglo XX con un despertar en el empeño de despejar la misteriosa incógnita. Y pareciera que es cierto lo que dijo Bolívar: "No habrá de verificarse, no habrá de solucionarse, sino en el nuevo mundo". Que hoy más bien valdría la pena o tendríamos que decir no el nuevo mundo como entonces nos llamaban, sino el mundo nuevo, ese mundo otro y nuevo, necesario para que pueda sobrevivir la especie humana.

Qué reto tan grande tenemos nosotros los venezolanos y las venezolanas de hoy, sigamos pues en el empeño de despejar la misteriosa incógnita y de construir un país como decía el mismo Bolívar, donde los hombres y las mujeres seamos honrados y felices.

Nos recordaba también el actor, él declamó parte, ustedes saben de lo que Bolívar dijo en Caracas 6 años después, 1811. "El Congreso infiltrado por los conservadores que a todo cambio le tienen miedo, infiltrado y casi dominado por el gatopardismo que se esconde, que se disfraza, pero que en el fondo no quiere cambiar nada o quiere cambiar todo para que en el fondo todo siga igual".

Y las calles agitaban, y Bolívar en la Sociedad Patriótica, con Miranda, Coto Paúl, José Félix Ribas, lanzó ese discurso para terminar diciendo eso, que los grandes proyectos deben terminarse o deben realizarse con calma, y él se preguntaba y le preguntaba a sus compañeros y al pueblo: ¿300 años de calma, no bastan? Y terminó lanzando el rayo orientador, lanzando el llamado que hoy es un llamado vigente.

Hoy mucho más que hace 200 años, pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos. (Aplausos). 1811, vacilar es perdernos.

En verdad, para mi gusto yo hubiese querido que el actor Oswaldo Paiva, siguiera paseándose y cambiándose de chaqueta y me hubiese gustado verlo acostado allá: "Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. Colombianos, si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión ¡Unión! yo bajaré tranquilo al sepulcro". ¡Unión, unión, unión! Sólo unidos lograremos sacar a Venezuela del foso, del atraso, de la dependencia, podremos derrotar la fuerza del imperialismo y de la oligarquía lacaya que aquí pervive desde siempre. (Nutridos aplausos de pie). ¡Viva Bolívar! ¡Viva!

Y luego, cómo no comentar también el aniversario número 3 de aquella jornada memorable, sin precedentes igual, del referendo que pretendió ser revocatorio. Bueno, es revocatorio porque así está, sólo que terminó siendo ¡No!. ¿Verdad?

Ahí está el pueblo en las calles, ahí está el pueblo respondiendo la verdad ante tanta mentira que circula por el mundo: La dictadura en Venezuela, la concentración de poderes en Venezuela, Chávez y su tiranía. Dificulto yo, así lo digo igualmente, que hoy haya, con todo el respeto a todos los países de este planeta, dificulto yo que hoy haya en algún país de este planeta, una democracia tan viva y tan profunda como la que vivimos en Venezuela, lo dificulto. (Aplausos) ¡Viva el pueblo soberano! ¡Viva!

Pues, el pueblo soberano, así como respondió en el 98, en el 99: en el 98 con las elecciones, en el 99 con el Referendo; 2 referendos, el de abril, las elecciones de la Constituyente y el Referendo Aprobatorio de la Constitución; en el 2000, nuevas elecciones nacionales, regionales, locales; en el 2001, Habilitante; 2002, golpe de Estado, dictadura fugaz y revolución victoriosa el 13 de abril de aquel año inolvidable. (Aplausos). 2003, el pueblo en las calles enfrentando la ofensiva imperialista y de la oligarquía cipaya, tratando de rendirnos por hambre en aquel caos que aquí se armó por el sabotaje petrolero, económico, social, mediático; 2004, Referendo Revocatorio.

Y esa fue la respuesta ante el mundo entero, un pueblo que ahí está demostrando solidez ideológica, demostrando madurez política, demostrando coraje a prueba de todo. Con ese pueblo siempre; sin ese pueblo nunca. ¡Que viva el pueblo soberano de Venezuela! (Aplausos).

Entremos en tema o en materia, señora Presidenta. En verdad hemos hecho un esfuerzo, y yo algo, para presentar este anteproyecto y comenzar a explicarlo. No vamos a pretender explicarlo todo hoy, daremos unas pinceladas a las principales o a los que consideramos, humildemente, los principales elementos de la propuesta que abarca el ámbito político, el social, el económico, el militar, el nacional, el territorial.

Todo cuanto yo comentaba hace un minuto de esa secuencia de eventos históricos, desde el 98 hasta las elecciones de diciembre pasado, evidencian algo para cualquier observador político, algo que es esencial para la continuación de este proceso de transición revolucionario, me refiero al Poder Constituyente Originario. Creo que es necesario continuar alentando, fortaleciendo, inspirando, impulsando ese Poder Constituyente Originario.

