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NO al holocausto Palestino. De Auschwitz a Gaza y Líbano Imprimir Correo
Por: Varios autores   
Mayo 27, 2007
holocausto
Y el de una Europa que calla ante el horror y pide a Israel que se contenga un poquito y a Palestina que sufra sus muertos en silencio (5 art)

1) Ira entre los refugiados palestinos ante la masacre de Nahr al-Bared

Gara
Coincidiendo con los primeros y desgarradores testimonios de la masacre desde el interior del campo de refugiados de Nahr al-Bared, miles de personas se manifestaron en buena parte de los otros once campos donde se hacinan cientos de miles de palestinos expulsados de su tierra por Israel y amenazaron con un levantamiento general si el Gobierno libanés pro-occidental continúa con sus bombardeos, que ayer cumplieron su tercer día.

«No vamos a quedarnos quietos mientras masacran a nuestros hermanos palestinos», advirtieron los refugiados palestinos del campo de Beddawi.

Protestas similares en el tercer día consecutivo de bombardeos contra el campo de Nahr al-Bared se repitieron en buena parte de la docena de campos de refugiados palestinos, incluido el mayor, el de Ain Helue, cerca de la ciudad de Saida, en el sur del País de los Cedros.

Desde el interior de Nahr al-Bared, los escasos testimonios revelan el alcance de la masacre. En conversación telefónica con la cadena Al Jazeera, el responsable médico del campo tildó la situación de «extremadamente grave» y narró que las operaciones quirúrgicas a los heridos se realizan en el suelo. Los heridos seguían siendo amontonados en los siete modestos centros médicos del campo.

Refugiados del campo arremetieron contra un grupo de periodistas que logró acceder al interior. «No necesitamos periodistas, lo urgente es que acaben los ataques», les espetaron.

El balance oficial de víctimas de esta nueva crisis asciende a 65 muertos y decenas de heridos, 17 de ellos civiles muertos bajo el constante fuego artillero del Ejército libanés.

No obstante, el mufti de la comunidad palestina en Líbano, Salim al Labadidi, cifró en más de un centenar los muertos en los últimos tres días.

Al Labadidi, líder religioso que decreta las fatwas (edictos religiosos) para esta comunidad, que alcanza los 400.000 miembros, exigió el cese de los bombardeos. «La población del campo no tiene nada que ver con Fatah al Islam. Este bombardeo debería terminar, porque la mayoría de las víctimas son civiles», añadió a Al Jazeera.

Atacado un convoy de ayuda

Cuatro palestinos murieron en la tarde de ayer al ser atacado un convoy de la ONU para los refugiados palestinos (UNWRA), que logró entrar al campo en uno de los paréntesis de los bombardeos artilleros.

Fatah al-Islam, organización islamista que el Gobierno libanés pro-occidental presenta como el objetivo de su ofensiva, había decretado horas antes un alto el fuego unilateral que fue rechazado por el Gobierno.

El Creciente Rojo palestino anunció la evacuación del campo de 27 refugiados, buena parte de ellos heridos. Sus testimonios eran desgarradores y narraban que sus familiares eran literalmente «cazados» por el fuego artillero o por francotiradores del Ejército libanés apostados en tejados.

«Masacrados en Gaza, masacrados en Nahr al-Bared. ¿Cuándo terminará este calvario?», lloraba desconsolada una sexagenaria que se golpeaba el pecho con las manos.

A última hora de ayer, y aprovechando un momento de calma en una jornada marcada por una frágil tregua, miles de refugiados huyeron del campo de Nahr al-Bared. Coincidiendo con este éxodo, el Ejército libanés anunció haber tomado posiciones en el interior del campo.

El Gobierno de EEUU apoya los bombardeos y amenaza a Siria
El Gobierno estadounidense mostró su total apoyo al Gobierno aliado libanés y a su decisión de bombardear el campo de Nahr al-Bared y apuntó contra Siria, situando la crisis en un presunto intento del Gobierno de Damasco de impedir la creación de un tribunal especial para juzgar la muerte en atentado hace más de dos años del ex primer ministro libanés Rafic Hariri.

«EEUU reafirma su apoyo al Gobierno legítimamente y democráticamente elegido frente a la amenaza del terrorismo y de la violencia política», declaró el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.