Cuando yo hago esta propuesta de reforma, estoy invocando al Poder Constituyente del pueblo. Recordemos eso, inscribamos este acto de hoy, esta propuesta en la línea de perspectiva histórica sobre la que nos hemos venido moviendo en estos últimos años, en esta última década sobre todo.

Aquí se activó el Poder Constituyente; de esto venimos hablando desde antes del 4 de febrero. El Poder Constituyente aquí tuvo una ebullición, una explosión sin precedentes en muchísimo tiempo, durante aquellas jornadas del 27 y 28 de febrero de 1989. Un pueblo que dijo "basta" y su poder originario se manifestó, no hubo otra manera de que se manifestara sino a través de aquella rebelión popular en las calles de Caracas y de las principales ciudades de Venezuela. Rebelión no sólo contra el gobierno de aquel entonces, rebelión contra el imperio, rebelión contra las políticas de shock del Fondo Monetario Internacional, rebelión contra la corrupción, rebelión contra el hambre, rebelión contra la élite que explotaba el país de manera inmisericorde.

Ahí se activó -desde mi modesto punto de vista- el Poder Constituyente Originario que estaba dormido. Y luego, las rebeliones militares y cívico-militares del 4 de febrero y del 27 de noviembre, son continuación de aquel poder despierto y cuantas otras pequeñas rebeliones en aquellos años 89, 90, 91 y 92.

Y luego pasamos a una etapa superior cuando el Poder Constituyente logró ocupar un espacio, ya no por la violencia, sino que logró abrir -lo que el Ministro Héctor Navarro llamaba hace varios años "una ventana táctica", él y Giordani- una ventana. Hay una ventana por allá, un resquicio, y por ahí nos metimos nosotros.

No fue nada fácil, lo sabemos, pero logramos ocupar espacios en el gobierno en 1998, en el Gobierno Nacional. Esa era la continuación del proceso constituyente activado en 1989. Y luego, pues, a mí me tocó cumplir, y en verdad lo dije muchas veces: solo y solo yo acepté ser candidato a la Presidencia de la República en 1998, porque veíamos una posibilidad de que llegando al gobierno pudiéramos abrir las compuertas al Poder Constituyente Originario sin necesidad de volver a las armas, que era otra opción que no quisiéramos nunca tomar, no quisiéramos nunca tomar de nuevo, pero no está en nuestras manos decretar los caminos de la historia.

Hace poco sobrevolábamos, con el Presidente Evo Morales y el Vicepresidente García Linera, las montañas y las selvas del Chapare en el corazón de la Bolivia. Ahí comienza la Amazonía boliviana, y Álvaro, Vicepresidente, quien estuvo años atrás en movimientos guerrilleros en Bolivia, me dijo: "Por allá andábamos nosotros hace tantos años". Y alguien dijo que, ojalá más nunca tengamos que volver por estas selvas con un fusil en las manos.

Igual decimos aquí, ojalá que nunca, no queremos, y de ahí el gran esfuerzo y la gran paciencia que nosotros debemos seguir teniendo ante las provocaciones, las amenazas y los peligros de todo género por quienes pretenden abortar, detener, como ya lo han pretendido en varias ocasiones, nuestra revolución. Una revolución pacifica, democrática, pero armada, que a nadie se le olvide. Esta revolución no es como aquel profeta desarmado de la Florencia de los Médicis que terminó colgado en un farol, Jerónimo Savonarola. Esta revolución es y está armada, que a nadie se le olvide. (Aplausos).

En fin, producto de esa dinámica constituyente creo -no voy a explicarlo una vez más- que es necesario hacer una reforma, una buena reforma, por supuesto, a nuestra bella, querida y amada Constitución Bolivariana y que toque esos ámbitos a los que me he referido. Yo voy a pasar directo, ahora, a las partes que conforman la propuesta. Les decía, fíjense, son 33 artículos, la edad de mi Señor, ese número me gusta mucho a mí, es una coincidencia lo del 33, la edad de Cristo. Rindo tributo a Cristo redentor.

Propuesta condensada en estos 33 artículos que a partir -estoy seguro- de mañana mismo, aunque ustedes tienen vacaciones (le responden que no), así me gusta porque yo tengo ya 8 años y nunca he tenido vacaciones. Así están ustedes también, los diputados y diputadas. Un fin de semana no está de más por Apure, en Mantecal, verdad Cristóbal Jiménez, pero estoy seguro que ustedes desde hoy mismo comenzarán a leer, a analizar, a criticar, a evaluar, a discutir, y yo hago un llamado para que desde hoy en todas partes comience el gran debate de la reforma de la Constitución Bolivariana. La reforma es del pueblo, no es de Chávez. Estoy seguro que nuestro pueblo la va a asumir, todo lo que yo voy a decir está pensado en función del pueblo venezolano, de sus más sagrados intereses, en función de nuestra Revolución, de su fortalecimiento, en función de la necesidad de romper nudos gordianos que siguen trabando muchos cambios, y a veces amenazan con ahogar y ahorcar nuestra Revolución. Todo está pensado en esa dirección, está pensado en función de la soberanía, está pensado en función de la necesidad de dejar atrás definitivamente las desviaciones de la burocratización del Estado que limitan los éxitos que hemos podido tener de manera más resonante, que dificulta la solución de muchos de los problemas de nuestro pueblo.

Está pensada esta reforma, esta propuesta de reforma, en función de dejar atrás definitivamente los vicios, las desviaciones, las corruptelas y todos esos mecanismos de corrupción que se regaron por todas partes y que constituyen un verdadero cáncer para la República, para la sociedad, para el Estado, para el presente y para el futuro. (Aplausos).

Está pensada en la necesidad de seguirle transfiriendo poder al pueblo, transferencia de poder al pueblo. Ah, que me acusan de estar haciendo planes para eternizarme en el poder o para concentrar los poderes. Sabemos que no es así, sabemos que quienes aquí tenían concentrado el poder y se eternizaron en el poder fueron, precisamente, los oligarcas que se cambiaban de máscara, ponían Presidentes títeres durante años, décadas y siglos, pero siempre fue la oligarquía venezolana la que tuvo el poder en Venezuela. Eso ha comenzado a cambiar y tiene que seguir cambiando, el poder es del pueblo, el poder es de la Nación, no de los oligarcas. (Aplausos).

El primer artículo que propongo modestamente reformar, y así lo digo aquí, propongo al pueblo soberano modificar el artículo 11. No vamos a leerlo todo, por supuesto, pero tiene que ver con los espacios y la soberanía que Venezuela ejerce sobre los amplios espacios acuáticos. El artículo 11 de nuestra Constitución, que forma parte a su vez del Capítulo Primero, que se llama: "Del territorio y demás espacios geográficos". Aquí le vamos entrando a un tema que es vital para nosotros, compatriotas, démonos cuenta de ello, debemos darnos cuenta de ello.

Miren el territorio y su organización político territorial, que tiene un peso sumamente grande a la hora de pretender hacer cambios revolucionarios; una revolución no puede serlo realmente si no enfoca el problema geográfico y de la distribución del poder político, económico, social y militar sobre su espacio. Este es un tema vital, invito a que lo estudiemos, casi nadie estudia estos temas porque a nosotros nos malformaron, a la mayoría, y nos enseñaron una geografía muerta, fastidiosa, donde había que aprenderse la longitud de los ríos, la profundidad de los ríos, la altura de las montañas, cuáles son los principales picos de la Sierra de Mérida, los principales picos de la Cordillera Central, etcétera; cuáles son las zonas lluviosas, tropicales y una serie de términos que uno tenía que hacer fichas para aprendérselos. Yo tenía amigos que hacían unas chuletas enormes y se las llevaban enrolladas. Era una geografía fastidiosa la que nos enseñaron a nosotros. Yo aprendí un poco a querer la geografía, a apreciarla, a respetarla y a vivir con ella en el Ejército, tanto en la teoría como luego en la praxis, a saber que uno no puede vivir sin entender las fuerzas de la naturaleza, de la geografía, a entender que la geografía es mucho más que meros datos técnicos, que la geografía es mucho más que las montañas, que los ríos, que la geografía somos nosotros, nosotros somos parte de la geografía. Incidimos sobre ella y ella incide sobre nosotros, incide sobre todo, tiene un peso muy grande en las relaciones económicas, en las relaciones políticas, en la cultura. Vaya y pregúntele usted a un llanero o vaya a evaluar cómo un llanero percibe el espacio. Es famoso el dicho llanero cuando llega alguien y pregunta dónde queda la casa de ño Pernalete: "Allí mismito, compadre. Allí mismito, déle palante". Para el llanero es ahí mismito. No ven que el llanero es como el viento, los llaneros somos como el viento, somos como las lejuras. Pero si usted va a preguntarle a un trabajador, a un habitante de Chachopo, éste tiene otra concepción del espacio porque el nació entre montañas, tiene un peso muy grande de la montaña sobre él, como la llanura tiene un peso muy grande sobre los llaneros, o los margariteños y el mar.

Todo eso es necesario pensarlo cuando se está en revolución, y hoy yo lo digo y creo que ustedes convendrían conmigo en que nosotros no hemos revisado ese tema, ni un poquito, nada, eso está idéntico, no hemos aplicado casi ningún cambio significativo, yo diría ninguno, sobre el esquema geográfico de la geometría del poder o geopolítico interno que hemos heredado, ¿saben de dónde? del siglo XIX. Está intacto, con algunos pequeños cambios. Diría yo, más de la Colonia.

Usted va a las ciudades y todo se concentra en las ciudades, tienen un peso exageradamente grande las ciudades sobre los pueblos del interior, la división político territorial, la dimensión espacial integral del país. Uno de los pequeños cambios que nosotros hemos introducido, está allí en ese mapa. (Señala el mapa de Venezuela).

Nosotros mandamos a hacer ese mapa para que se viera todo nuestro espacio marítimo, porque a nosotros nos enseñaron que Venezuela -así recuerdo yo el libro de Geografía- limita al norte con el mar de las Antillas, y resulta que limitamos al norte con República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Estados Unidos -todavía, lamentablemente-, las islas del Caribe oriental. Esos son nuestros límites hasta allá arriba.