«No toleraremos ninguna tentativa de la parte de Siria, de grupos terroristas o de quien sea para retardar o hacer descarrilar los esfuerzos de Líbano para consolidar su soberanía y hacer justicia en el caso Hariri», advirtió Snow, quien reconoció no estar en condiciones de precisar si Siria estaría detrás de la crisis. «Lo importante es enviar la señal», añadió el portavoz de la Casa Blanca.

El ministro de Exteriores sirio, Walid Muallem, negó cualquier relación de su Gobierno con el grupo Fatah al-Islam, presunto objetivo de los bombardeos de estos días. «Nosotros repudiamos a este grupo, cuyos miembros son buscados por nuestra Policía», recordó Muallem.

Por lo que respecta al tribunal especial que el Consejo de Seguridad de la ONU prepara para juzgar el caso Hariri, Muallem señaló que tiene como objetivo «forzar la rendición de todos los que hacen frente a la hegemonía americana en la región» y acusó al Consejo de profundizar las divisiones internas en Líbano.




2) De Auschwitz a Gaza

Gloria Rekarte

Este art fue publ. en Mundoarabe.org, 13/11/2006, pero mas actual como siempre ahora mayo 2007

Las imágenes se suceden y la de hoy podría ser la de ayer, la de hace tres meses o la de hace 20 años. Todas son iguales. Todas, como un dramático duplicado de otras anteriores. Los cuerpos bombardeados, ametrallados o tendidos en el suelo tras el único y limpio disparo de un tirador de élite. El niño asesinado en la calle, aún aferrado a la galletita que llevaba en la mano; el joven arrestado, esposado, desnudado y ejecutado; los cuerpos de hombres y mujeres sacados de entre los escombros; los de bebés que apenas se distinguen entre los brazos de quienes les lloran con la ira, la impotencia y el dolor inmenso de un pueblo que sufre mucho más de lo que nunca seremos capaces de imaginar.

Palestina es un campo de concentración. Las vidas de los palestinos pertenecen al Ejército israelí como antes pertenecieron las de los judíos a las SS. Con el francotirador sionista que desde un tejado dispara a la cabeza de una niña de 12 años, con los tanques entrando en Beit Hanun, con el goteo de muertos o con las grandes operaciones militares; con el cierre total de Gaza y Cisjordania, con los asentamientos judíos; con Avigdor Lieberman como ministro de Asuntos Estratégicos, que sostiene el mismo ideario de limpieza étnica que alimentaba Heinrich Himmler; con el bloqueo; con el pueblo palestino confinado y diezmado, sometido a años de masacres, razzias, hostigamientos y represalias, Israel recrea en Palestina Auschwitz, Treblinka o Dachau.

El pueblo elegido se queda esta vez al otro lado de los muros que levanta; de los muros donde lenta pero enérgicamente, se abre paso el genocidio. Sin cámaras de gas, eso es cierto. La comunidad internacional no lo permitiría, quizás. Pero tampoco es necesario si las «operaciones de castigo», las «respuestas del Ejército israelí», su «determinación para destruir las organizaciones terroristas» y los «fallos» y «errores» que se saldan con decenas de muertos le brindan el mismo fin: un pueblo sentenciado y aniquilado. El número de muertos tampoco es el mismo. Todavía.

Cuentan con el mejor apoyo, el de EEUU, el que aplaude en nombre de los iraquíes la condena a la horca de Sadam Hussein. Y el de una Europa que calla ante el horror y pide a Israel que se contenga un poquito y a Palestina que sufra sus muertos en silencio. Sin respuestas ni alborotos. Sin recordarnos tan crudamente que no hemos hecho nada para que la imagen de hace 20 años no fuera la de ayer. Sin preguntarnos qué vamos a hacer para que no sea la misma que la de mañana.

Fuente: Gara


3) Estas imágenes muestran lo que están viviendo los civiles palestinos
Vídeo sobre los crímenes israelíes cometidos en Gaza

La mayoría de los habitantes de Gaza no pueden abandonar esta prisión; no pueden huir de los misiles de Israel. En estos momentos se persigue a todos los partidarios de Hama, incluido por parte de las fuerzas palestinas adiestradas por Estados Unidos, armadas pro Israel y bajo el mando del hombre de la CIA y del Mossad, Dhalan, el hombre puesto al frente de estas fuerzas de policía por Abu Mazen, apoyado por el partido laico Fatah, fuerzas de policía que desde el pasado domingo ha ejecutado sumariamente a hombres de Hamas.