Yo quería venir con una camisita para tener más libertad, pero me impusieron el protocolo y me vine así vestido.

Fíjense, hasta aquí llega Venezuela. Todo esto. (Señala en el mapa). Ahora, una pregunta: ¿Qué hacemos nosotros con ese mar? ¿Lo seguimos dejando de lado, lo ignoramos? Es parte de nuestro territorio. Tuve que ponerme a revisar en estos meses, a estudiar conceptos y leyes internacionales, para recordar. Nosotros tenemos el mar territorial, que son 12 millas náuticas, desde la línea costera de la más baja marea. ¿Se dan cuenta que allá no sabían eso? Hay que estudiar todo eso, y nosotros tenemos que ser como maestros. 12 millas náuticas, que son 22 kilómetros, ese es nuestro mar territorial, pero más allá hay 12 millas más, 22 kilómetros más, la zona contigua. Todo eso es Venezuela, sólo que hay grados distintos de soberanía, el mar territorial. Ahí no puede pisar nadie sin permiso de otros países, por supuesto. Venezuela, pues, con soberanía plena. En las otras 12 millas Venezuela tiene derechos de custodia, de vigilancia y de explotación de recursos. Esto es muy importante para el futuro de Venezuela.

Y más allá está la zona económica exclusiva, hasta las 200 millas. Derechos de soberanía para explotar recursos en el agua, en el subsuelo, en el fondo marino y en el subsuelo; en el suelo y en el subsuelo marino. Cualquier riqueza que haya allí, sólo Venezuela tiene el derecho de explotarla.

En fin, digo estas cosas para un poco abrir el compás hacia todo nuestro territorio. Las islas venezolanas, que generan mar territorial y zona económica exclusiva. Es muy importante saberlo, estudiarlo; no sólo es materia de los marinos, es materia de todos los venezolanos.

En este artículo 11 yo sólo estoy proponiendo agregar, al final del artículo, lo siguiente. Leo: "El Presidente de la República podrá decretar regiones especiales militares -el poder militar- con fines estratégicos y de defensa en cualquier parte del territorio y demás espacios geográficos de la República. Igualmente podrá decretar autoridades especiales en situaciones de contingencia, desastres naturales, etcétera".

Algunos van a decir que yo estoy loco cuando voy a decir lo siguiente: Una vez veníamos nosotros navegando en una fragata en que fuimos a Isla de Aves -ustedes saben dónde está Isla de Aves, no hace falta que yo lo señale, ¿verdad?, allá arriba, en el extremo nororiental de la Venezuela azul, una belleza esa isla, un paraíso esa Isla- y conversando con los muchachos de la Marina decía: Oye, hay que navegar todo un día y toda una noche para llegar allá en una fragata misilística, y luego en un helicóptero. ¡Qué gigantesco territorio acuático!

Venezuela pudiera perfectamente decretar una región especial en un sitio bien escogido y hacer una plataforma o isla artificial en uno o en varios puntos de ese territorio. Yo encomiendo de una vez, señor General en Jefe, a la Marina para que vaya adelantando los estudios, porque cuento con que esto se va a aprobar, ¿verdad?, para mirar hacia ese mar y hacia abajo también, por supuesto, al territorio en tierra firme. Esto vale para todo el espacio geográfico.

Ese es sólo el artículo 11. Fíjense que comencé con una bombita, he comenzado con una bombita; Earle estaba preparado ahí con una mascota y no sé qué más. Earle dice que el programa Aló Presidente ahora es el más religioso que hay en el país. Yo quedo sorprendido y digo: Bueno, sí, porque yo cargo a Cristo siempre. Me dice: No, porque sólo Dios sabe ahora cuándo hay Aló Presidente. Fíjate cómo comencé suavecito Earle; una curvita allá en la esquina de afuera.

Ahora, este artículo 16. Aquí sí es verdad que hemos trabajado. El artículo 16, que forma parte del mismo Capítulo I, del Título II, Del Espacio Geográfico y la División Política. Este artículo sí va a dar de qué hablar, éste sí tiene un conjunto de figuras que considero novedosas y que nos van a permitir sacudir el territorio, despertarlo, transitar a través de la geografía humana o radical, o socialista, hacia otros horizontes en la visión y en la realidad, en lo que ocurre de verdad sobre el territorio nacional, regional, local.

Bueno, el artículo propongo al pueblo soberano modificarlo de la siguiente manera:

"Artículo 16. Con el fin de organizar políticamente la República, el territorio nacional se divide en el de los Estados, el del Distrito Capital, el de las Dependencias Federales y el de los Territorios Federales. El territorio se organiza en Municipios.

La división político-territorial -sigue diciendo- será regulada por la ley orgánica, que garantice la autonomía municipal y la descentralización político-administrativa. Dicha Ley podrá disponer la creación de Territorios Federales en determinadas áreas de los Estados, cuya vigencia queda supeditada a la realización de un referendo aprobatorio en la entidad respectiva. Por ley especial podrá darse a un Territorio Federal la categoría de Estado, asignándosele la totalidad o una parte de la superficie del territorio respectivo".

Ahí termina el artículo. Tiene una buena novedad este artículo. Anteriormente se crearon Territorios Federales, pero nunca se sometió a referendo en la entidad respectiva, como dice el artículo. Sin embargo, es la misma división político-territorial. Claro, hay que recordar siempre. Dice la teoría constitucional -no soy lego en la materia, pero me escriben y yo leo- y la doctrina constitucional que a la hora de analizar una Constitución, un régimen o sistema político, es imprescindible enmarcarla en el tiempo histórico que le dio nacimiento.

¿Qué pasaba aquí en 1999, cuando se aprobó esta Constitución? Hay que recordar, nosotros apenas llegábamos; unas grandes debilidades ideológicas, una gran fragmentación detrás de los abrazos unitarios; más allá había una gran fragmentación en nuestra fuerza, falta de claridad en objetivos, infiltración del adversario que logró frenar o evitar cambios propuestos, algunos de ellos en mi modesta propuesta hecha aquí mismo, en este mismo salón donde funcionaba la Asamblea Nacional Constituyente. Aquí vine un día a entregar unas modestas propuestas, muchas de ellas no fueron tomadas en cuenta, sobre todo por las fuerzas conservadoras que dentro de nosotros mismos pujaban para evitar abrir los cauces a un verdadero proceso revolucionario, y que después, a lo largo de los años -bueno, ahí está la historia y sus fuerzas naturales, y sus leyes más bien- los procesos van decantando, las luchas se van agudizando y la historia va tomando su curso, su verdadero curso.

Yo propongo el artículo 16 de la forma siguiente: "El territorio nacional se conforma a los fines políticos territoriales y de acuerdo con la nueva Geometría del Poder...". Aquí me detengo para recordar que a raíz del triunfo del 3 de diciembre pasado, y ya lo venía diciendo, el 3 de diciembre -lo dije muchas veces- no será un punto de llegada, será un punto de partida para una nueva etapa, un nuevo período. Y comenzando el período hicimos el lanzamiento de los 5 Motores Constituyentes invocando el Poder Constituyente, y uno de ellos, precisamente, el de más peso estratégico, el de más profundidad estructural en la propuesta que hoy estoy presentando, y es el de mayor peso estructural porque busca las profundidades, ojalá logremos llegar a las profundidades. Yo tengo plena fe en que esta Asamblea Nacional logrará no sólo cómo lo van a hacer, debatir, sino mejorar y profundizar esta propuesta, que sea una propuesta verdaderamente revolucionaria, profunda, sin complejo de ningún tipo.

Recordaba también a Antonio Gramsci y quiero recordárselo de nuevo, la crisis orgánica. Como dice Antonio Gramsci: "cuando algo está muriendo pero no ha terminado de morir y algo está naciendo pero no termina de nacer". Esta propuesta apunta en esa dirección de que siga muriendo y termine de morir la vieja hegemonía oligárquica, conservadora, cuartorrepublicana, el viejo sistema capitalista, expoliador, explotador y que nazca un nuevo sistema humanista, socialista.

Que termine de nacer el nuevo Estado y que termine de morir el viejo Estado; que termine de morir la vieja sociedad y termine de nacer la nueva; que el hombre viejo, la mujer vieja, termine de convertirse en el hombre nuevo. Eso será un proceso largo, pero esto apunta en esa dirección, por eso decía que es el motor de mayor profundidad estructural.

Nosotros estamos obligados a continuar debilitando el viejo bloque histórico y estoy tomando la frase de Antonio Gramsci. Resulta que hemos avanzado unos buenos tramos en la transformación de lo que llama Gramsci la superestructura, sí, no están totalmente transformadas, pero hemos avanzado en lo que es la sociedad política; en lo que es la ideología hemos dado algunos avances importantes.

Pero algo importantísimo que aquí ha ocurrido es que la sociedad política, la nueva sociedad política, el nuevo Estado, las nuevas instituciones, por más fallas que tengan y que tengamos los hombres y mujeres que las conformamos o que las dirigimos, hemos roto las cadenas que subordinaban a esa sociedad política a la sociedad civil oligárquica burguesa del pasado, y eso ya sólo genera un cisma, pero no es suficiente, es necesario que ocurra, pero para nada es suficiente, el proceso debe continuar rompiendo las cadenas, transformando la sociedad civil, oligárquica, alienada, en una nueva sociedad, con un nuevo Estado como correlato, porque debe ser la sociedad nueva la base fundamental de la sociedad política nueva.