Contrariamente a lo que se dice, quienes empezaron los incidentes el 15 de mayo fueron estas fuerzas de Fatah; empezaron asesinado a un miembro de la seguridad del gobierno Hamas y rodeando los edificios del gobierno y de la universidad islámica. Todo ello ha sido planificado con los servicios secretos egipcios, estadounidenses e israelíes.

1) 19 de mayo de 2007: secuencias exclusivas de tomas aéreas de Al Jazeera English de una serie de mortíferos ataques aéreos israelíes contra Gaza , uno de los cuales se produce cuando nuestro corresponsal Nour Odeh estaba en directo:


4) De Palestina a Bagdad y Trípoli, el mismo caos sangriento instaurado por el imperialismo

CAPJPO-EuroPalestine

Traducido por Caty R.

De Trípoli (Líbano) a Gaza la masacre de los palestinos sigue imparable durante las últimas cuarenta y ocho horas con los bombardeos de los obuses del ejército libanés contra el campo de refugiados de Nahar al Bared y los misiles de Israel en la Franja de Gaza.

Tras una semana de mortíferos enfrentamientos entre palestinos, en los que Israel y Estados Unidos apoyaban descaradamente a las bandas que luchaban contra Hamás, la aviación israelí intensifica sus bombardeos "selectivos".

Así pues, disparar contra la casa de un diputado de Hamás elegido democráticamente, Khalil al Haya, donde viven una docena de civiles, es un ataque "selectivo", ya que las víctimas son culpables por el simple hecho de ser miembros de la familia del parlamentario.

La violencia en Líbano conserva una parte del misterio, tanto con respecto a la identidad como a las supuestas motivaciones de los protagonistas. El periodista británico Robert Fisk, enviado especial de The Independent en Trípoli, vio los cadáveres de jóvenes "barbudos" asesinados en una incursión del ejército libanés en un apartamento del centro de Trípoli, la gran ciudad suní del norte de Líbano. Pero, ¿Quiénes son? ¿Qué objetivos persiguen? Robert Fisk destaca las numerosas contradicciones del relato oficial de los acontecimientos proporcionado por el gobierno libanés y los medios occidentales.

En cualquier caso nuestros dirigentes son directamente responsables de este caos sangriento. Colaboran activamente con la política de Bush e Israel y algún día tendrán que rendir cuentas, ellos que se convirtieron en los especialistas del "deber de la memoria" a la carta.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la traductora y la fuente.


5) El Asedio de Nahr el Bared
Una butaca en primera fila para el baño de sangre en Líbano


Robert Fisk
CounterPunch
Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

Hay algo de obsceno en mirar el asedio de Nahr el Bared. El viejo campo de refugiados palestino -hogar de 30.000 almas perdidos que nunca volverán "a casa"- disfruta de la luz del sol mediterráneo más allá de un grupo de huertos de naranjos. Los soldados del ejército libanés, que han recuperado sus posiciones en la carretera principal, al norte, holgazanean a bordo de sus viejos vehículos de transporte de personal. Y nosotros -los representantes de la prensa mundial- nos sentamos con la misma indolencia en la azotea de un bloque de apartamentos a medio construir, gozando del calor en el pequeño jardín soleado o sorbiendo tazas de té hirviendo al lado de las antenas parabólicas donde los titanes de la televisión dan zancadas con sus trajes espaciales azules y sus cascos.

Y entonces llega el traqueteo -el chisporroteo del fuego de un movimiento de balas que viene del campo-. En respuesta un tanque del ejército libanés dispara un obús y sentimos débilmente la onda expansiva que viene del campo. ¿Cuántos habrán muerto? No lo sabemos. ¿Cuántos estarán heridos? La Cruz Roja todavía no puede entrar para averiguarlo. De nuevo somos espectadores de otro trágico espectáculo: los libaneses asediando a los palestinos.