Allí hay algunos cambios importantes que ya han generado bastantes perturbaciones en ese nivel de la superestructura gramsciana, que esa superestructura tiene dos niveles de ese Gramsci: la sociedad política y la sociedad civil. Insisto en el concepto, pero más allá, más abajo, más en profundidad, invisible muchas veces, con sus raíces profundamente enterradas en el territorio, en la conciencia, en las instituciones, lo que llama Gramsci, también Marx, ese conjunto de las fuerzas materiales y de los hombres, de los seres humanos, de los grupos humanos que con ella perviven, conviven esas relaciones de las fuerzas materiales de producción, esas relaciones de trabajo, esas relaciones de producción y muy poco hemos hecho, por no decir nada. Se trata de la estructura, si no cambiamos la estructura, la vieja estructura se volverá sobre nosotros y nos demolería, o cambiamos la estructura o se detiene el proceso revolucionario. Esto es necesario entenderlo y llevarlo a la praxis con una fuerza, con una voluntad colectiva y, sobre todo, con muchas luces, colectivas e individuales. (Aplausos).

Por eso digo y comienzo de nuevo: "El territorio nacional se conforma a los fines políticos territoriales y de acuerdo con la nueva Geometría del Poder, por un Distrito Federal en el cual tendrá su sede la Capital de la República; por los estados, las regiones marítimas..." -nueva figura- ustedes se han dado cuenta que propongo volver a la figura del Distrito Federal, creo que la experiencia de Alcaldía Mayor -y esto no tiene nada que ver con el Alcalde Mayor-, en la estructura no ha sido exitosa, no ha sido para nada exitosa. Propongo revisar esto y volver a un nuevo Estado o Distrito Federal.

Sigo, "...los estados, las regiones marítimas", ya les hable un poco de eso, tengo la idea de organizar ese inmenso mar territorial, zona contigua y zona económica exclusiva, imagínense ustedes...

(El Presidenta muestra y grafica con el mapa de Venezuela)

Imagínense ustedes que este es nuestro mar territorial y zona económica exclusiva así como tenemos aquí el estado Sucre, el estado Bolívar, el estado Barinas, aquí -señalando en el mapa- producto de estudios posteriores y de leyes posteriores, bien debieran organizar este gran espacio, esto no está organizado, a lo mejor en una región marítima del norte, una región marítima del oeste, una región marítima del centro, etcétera.

Ya veremos, habrá que estudiar distintas variables y tomarlas en cuenta desde la profundidad de las aguas, los recursos que en ella hayamos detectado, las distancias, no es lo mismo, por supuesto, aquí está Isla de Aves, La Orchila, aquí está La Orchila, vean ustedes, en fin, regiones marítimas.

La otra figura que se me ha ocurrido proponer, además de las regiones marítimas, como ente conformante del territorio, de la división político-territorial, son los distritos insulares. Cada isla -así lo creo- debe ser el epicentro de un distrito con un área determinada. Distrito Insular Acuático, obviamente.

Vuelvo a poner por ejemplo La Orchila, o Los Roques que está aquí, el archipiélago paradisíaco de Los Roques. Señores embajadores y embajadoras: El que no haya ido a Los Roques se ha perdido la mitad del mundo, estoy copiándome de un dicho muy viejo que hay en Persia: "El que no haya ido a Isfahán no ha ido a la mitad del mundo", allá en el corazón del mundo persa.

Los Roques. (Muestra el mapa). Aquí tenemos La Tortuga, La Blanquilla, Los Testigos, en torno a cada isla o a un conjunto de ellas, de repente La Orchila que está cerca de Los Roques pudieran conformar ambas los puntos de anclaje de un distrito marítimo de tantos kilómetros a la redonda.

Sé que estoy hablando con gente muy inteligente, mucho más que yo, y no hace falta explicar más. Aquí lamentablemente no hay preguntas por el protocolo, pero ya habrá bastantes cosas que preguntarnos, que repreguntarnos, que profundizar.

Estoy seguro que ustedes en sus debates van a profundizar y a mejorar mucho -éstas- mis modestas propuestas, pero que creo de un alto interés estratégico, político, geopolítico. Ese es un mar que está olvidado hermanos, sólo nuestros hermanos de la Marina de Guerra son los que van por allí y están por allí.

Nosotros mandamos a hacer una plataforma, porque cuando fuimos allá la plataforma se la había llevado un huracán, y los muchachos de la Marina estaban durmiendo casi sobre la arena en la Isla de Aves, mandamos a hacer en los Estados Unidos, después nos querían embargar la plataforma. Todo un conflicto, pero allá está una nueva plataforma, una base científica Simón Bolívar.

Ahora, yo tengo la idea -uno de los primeros, señor General en Jefe, señor Vicepresidente- que aquí en el Archipiélago de Los Monjes, zona estratégica para nosotros, perfectamente en torno a él pudiéramos organizar, crear una zona o un distrito insular.

Sigo leyendo: "Los estados, las regiones marítimas, los territorios federales se mantienen, los municipios federales -ésta es una nueva figura- y los distritos insulares". Más adelante hablaré de los municipios federales.

He tenido cuidado, señora Presidenta, y ustedes me disculpan, de escribir con detalle. Tratando de ser lo más claro, seguramente ustedes le darán a esto mejor forma de técnica legislativa, pero yo les ruego algo: Que no sacrifiquen el alma de la propuesta por la técnica legislativa. (Aplausos).

Que no sacrifiquemos el alma porque a veces cuesta darle una frase, un sentido de profundidad a una idea, ya ha pasado muchas veces. Entonces si le quitan esto, le quitan lo otro, ustedes podrán hacer lo que ustedes quieran, incluso botar esto en la basura si ustedes quieren, y yo me quedaría parado, firme, como un soldado raso ante la soberana Asamblea. Yo sé que van a debatirlo y van a mejorar esta humilde propuesta.

Sigo: "La vigencia de los territorios federales y de los municipios federales quedará supeditada a la realización de un referendo aprobatorio en la entidad respectiva". No podrá crearse ni territorio federal ni municipio federal si no lo aprueba la entidad respectiva, el estado pues, el estado regional respectivo.

Voy a adelantar algunas ideas, y sé que algunas personas pudieran aferrarse a lo que se llama el regionalismo ante una perspectiva como ésta, pero yo los invito a que dejemos atrás todos esos valores, dogmas, costumbres, que a veces impiden los cambios.

Uno de los factores que tuvo mucho peso aquí en la Asamblea Nacional Constituyente, fue precisamente ese. Un bloque grande de constituyentes se dejaron -así lo creo- amarrar o fijar por el espíritu regionalista, y entonces echan a un lado el interés nacional.

No olviden ustedes que la diputada Iris Varela, por ejemplo, -perdóneme usted, diputada- fue elegida en el estado Táchira, pero ella es diputada nacional, no es sólo del Táchira, a ella la eligieron los tachirenses para defender los intereses nacionales por sobre incluso los intereses particulares de un estado determinado. (Aplausos).

Nadie puede poner por delante el interés de un estado, de una región, cuando se compara o se coloca al frente del interés nacional. Yo ruego poner siempre por delante el interés nacional en esta materia y en cualquier otra materia.

Nosotros no podemos seguir picando a Venezuela en pedazos, aquí no podemos seguir aceptando o generando situaciones sobre las que se van formando caudillitos o caudillos que pretenden ser presidenticos de republiquetas o republiquitas. Venezuela es una sola y una sola la unidad del territorio. Una sola y esto tiene que ver con la unidad nacional, esencial para nuestra independencia. (Aplausos).

Bolívar otra vez y su mensaje de Cartagena, cuando dijo: "Tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados". Un estado débil, dividido, las provincias que no asumían el concepto de la Venezuela como un todo. Esa fue una de las causas, según Bolívar, -y ahí está la historia que lo confirma, así lo creo- de la caída de la Primera República y de la Segunda, también.

Los caudillos orientales contra los caudillos centrales, contra los llaneros, contra los andinos. Tuvo Bolívar que fusilar a Piar para empezar a poner orden en las filas del Ejército Libertador, y sin embargo no pudo. Cómo terminó la Patria, revisemos la historia del siglo XIX toda, caudillos, gobiernos, desintegración territorial, hasta, algunos historiadores dicen, que llegó Gómez y ordenó el territorio. No fue Gómez, fue el imperio el que nos ordenó, fue la fuerza del imperio detrás de Gómez la que acabó con los caudillos y los levantamientos regionales y la tremenda inestabilidad política social que sacudió a Venezuela a lo largo de todo el siglo XIX y buena parte del siglo XX.

Sigo, y aquí hay un cambio revolucionario extraordinario, en esto que voy a leer: "La unidad política primaria de la organización territorial, nacional, será la ciudad". Miren, esto me lo decía Farruco ¿Dónde está Farruco? El ministro Farruco, que además de arquitecto y revolucionario es Ministro del Poder Popular para la Cultura, un día me llevó cuenta y me dijo: Mire, permítame hablarle un poco de algunas cosas que no tienen que ver directamente con la gestión en el ministerio.

Bueno, vamos a hablar y empezamos a hablar de la reforma, y él me dijo: Mire, Presidente, si usted lee toda la Constitución podrá conseguir que la palabra ciudad aparece una sola vez cuando dice que la ciudad de Caracas será la capital, la ciudad como que no existiera, y yo soy uno de los que siempre ando insistiendo por ahí en los Aló Presidente -ese programa religioso según el diputado Earle- o cuando voy por las ciudades, pregunto: Ustedes son de dónde, entonces la mayor parte de la gente dice: De Ribas, pero ¿qué es Ribas? El Municipio no, ¿De qué pueblo eres tú? ¿De qué ciudad, pues?

Es necesario fortalecer el concepto y la praxis de la ciudad, y ustedes lo verán a lo largo de toda la propuesta.

Por eso digo aquí, propongo: "La unidad política primaria de la organización territorial nacional será la ciudad, entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del municipio".

Es decir, con esto estoy proponiendo un cambio cultural-histórico, de esto que es discriminatorio, que es causa de grandes desigualdades, de grandes asimetrías, la ciudad es la ciudad y lo demás es monte. No, yo propongo que todo asentamiento poblacional, independientemente de su tamaño, sea una ciudad, y los que ahí vivan, o vivamos, seamos ciudadanos. (Aplausos).