Sólo que esta vez, por supuesto, hay combatientes musulmanes suníes en el campo, en muchos casos que disparan a soldados musulmanes suníes que permanecen en una aldea musulmana suní. Fue un colega libanés quien pareció poner el dedo en la llaga. "Siria está demostrando que en Líbano no tiene porqué tratarse de cristianos contra musulmanes o chiíes contra suníes", dijo. "Pueden ser suníes contra suníes. Y el ejército libanés no puede invadir Nahr el Bared, sería el mayor disparate que este gobierno puede hacer".

Y sigue la refriega. Para atacar a la suní Fatah al-Islam, el ejército tiene que entrar en el campo. Así el grupo permanece, tan potente como el domingo cuando escenificó su mini revolución en Trípoli y acabó con sus combatientes muertos y quemados en apartamentos en llamas y 23 policías y soldados muertos en las calles.

Y sí, es difícil no ver la mano de Siria estos días. El gobierno de Fouad Siniora, encerrado en su pequeña " zona verde" del centro de Beirut, está siendo achicado en su poder. El ejército cada vez gobierna más en Líbano, nunca estuvo más claro, porque también, por supuesto, alberga suníes y chiíes de Líbano, maronitas y drusos. ¿Puede darse más tensión en este pequeño país donde Siniora todavía sigue clamando por un tribunal de la ONU para procesar a los asesinos del ex Primer Ministro Rafik Hariri en 2005?

Leemos la lista de los militares muertos. La mayoría de los nombres parecen suníes. Volvemos la mirada hacia las nubes lanosas y, a través de la cadena de montañas, hacia la frontera siria, a menos de 10 millas de distancia. No es difícil llegar a Nahr el Bared desde la frontera. No es difícil reabastecerse. La geografía tiene un sentido de tipo político desde aquí arriba. Y justo arriba, al final de la carretera, está el puesto de la frontera siria.

Los soldados son comedidos y corteses con los periodistas. Este debe de ser uno de los pocos países del mundo donde los soldados tratan a los periodistas como a viejos amigos, donde despreocupadamente les permiten emitir delante de sus posiciones, les prestan sus periódicos, comparten cigarrillos y charlan, porque piensa que tenemos que hacer nuestro trabajo. Pero cada vez nos preguntamos más si no estamos simplemente haciendo inventario del triste desmoronamiento de este país. El ejército libanés está en las calles de Beirut para defender a Siniora, en las calles de Sidón para impedir disturbios sectarios, en las carreteras del sur de Líbano vigilando la frontera israelí y ahora, aquí arriba en el norte lejano, sitiando a los pobres y aporreados palestinos de Nahr el Bared y a los peligrosos y pequeños grupúsculos que pueden -o no- recibir órdenes de Damasco.

El viaje de regreso a Beirut se complica ahora con nuevos puestos de control militar e incluso la capital se ha vuelto peligrosa una vez más. En Ashrafieh a una hora temprana, la explosión de una bomba -la pudimos oír en toda la ciudad- mató a una mujer cristiana. Ningún sospechoso, por supuesto. Allí nunca hay. Los carteles todavía piden el esclarecimiento del asesinato de Hariri. Otros carteles exigen la verdad del asesinato de un anterior primer ministro, Rashid Karami. Algunos en la calle que está debajo de nuestra pequeña azotea portan con orgullo el retrato de Sadam Husein. "El mártir de Al Adha," proclaman, señalando la fecha de su ejecución. Así, incluso el desplome de Iraq ahora nos afecta a todos aquí, en nuestra aldea suní donde el suní dictador de Iraq es más honrado que detestado.

Una ráfaga de cohetes ruge sobre el campo antes del anochecer. Los soldados apenas se molestan en mirar. Y a través de los huertos de naranjos y las calles desiertas de Nhar el Bared, el mar hace espuma y brilla como si estuviéramos todos de vacaciones mientras esta nación tiembla bajo nuestros pies.

http://www.counterpunch.org/fisk05222007.html

Robert Fisk es escritor, periodista de The Independent y autor de Pity the Nation. También escribe artículos en CounterPunch, The Politics of Anti-Semitism. Su último libro se titula The Conquest of Middle East.

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, el traductor y la fuente.

Última actualización ( Mayo 27, 2007 )

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