Todos tenemos derecho a la ciudad, a ser ciudadanos, no Juan Camejo, por allá en un rancho de palmas: Voy pa' la ciudad. Ahí hay incluso racismo, es una cultura de la desigualdad, de la exclusión que viene desde la Colonia; seamos ciudadanos, hagamos ciudades.

Ahora, he dicho o he leído aquí que: "La ciudad será la unidad política primaria, entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del municipio, e integrado por áreas o extensiones geográficas denominadas comunas". (Aplausos). Propongo el término de comunas a ustedes; estoy seguro que comprenden ya, que esto no tiene que ver sólo con el territorio sino con el pueblo y el Poder Popular. Esta es la nueva división política del Poder Popular. No me gusta la palabra división, organización, porque todo lo que divide reduce. Es organización del pueblo, organización política sobre el territorio.

"Las comunas -sigo leyendo- serán las células geohumanas del territorio, y estarán conformadas por las comunidades -esas son las escalas: comunidades, comunas, ciudades-, cada una de las cuales constituirá el núcleo espacial básico e indivisible del Estado Socialista venezolano".

La comunidad, propongo que sea la unidad básica o el núcleo; mejor dicho, el núcleo básico e indivisible del Estado Socialista venezolano, donde los ciudadanos y las ciudadanas comunes, tendrán el poder de construir su propia geografía y su propia historia.

Simón Rodríguez, ya ancianito, tendría como 80 años, poco después murió, los últimos años los vivió en Latacunga, una ciudad muy linda cerca de Quito, ahí tuvo una mujer, tuvo una pareja, después se fue, pero él escribió ahí uno de los últimos documentos, creo que el último que de él se conoce, un escrito: "Consejos de amigo, dados al Colegio de Latacunga", algo así.

Bueno, él habla allí de la Toparquía y dice que es el sistema de gobierno más perfecto. El gobierno del topos, del lugar, la gente que está allí formando parte del lugar, del cerro, del árbol, de la orilla del río, es el gobierno directo de la comunidad.

Sigo leyendo: "A partir de la comunidad y la comuna, el Poder Popular desarrollará formas de agregación comunitarias político-territorial, las cuales serán reguladas en la ley y que constituyan formas de autogobierno, y cualquier otra expresión de democracia directa".

Cuando se plantea esto, estamos basándonos en uno de los principios de la geografía humana, de la geografía social, que es el principio de la agregación. El territorio puede agregarse, el territorio o la población sobre el territorio puede ir moviéndose, no es totalmente simétrica a la geometría, sobre la cual se mueve el grupo humano o un grupo humano.

Para resumir, esto abre la posibilidad de que en una ley, a la ley que habrá que hacer de la comuna, la comunidad, etcétera, se vayan agregando comunas en unión, uniones más amplias, como por ahí se habla en algunas partes de confederaciones, de comunas, de consejos comunales, es el principio de la agregación territorial y humana.

Sigo leyendo: "La ciudad comunal -éste es otro concepto, una ciudad comunal- se constituye cuando en la totalidad de su perímetro, se hayan establecido las comunidades organizadas, las comunas y los autogobiernos comunales, estando sujeta su creación a un referendo popular que convocará el Presidente de la República en Consejo de Ministros".

En resumen, cuando en una ciudad, en todo su espacio, estén conformadas las comunidades, como diga la ley que habrá que hacer, las comunidades con su consejo comunal, las comunas y las agregaciones correspondientes, entonces esa ciudad tendrá el derecho de constituirse y se constituirá, previo referendo, en una ciudad comunal. Ya la ley desarrollará las características, atribuciones, derechos, etcétera, que podrá tener una ciudad comunal.

Sigo leyendo el mismo artículo, estamos, no se les olvide, en el artículo número 16: "El Presidente de la República, en Consejo de Ministros, previo acuerdo aprobado por la mayoría simple de los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional, podrá crear mediante decreto, provincias federales, ciudades federales y distritos funcionales -son 3 figuras novedosas: provincias federales, ciudades federales y distritos funcionales- así como cualquier otra entidad que establezca la ley".

Paso a detallar cada uno de ellos: "Los distritos funcionales se crearán conforme a las características históricas, socioeconómicas y culturales del espacio geográfico correspondiente, así como en base a las potencialidades económicas que, desde ellos, sea necesario desarrollar en beneficio del país. La creación de un distrito funcional, implica la elaboración y activación de una misión distrital..." -aquí comienzan a aparecer las misiones en la Constitución, que es otro de los objetivos, así como incluir el Poder Popular que ya ven ustedes que comienza a aparecer, ahora aparece por primera vez la palabra misión, como una forma de administración alternativa a la clásica administración burocrática- "La creación de un distrito funcional implica la elaboración y activación de una misión distrital con el respectivo plan estratégico funcional, a cargo del Gobierno Nacional, con la participación de los habitantes de dicho distrito funcional y en consulta permanente con sus habitantes".